Todos los candidatos y candidatas a rectorado en la Unco están a favor de la despenalización del aborto

Educación, SECCIONES

Cinco fórmulas disputan la conducción de la Universidad Nacional del Comahue (UNCO). Las políticas de género son una preocupación en todos los espacios e, incluso, son una prioridad para algunas de las listas. La actual gestión reconoce que hay muchos casos de violencia y maltrato en la institución. También, la mayoría está a favor de las acreditaciones a través de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), un debate que la institución sostiene desde hace más de 20 años.

El 19, 21 y 22 de mayo se realizarán las elecciones de autoridades. El 19 votará el estudiantado que cursa de manera semipresencial y el lunes 21 y martes 22 el resto de los claustros (estudiantes, docentes, no docentes y graduados). Elegirán por voto directo y ponderado a las autoridades de rectorado, decanatos, asentamientos y los consejos directivos y superiores.

Para rectorado se presentaron cinco listas: Convergencia Universitaria que postula a Gustavo Crisafulli y Adriana Caballero, Construir UNCO propone a Adriana Giuliani y Víctor Báez, Movimiento Académico Interclaustro que candidatea a Claudio Vaucheret y Eduardo Aisen, por Encuentro Para Cambiar la UNCO se presentan Inés Trpin y Lorena Higuera, y encabezan la lista de Pluralismo e Institucionalidad Sergio Bramardi y Omar Jurgeit.

Aborto legal también en la universidad

En una entrevista con 8300 el candidato a renovar su cargo, Crisafulli, dijo que está “absolutamente a favor” de la legalización del aborto porque las mujeres tienen que decidir sobre sus cuerpos y remarcó que su gestión participó activamente de la creación de la Cátedra Libre de Aborto que desde este año se dicta en la Facultad de Ciencias Médicas.

Por su parte, la candidata a rectora Trpin le aseguró a 8300 que la totalidad de las mujeres que conforman su espacio político están a favor de la interrupción voluntaria del embarazo por lo que, entre otras cosas, organizaron pañuelazos con junta de firmas en la Universidad. Agregó que sería una conquista histórica y una deuda del Estado hacia las mujeres.

En el mismo sentido se manifestó Giuliani y aclaró que no se trata de fomentar el aborto, sí de proteger a las mujeres en situaciones vulnerables. También Vaucheret expresó su acompañamiento a la demanda: aseguró que es una ley necesaria y que piensa en la vida de las personas.

Bramardi, por su parte, opinó que aunque no está a favor del aborto, si la mujer quiere acceder a la interrupción del embarazo tiene que tener ese derecho y debe ser ley. Aclaró que no es algo de lo que tengan definición ni hayan charlado en el espacio político.

Las violencias hacia adentro de la casa de estudios

“En la universidad hay una violencia institucional latente”, aseguró el rector Crisafulli. Dijo, además, que en la UNCO hay un desarrollo importante de investigación sobre estos temas y que es la primera casa de estudios del país en aprobar un Protocolo contra la violencia hacia las mujeres. También indicó que de una encuesta sobre institucionalidad realizada a cinco mil integrantes de la comunidad universitaria quedó en evidencia que la gran mayoría sufrió maltrato laboral. Por esta razón se está trabajando en la creación de una figura similar a las defensorías del pueblo para diseñar mecanismos de mediación y disminuir los conflictos interpersonales.

Por su parte, Trpin destacó que Encuentro Para Cambiar la UNCO es la única lista que lleva a dos mujeres como candidatas a rectora y vicerrectora y eso es “toda una definición”. Agregó que la mayoría de las mujeres del espacio político tienen una importante inserción en ámbitos vinculados a la política de derechos de las mujeres y también fueron y son parte de la conformación del Protocolo contra la violencia sexista.

Giuliani aseguró que la gente confía en la Universidad y que hay que trabajar en las diferencias al momento de recibir remuneraciones, las dificultades que tienen las mujeres para acceder a ciertos cargos públicos y privados y abordar el tema de la violencia sexista como uno de los principales puntos.

Sobre las políticas de género, Vaucheret indicó que “es importantísimo que la Universidad tome posición con estas cuestiones que hoy se hacen visibles y que han estado siempre” y afirmó que “todos somos víctimas del patriarcado”.

Bramardi indicó que es importante que la Universidad encabece la lucha por la igualdad de género y la erradicación de la violencia hacia las mujeres.

A favor de las acreditaciones

Vaucheret fundamentó su posición a favor de las acreditaciones por la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) en que el organismo modificó su constitución en los últimos años y se transformó en un mecanismo de mejora para las instituciones que se han acreditado.

A su vez, Giuliani explicó que las acreditaciones surgieron en el contexto donde la política nacional estaba orientada a fomentar la actividad privada y las acreditaciones provenían de la Ley de Educación Superior que atentaban contra la educación pública. Dijo que en su momento “varias universidades, como la nuestra, protagonizaron un movimiento de resistencia para salvaguardar la educación pública. En 2004 se aprobó una ordenanza que incluye un artículo que prohíbe las acreditaciones en la Universidad. Sin embargo, durante todos estos años muchas facultades y las carreras que fueron convocadas a acreditar lo hicieron por recursos de amparo. Opinó que hay que tener el debate necesario para saldar este tema y garantizar a la comunidad que los títulos que se otorguen tengan validez.

A comienzos de abril, el candidato a vicerrector que acompaña a Giuliani, Victor Baez, realizó un pedido en el Consejo Superior para suspender el artículo que prohíbe las acreditaciones y poder validar los títulos de 11 graduados de la carrera de Ciencias Biológicas. Giuliani indicó que en Comahue durante años fue un tema “de esos que no se hablan”.

Por su parte, Trpin afirmó que ningún gobierno desde 1994 procuró la modificación de la Ley de Educación Superior. Desde su espacio piden que se derogue o se modifique esa normativa. Dijo que en octubre del año pasado se estableció a través de la Dirección General Nacional Universitaria que no podían ser publicitadas ni certificadas las carreras que no fueron acreditadas. Indicó que “esto puso en situación crítica a muchas universidades, entre esas la nuestra y los once graduados de Biología”. “Es una responsabilidad institucional avanzar en aquellos trámites que hay que realizar para que los títulos de nuestra universidad sean validados por el gobierno nacional”, puntualizó Trpin.

Bramardi manifestó estar de acuerdo con el concepto general de la evaluación de una carrera universitaria. Dijo que se trata de “evaluar para mejorar las falencias. Se evalúan contenidos mínimos consensuados entre los distintos decanos de distintas carreras. Esa evaluación la hacen los profesores pares de otras universidades. De ese diagnóstico se ven las debilidades y luego hay un compromiso del gobierno nacional para que se mejoren las deficiencias. Si el proceso se aleja de esa concepción nos vamos a oponer”, aseveró.

El 10 de abril se realizó una sesión extraordinaria del Consejo Superior de la Universidad para abordar este tema pero no se logró votar porque algunos sectores estudiantiles que se oponen a las acreditaciones se manifestaron e interrumpieron la reunión. Como la propuesta de la actual gestión era poder debatir en la Asamblea Universitaria programada para octubre la cuestión de fondo, queda claro que las acreditaciones pasarán a ser un tema para abordar luego de las elecciones.

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