El aborto en las calles ya es ley

Política, SECCIONES

Miles de personas se movilizaron en las inmediaciones al Congreso para pedir aborto legal, seguro y gratuito y el tratamiento del proyecto que venía con media sanción de la Cámara baja. La marea verde copó decenas de manzanas en alrededor del recinto donde senadores y senadoras debatieron por horas el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Una discreta movilización celeste del otro lado de las vallas le pidió a Dios que la ley no salga.

El martes 7  las plazas de los dos congresos ya no eran las mismas. Desde temprano se cortó el tránsito y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a instalar vallas en las inmediaciones a los espacios públicos. A la tarde noche ya era muy difícil cruzar al lado izquierdo del Congreso, donde se ubicaron los sectores que están en contra de la despenalización y legalización del aborto.

A la noche recorrían las calles y avenidas efectivos de la Policía Federal, de la Ciudad y camiones hidrantes. A la noche, sobre Avenida de Mayo retumbaban en los balcones de los edificios las estructuras de las carpas, que comenzaba a instalar la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. A la derecha del Congreso entre las vallas muchas personas, sobre todo mujeres jóvenes, cantaban consignas por el acceso a los derechos sexuales y reproductivos. Se instalaban las carpas a pensar del frío y el anuncio de lluvias durante todo el 8 de agosto, el primer día que el aborto llegaría al Senado.

Buenos Aires amaneció empapada. Las calles y las carpas del “aguante” mojadas. De a poco comenzaron a llenarse las calles y avenidas. A la tarde era muy difícil caminar y trasladarse de un lugar al otro por la multitud que llenó todos los rincones. Y las veredas se tiñeron de verde: brillos y pintura en los rostros, pelucas, remeras y vinchas. Y los pañuelos por todos lados. El pañuelo verde de la Campaña que hoy se consigue en todos lados y que existe hace muchos años, desde cuando se presentó por primera vez el proyecto IVE. Y las cuadras valladas se fueron extendiendo porque había tanta gente que el área de tránsito tuvo que cerrar muchas cuadras alrededor de los pañuelos verdes. Primero eran dos, después tres, al final en algunos sectores cinco cuadras en inmediaciones a Avenida Rivadavia y Avenida Callao. Llovió todo el día. Se oscureció y llovió más. Pero la gente sigue llegando, bailando, cantando en contra del aborto clandestino. A las 21 se llenaron los techos de negocios, quioscos y estacionamientos de personas que se refugiaban de la lluvia.

Del otro lado, a la izquierda del Congreso, una marcha con pañuelos celestes, un “bebé” gigante de cartapesta, canciones que hablaban del amor a Jesús y muchas banderas argentinas pedían “salvar las dos vidas” y dejaban a “voluntad de Dios” el resultado de la sesión. Desde Córdoba capital salieron seis colectivos para la movilización en contra del aborto. Uno de los manifestantes con el pañuelo celeste afirmó que reaccionaron “muy tarde” durante el tratamiento del aborto en Diputados y que en esta ocasión se organizaron para participar. En un rincón un joven pedía adhesiones y afiliaciones para el “Partido por la Vida” que se formará primero en la Ciudad de Buenos Aires, después en provincia de Buenos Aires y pretende llegar a todo el país con consignas como “cuidemos las dos vidas”. Otra mujer con un cartel que decía “adopción en la solución” y aseguraba que se podrá abortar con nueve meses de embarazo.

Pero los pañuelos celestes fueron una marcha y los verdes una marea. Las carpas y los escenarios se instalaron por las plazas y por varias cuadras sobre Avenida de Mayo hacia Avenida 9 de Julio. Hay una mayoría que aprueba el aborto. Son miles, verdes y no van a parar hasta que el aborto sea legal, seguro y gratuito.

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