La disidencia audiovisual toma la pantalla en el Alto Valle

Artes, SECCIONES

Las mujeres e identidades feminizadas se abren cuerpo en el mundo audiovisual. Durante abril, en Fiske Menuco (Roca) habrá todos los martes Proyecciones Invertidas, un ciclo audiovisual disidente. 8300 conversó con quienes impulsan esta propuesta y reconstruyó los antecedentes inmediatos en el Alto Valle de las mujeres en lo audiovisual. Mientras tanto, a nivel nacional, las actrices exigen la legalización del aborto.

Catalina Lucero y Nair Gramajo
Proyecciones invertidas: Un ciclo de audiovisuales disidentes

Catalina Lucero y Nair Gramajo se conocieron por una amiga en común hace más de un año, Lucero es estudiante, realizadora audiovisual y militante, Gramajo también es militante, dice que es tanto del sur del país como de Catamarca, estudió filosofía y ahora está estudiando teatro. Durante todo abril, cada martes, proyectarán audiovisuales disidentes, como las llaman ellas, en Casa de la Cultura, Fiske Menuco. “Nos parece súper interesante que sea en Casa de la Cultura, porque es el espacio cultural más grande de la ciudad y con más convocatoria de gente, nunca pensamos que nos iban a apoyar tanto”, enfatizó Gramajo.

“Creo necesario y urgente generar un espacio de debate, de reconocimiento y de visibilidad de toda una comunidad que no nos sentimos identificades con esta heteronorma”, contó Lucero y puntualizó sobre el anhelo que sea una “ciclo espiralado y que no termine y que sigan surgiendo otras cosas, la realidad, es que el proyecto que presentamos en Casa de la Cultura es de estos tres martes de abril, pero sí, tenemos otras idea de seguir proyectando, invitando, visibilizando”, indicó. “Sentimos que no hay algún lugar donde hayan representaciones culturales audiovisuales disidentes, entonces, desde ahí, proponemos esto, generar un lugar donde hayan proyecciones diferentes con cuerpos diversos”, explicó Gramajo.

“Está buena la historieta del nombre”, piensa Lucero y se ríe. “Hicimos como un brainstorming (lluvia de ideas) para buscar nombres para el proyecto, proyecciones por que no es un ciclo de cine, porque también van a haber largometrajes, cortos, un discurso”, relató en relación al nombre del ciclo Proyecciones Invertidas. “La idea de proyectar algo invertido, tiene que ver con esto de invertir las miradas a la hora de mirar un audiovisual, de buscarle el otro lado a las cosas, de proponer y hacer nacer espacios disidentes”, alegó.

La cita será cada martes del mes de abril a las 20.30 en 9 de julio 1049, Fiske Menuco. Este martes 10, se proyectará Una mujer fantástica, de Sebastián Leilo (2017). “Una Mujer…, es una historial universal de amor y de pérdida de un ser querido y el eje central de esta película es la empatía, cómo identificar el límite de la empatía. Es un cine muy sensible, en donde nos identificamos con el personaje de Mariana”, comentaron las organizadoras. Luego de la proyección, se emitirá el discurso de la actriz protagonista. “Ella nos hace muchas preguntas acerca de lo que es la película para ella y para quienes la realizaron, de hecho, las mismas entradas tienen estas preguntas, para que no quede todo en un debate oral”, remarcaron.

El 17 de abril será el turno de 120 battements par minute, de Robin Campillo (2017). “La película nos moviliza a estar atentos, atentas a nuestra salud, a nuestro cuidado y a no mezclar información”, destacó Gramajo, se trata de “cómo la militancia puede ser una gran herramienta para conseguir un cambio social, y toda la desinformación que existe detrás del VIH y del SIDA”, agregó Lucero.

La último proyección es de la de Bye Bye Blondie de Virginie Despentes (2012), “yo creo que fue la más difícil de elegir, la más compleja, porque en sí, el lesbianismo está muy invisibilizado, pero bueno, Bye Bye Blondie era lo que queríamos ver sobre lesbianismo, charlar y debatir”, reflexionó Lucero. “Es una película auténtica que no es condenada” destacaron desde la organización. “Tenemos otras ideas para seguir proyectando audiovisuales, que sea más interactivo y hacer círculos de lectura feminista”, concluyó Gramajo.

 

Rewind y foward en el cine y las mujeres de Argentina

En 1917 la cineasta Emilia Saleny fundó la Primera Academia Cinematográfica Argentina, actualmente existen numerosos espacios de mujeres organizadas en los medios que se involucran en el entramado político desde diferentes aspectos. “Hagan historia y salden su deuda con las mujeres”, finaliza la Carta por el Aborto Legal Ya, que firmaron más de 250 actrices del país y fue dedicada a diputadas y diputados. “Les pedimos que voten el proyecto de la Campaña Nacional porque estamos convencidas de que el aborto legal -acompañado de políticas públicas de educación, prevención y contención para evitarlo- nos convertirá en una sociedad más justa, más moderna y definitivamente menos hipócrita”, expresaron las actrices que redactaron colectivamente el escrito. Este 10 de abril comenzó la discusión sobre sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

El año pasado se conformó la colectiva de mujeres cineastas de Neuquén y Río Negro, “creemos que la difusión de cultura es una herramienta que potencia la formación ciudadana y la proyección de películas, en este caso, fomenta la visibilización y reflexión sobre una desigualdad de géneros que no debe pasar desapercibida”, indicaron a 8300. Desde agosto hasta fin de año llevaron adelante el ciclo de Mujeres en el Cine, la propuesta se proyectó el último jueves de cada mes y preponderaron las realizadoras audiovisuales de Neuquén.

En septiembre de 2017 las Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (MUA) de Neuquén, participaron del debate sobre el proyecto de ley 3094 de Industria del Cine, ya que, revisaron el proyecto “teniendo en cuenta que esta ley garantice la equidad de género en todos sus puntos”, comentaron desde la red. Los aportes se materializaron en los artículos 13 y 5 de ley 3094 que fue aprobada unánimemente por la Legislatura Provincial.  MUA se trata de un espacio que promueve la igualdad de oportunidades de las mujeres y de las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travesti, Trans e Intersex (Lgbtti), técnicas y creativas detrás de cámara, y contra el trato discriminatorio y machista delante y detrás de cámara.

Ese mismo mes, las mujeres cineastas estuvieron presentes en el primer Encuentro de Mujeres de Medios Audiovisuales en la Patagonia (Emmap) que se llevó adelante en Bariloche. La idea la gestó MUMA, la Colectiva de Mujeres trabajadoras de Medios Audiovisuales en San Carlos de Bariloche, “promovemos, fomentamos y visibilizamos miradas y voces plurales e igualitarias en la coyuntura particular de la Patagonia andina, en la Provincia de Río Negro“, destacan en su web.

Otro de los hechos relevantes fueron los treinta años de La Mujer y el Cine una asociación sin fines de lucro, que tiene como objetivo principal el fomento de la igualdad de género, así como también, la difusión de las obras cinematográficas de las mujeres. El grupo de mujeres que inició la asociación comenzó con María Luisa Bemberg, Marta Bianchi, Susana López Merino, Gabriela Massuh, Sara Facio, Lita Stantic y Beatríz Villalba Welsh. En marzo de este año, la periodista Sabrina Díaz Virzi aseguró que en la última década (2007 – 2017) solo un 17,5 % del total de las películas realizadas en Argentina (1.627 films) y apoyadas por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) fueron dirigidas por mujeres.

En el cine argentino “cada 200 varones, uno recibe un comentario sobre su aspecto y cada 200 mujeres, 33 reciben un comentario sobre su aspecto”, señalaron Bárbara Duhau y Taluana Wenceslau en una investigación de 2016, sobre la representación de las mujeres en el cine argentino. El trabajo lo llevaron a cabo desde Un Pastiche Comunicación y se trata de una investigación cuantitativa, estadística y analítica.

“Armar el informe fue un trabajo súper arduo, muchas horas de trabajo y poco interés de agentes externos en apoyar la investigación, no sólo ésta sino en general de todas las que realizamos desde la organización”, contó Duhau a 8300. Para la síntesis del trabajo se evaluaron,  mediante sistema de doble chequeo (dos analistas distintas), las diez películas nacionales, aptas para menores de 13 años, con más vistas en Argentina, desde enero de 2010 a mayo de 2013.

En cuanto a las personas Lgbttiq, destacan que “solamente 1% de los personajes femeninos y 2,35% de los masculinos aparecen como expresamente homosexuales, y ninguno es representado como bisexual, tomando en consideración que la orientación sexual de la mayoría de los personajes no es declarada o expresa”. Sumado a los datos anteriores, sólo en una película (Viudas) aparece una mujer trans y es interpretada por un varón.

“Creo que fue bueno exponer estos datos para movilizar con una perspectiva feminista el ámbito del audiovisual en Argentina”, remarcó Duhau. “Ya pasó bastante tiempo desde que publicamos el informe y por suerte hubo muchas acciones desde el movimiento de mujeres local para terminar con el canon machista y discriminatorio en el cine y en las producciones audiovisuales en general”, agregó. “Ojalá empiecen a traducirse cada vez más esas acciones en cambio reales”, sintetizó Duhau.

Los festivales con perspectiva de género existen pero no abundan en el país. Uno de esos espacios es la Muestra Internacional de Cine con perspectiva de Género (MIC), que tiene como objetivo “ser un foro que invita a cuestionar la forma de ver películas desde una perspectiva de género a partir de todo tipo de producciones cinematográficas”, como describieron en su presentación. La MIC tiene su anclaje tanto en México como en Argentina y el directorio es conformado por integrantes de los dos países. Durante la realización del año pasado, la MIC recorrió solo dos provincias, Buenos Aires y Neuquén en la ciudad de San Martín de los Andes.

El otro punto es el Cine Festival Asterico que se instaló en cuatro sedes de la Ciudad de Buenos Aires. Durante el festival internacional de cine Lgbttiq (Lgbtti y Queer), se proyectaron 115 películas, documentales, cortometrajes y otros formatos. “Fue hermoso ver en la pantalla grande películas diversas, films, posporno, videoarte, publicidad, fue de todo”, remarcó una estudiante del Instituto Universitario Patagonico de las Artes que participó en la edición.

 

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