La política se convierte en Show

Política, SECCIONES

Por Ana Wolf
Las estrategias a las que recurren algunos políticos para sumar adherentes, cada día se hacen más conocidas. El reality show que montan como si el público votante, ciudadano, fuese un espectador de la pantalla, se hace masivo. Es conocido el show que monta Macri cuando baila Gilda con los globos amarillos y Donald Trump que llega a la Casa Blanca por sus méritos como showman y explotar su excentricidad.

En Neuquén capital este sábado 7 de octubre en el Paseo de la Costa, comienza un evento gastronómico denominado: Yo Como. Participarán cocineros, productores, enólogos, cerveceros, estudiantes de gastronomía. Pero lo novedoso del encuentro es la competencia culinaria entre el intendente Horacio Quiroga y el gobernador Omar Gutiérrez. El chef patagónico Pablo Buzzo cocinará con Quiroga a las 19 en el escenario principal, una tarta con productos de la región y una ensalada del valle estilo Waldorf. Luego, a las 21, será el turno de Gutiérrez que, de la mano de Jessica Lekerman y el chef Mauricio Couly, elaborará pinchos de cordero con salsa labneh y vegetales grillados con queso patagonzola y un cheescake de queso de cabra. Los platos, una vez finalizados, se sortearán entre quienes sigan expectantes en el escenario este momento culinario.

¿Por qué la sociedad actual , permite o se deja persuadir por figuras políticas que se venden en un espectáculo? Parece que el entretenimiento lo impregna todo.

La implantación de este sistema, de espectacularización de la política es cómodo para los gobiernos, ya que en lugar de explicar en detalle sus programas y someterse a un control democrático, los dirigentes prefieren que se les juzgue según su imagen, con libertad para actuar y entretener. El discurso político, sometido al marketing, desdibuja sus rasgos argumentativos para convertirse en espectáculo, todo es cuestión de imagen más que de razonamiento.

La representación del actor político cambia y pasa, de ser un colectivo (el partido) a la imagen de un individuo peculiar con atractivos especiales. El personalismo tradicional es reinventado por los medios, gracias a su capacidad de construir una ilusión de intimidad en la relación directa con el líder.

El tiempo del mensaje político se expresa en el corto plazo. Termina de independizarse del tiempo de resolución de los problemas políticos los cuales se proyectan en largo plazo. Los escándalos hacen efímeros los debates sustantivos. Adquieren relieve los aspectos circunstanciales, sensacionalistas eclipsando la reflexión acerca de las consecuencias, lo procesual, lo complejo o estructural.

Por último, la movilización de las personas, al desvanecerse los colectivos partidarios, depende más de las manipulaciones emocionales y, cuando éstas fallan, de los cálculos individuales y utilitaristas .
Probablemente después del sábado de la competencia, este en boca de una gran mayoría quién fue el mejor cocinero.

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