Las neuquinas religiosas abortan con el perdón de Dios

Salud, SECCIONES

El gobierno provincial envió a dos funcionarios a exponer al Congreso en contra del aborto, invitados por la banca de Alma Sapag, diputada nacional del Movimiento Popular Neuquino. Uno de esos fue el director de Religión y Culto, que intentó argumentar con el porcentaje de personas creyentes que hay en el país y en la región pero los datos de las Socorristas en Red, que acompañan abortos, indican que las mujeres religiosas también abortan y creen que Dios las va a perdonar.

Foto: Emiliano Ortiz

El director general de Religión y Culto de la provincia de Neuquén, Germán Cazeneuve comenzó su exposición con un interrogante: “Mi pregunta es si es necesario tener en cuenta el pensamiento religioso en el debate que ustedes están teniendo”. Ruth Zurbriggen, de La Revuelta, cuando expuso en la Legislatura de Neuquén invitada a la comisión que está discutiendo proyectos en relación al aborto, le respondió que ella diría que sí y que no: “Que no, si es para imponer dogmas y que sí si quiere considerar nuestras estadísticas sobre las mujeres que abortan”.

La media nacional de mujeres que afirman creer en alguna religión y participan de los talleres de las socorristas donde dan información sobre aborto, es de 58.3%. En Neuquén la cifra asciende a 63.1%, de las cuales 18.1% además son practicantes. Cazeneuve, que fue sacerdote en Centenario, presentó como un “dato objetivo” que el 91.9% de las personas de Argentina creen en Dios y que en la región patagónica que el 83.1% de las y los patagónicos son cristianos.

“Nadie niega las creencias religiosas que existen, incluso dentro de las mujeres que abortan”, afirmó Julia Burton, socióloga que trabaja en el análisis de datos de las socorristas. “El funcionario debería oír un poquito más a las mujeres que, aún siendo de alguna religión, evidentemente abortan, le guste a él o no”, afirmó Zurbriggen. Marta Alanis, titular de Católicas por el Derecho a Decidir, también expuso en el Congreso y explicó: “Estamos a favor de la legalización del aborto porque las católicas también abortamos”.

Interrogada sobre la particularidad de las mujeres religiosas que deciden abortar, Zurbriggen relató a 8300 que “las mujeres en general dimensionan muchas cosas antes de tomar la decisión” pero las que son creyentes o hasta practicantes dicen cosas como “Dios es bueno y va a saber perdonarme” o “Yo sé que hay otra vida y en esa otra vida Dios me va a perdonar por esto porque sabe que acá yo no puedo”.

“También hay algo de la manifestación corporal de las mujeres cuando dicen que son creyentes -describe Zurbriggen- en el momento en que lo preguntamos es un momento más íntimo e individual, si bien no usan la palabra culpa hay una manera de responder vinculada a agachar la cabeza, a no mirar a todas las mujeres, no lo ocultan pero a la vez esa actitud corporal a mi me hace pensar en la incomodidad que a ellas les genera reconocer que son de una religión y que así y todo van a tomar esta decisión”.

“De lo que habla la toma de decisión aún siendo creyentes es de la capacidad de las mujeres de no aceptar los dogmas de las jerarquías eclesiásticas que anuncian esto como un verdadero pecado que no debe realizarse”, intenta explicar. La ex directora del servicio de ginecología del hospital Castro Rendón, Gabriela Luchetti, hizo referencia a esto en su exposición en el Congreso: “El estigma tiene consecuencias sobre las legislaciones y la práctica médica. Las iglesias han logrado que lo que ellas consideran un pecado sea asumido por la sociedad como un delito. Que quede claro, pecado y delito no son lo mismo”, sentenció.

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