Bicicleteada para no olvidar: “Es volver a ese lugar tan feo pero a la vez tan importante”

Movimientos sociales, SECCIONES

A once años del asesinato de Carlos Fuentealba, miles de personas marcharon para exigir justicia completa. Durante toda la semana se realizaron distintas actividades. La jornada del 4 de abril comenzó en Arroyito con la quinta “Bicicleteada para no olvidar”. La columna integró docentes de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa, Río Negro y otras provincias. Mariposas blancas, pañuelos verdes y el relato de las docentes que participaron en el “reclamo sobre ruedas”.

La bicicleteada saliendo de Plottier
Foto: Violeta Gosetti

“Hoy tenemos que volver a salir a pelear”, dijo Sandra Rodríguez durante el acto de cierre de la movilización que se realizó en la esquina de la calle Roca y Santiago del Estero, en Neuquén. Al mediodía, la columna partió del Monumento a San Martin y por primera vez en toda la bandera de arrastre se vieron los pañuelos de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, lo ganamos en las calles y con la organización.

Cuando la movilización llegó a la ruta, desde Plottier se comenzó el último tramo de la Bicicleteada que contó con la participación de cerca de 500 personas. A lo largo de la marcha, se repartieron más de mil mariposas blancas que representaron la consigna “Carlos Fuentealba presente”. “En la provincia en la que mataron a Carlos, para resolver el conflicto docente ¿qué estás esperando (Omar) Gutiérrez? No tienen vergüenza, menos memoria”, denunció Sandra.

El ejercicio de memoria se da en el marco de nueve días de paro docente y a la espera de una respuesta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre la causa “Fuentealba II que investiga las responsabilidades políticas en el operativo policial de abril de 2007. El reclamo llegó a la instancia nacional cuando el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén declaró inadmisibles los quince sobreseimientos que dictó la justicia provincial. “Esperemos que nos oigan, que pronto tengamos ese fallo”, expresó Sandra Rodríguez.

“Les advertí, si no podíamos vencer, si no podíamos dar la buena clase pública de hacer justicia por Carlos, llamando a indagatoria, sentándolo en el banquillo de los acusados a (Jorge) Sobisch, sentando a cada uno de estos quince policías era difícil, iba a sernos imposible decir un nunca más”, remarcó Sandra. La docente aclaró sobre la tarea de “ponerles límites a esos”, en referencia a Eugenio Burzaco (secretario de Seguridad de la Nación), Patricia Bullrich, Gendarmería Nacional y el Moviento Popular Neuquino (MPN), porque “eso es la causa Fuentealba dos, aunque no lo crean”.  “El único límite, compañeros y compañeras no es solo por mi familia, no es solo por Carlos, es para que no muera más Rafael Nahuel, Santiago Maldonado, los chicos que viven en los barrios más carenciados, todas las víctimas de gatillo fácil: tenemos que ponerles límites”, sentenció.

“Voy a dar el único mensaje que quiero dar: esto no terminó Sobisch, esto no terminó Gutiérrez, no terminó MPN, no terminó”, enfatizó, “por los que vinieron marchando once años, sin un solo cuatro dejar de marchar, les pido, abramos el camino”, finalizó.

El acto terminó con la presentación de la música Noelia Pucci y la participación de Noslén Porrúa y Carlo Fidel, artistas cubanos. La próxima actividad que le propusieron al grupo de la bicicleteada, es estar el 22 de abril en Las Coloradas, ese día se hará un homenaje a Fuentealba y se colocará un recordatorio en una escuela albergue. En junio se realizará, nuevamente, la bicicleteada para Silvia Rogetti.

“Es una actividad con un fin muy claro: memoria activa y lucha por justicia”

Carina Esparza es parte de la organización de la bicicleteada y este año se encargó de la inscripción de las quinientas personas. Señaló que “implica un trabajo amplio, que personalmente hago con gusto, aportando a un grupo de trabajo”. Alejandra Marino, docente, comentó que “andar en bici implica poner un esfuerzo físico, por lo tanto, hacer esta bicicleteada por la memoria es poner el cuerpo y hacerse presente”.
Mabel Carballo es docente jubilada de educación física, tiene 56 años y pedalea desde la primera salida en bici. “Las bicicleteadas son un poco volver a ese lugar, tan feo, tan combativo, pero a la vez tan importante para los que estuvimos ahí, para los que siguieron viniendo, para los jóvenes que no entienden”, aseguró.

Cuando Mabel describió sus sensaciones sobre el andar en bicicleta, recordó automáticamente el 2007. “Salimos temprano para ir a Arroyito con un grupo de compañeras, porque íbamos a cortar Arroyito”, rememoró. “Corrimos, nos separamos entre nosotras, lloramos mucho, nos peleamos con los que nos tiraban y cuando volvimos a la ruta que nos estábamos yendo en caravana seguían tirando gases lacrimógenos” contó Mabel y no pudo evitar emocionarse. “No podía entender qué era lo que pasaba”, recalcó la docente de educación física.
María Romera, docente de nivel primario, también habla de ese 4 antes de describir la bicicleteada, “me cuesta mucho poner en palabras todo lo que me pasa, los sentimientos que se me cruzan”, resaltó. “Nos pegó muy hondo, fue tremendo cuando nos avisaron, nos abrazamos y lloramos”, refirió María.

Para Mabel, llegar al encuentro con la marcha es un desafío. “Es mi bicicleteada numero cinco, el año pasado la hice, y recién salía de un episodio de haber tenido cáncer y haberme hecho quimio, pero yo tenía que ir igual”, relató. En el transcurso de la bicicleteada de este año, se le pincharon las cubiertas “y yo me quería morir, porque tenía que llegar”, en ese momento, su sobrina le cedió la bici y cerca de la calle Gatica alcanzó el grupo: “pero llegué”, celebró.

“Hace cuatro años que participo de la bicicleteada, lo hago con mucho orgullo y se me mezclan mucho las emociones, entre lágrimas, recuerdos y alegría de poder sumarse cada año más, y más, y más gente”, reconoció María.

“Me gusta contar, a pesar que me duele mucho, pero que todo el mundo sepa qué es lo que pasó ese día” acentuó Mabel y agregó “en la primera bicicleteada eramos 14, en la segunda 10, en la tercera 75, en la cuarta 500 y hoy eramos 450 y fue hermoso”. En concordancia, María contó: “cada vez que me dicen ¿participaste? Digo sí, estoy feliz y lo digo con mucho orgullo de haber estado ahí y espero que cada año seamos más”.

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  • Cuanta impotencia, cuanto recuerdo, no al olvido!!!, carlos fuentealba presente, ahora y siempre!!! Es una actividad que nos moviliza mucho

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