Subdesarroshow 8, por un teatro menor

Artes, SECCIONES

El próximo lunes 21 de agosto, en el renovado Espacio Teatral Media de Luna, ubicado en Sarmiento 274 de Neuquén Capital, tendrá lugar la octava edición del ya mítico Subdesarroshow, una propuesta disruptiva dentro del tradicional circuito teatral local. La función es el punto cúlmine de un espacio de formación intensivo que se desarrolla los dos días previos a la función y que ha sabido convertirse en semillero de potentes efectos. La siguiente entrevista reproduce lo que nos contó Sebastián Fanello, uno de sus creadores.

por Pablo Iglesias

Foto: Iru Poliamor

Primero lo primero, ¿cómo comenzó esta idea del Subdesarroshow? Segundo, lo segundo, hablemos del título, “Subdesarroshow”.

Después de la desopilante saga Dineral caí en una crisis creativa con todos mis trabajos anteriores y con la conceptualización que venía dándole al teatro que hacemos en Goodbye Stanislavsky. Es decir, sentí que con la saga se cerraba una etapa, mientras se abría una larga búsqueda de algo nuevo en la poética de nuestro elenco. Pero, ahora que lo pienso retrospectivamente, de ninguna manera dejé de hacer, porque en ese brete apareció el Subdesarroshow y al parecer llegó para llenar esa transición entre lo viejo de Goodbye Stanislavsky y lo que vendrá ¿Cómo llegó? En gran parte se debe a mi relación con Fabrizio Ávila. Entre las dos buscamos la manera de estar activas brindando espacios de de-formación (para no usar la horrible palabra formación), y estar también activas actoralmente, despuntando el vicio, con propuestas más efímeras que el teatro mismo. Me refiero a que encerrarnos a investigar no nos deje a nosotras y a las que se inscriban fuera y debajo de la escena. Así fue que nos detuvimos a cranear un intensivo teatral que tuviese la instancia de muestra, que se estrene con la desfachatez con la que se estrenaban los capítulos de Dineral. Para ello, apelamos a la improvisación como instancia viva de la actuación, pero no queríamos caer en el típico show de improvisación, sujeto a sus esquemas y ejercicios, sino más bien buscar un formato acorde a nuestras preocupaciones estéticas y micropolíticas.

A la idea de improvisar, le sumamos la reivindicación y la reapropiación del sketch: ambas hemos crecido viendo Juana y Sus Hermanas, Cha-Cha-Chá, Todo x $2 y shows importados como Mad TV. Entonces dijimos ¿por qué no afanarnos el formato de esos programas y conducir un show desopilante de sketch en vivo, como si fuesen parte de una programación? Así fue. Convertimos el taller intensivo en laboratorio de sketch, estudiamos procedimientos que los vuelvan efectivos en la escena, y surgió. En definitiva, es un afano, es casi como un Todo x $2 chacarero. De hecho, el título es explícitamente un robo a las “Gambas al Ajillo”: Subdesarroshow era un show que hacían en Cemento, allá por 1985, antes de la apertura del Parakultural, bajo la dirección de Omar Viola. Todos estos ingredientes del under en el teatro argentino y el under en la TV argentina de los noventa, que fueron mi obsesión investigativa durante bastante tiempo, alimentan la estética de nuestro Subdesarroshow. Así lo pensamos, y al parecer algo hemos logrado: hoy vamos por la octava edición, las funciones son un éxito de concurrencia, existe un público afín que no quiere perderse ninguna edición (como ocurría con los capítulos de la saga Dineral); parece que quieren morir diciendo “yo vi todas la ediciones!” Además, algunos sketch han desarrollado cierta continuidad, como también algunos “personajes”, que cada tanto vuelven entre ediciones del show.

Recuerdo que en una época recuerdo proponías eventos los miércoles o los jueves; ahora, los lunes. ¿Es algo deliberado o es una cuestión que excede tu voluntad?

Muy deliberado. Hacer función los lunes va de la mano con devastar la acomodaticia agenda que eternamente se le ofrece a la gente e instalar otra opción teatral fuera del encorsetado fin de semana. Por eso también programamos miércoles y jueves ¿Qué hay para hacer un lunes en la chacra? Nada. ¡Qué bueno entonces que haya teatro! ¡Qué bueno también que una sala como Espacio Media de Luna —templo del Subdesarroshow, arriesgue en su programación los días lunes. Esto desarticula fuertemente la relación viciosa y condescendiente que el teatro “valletanal” tiene con el público. Me refiero a que siempre se piensa más en el público que en la obra, al punto de no arriesgar nada: “programemos a las 21 porque mucha gente sale a esa hora del trabajo”, “que sea un sábado porque al otro día no se trabaja”, “¿quién va a venir un lunes?”, y la mar en coche… La cantidad de restricciones en las cuales salas y elencos se involucran por dar mayor confort a la gente resultan insoportables, y responden directamente a una idea del teatro como producto de consumo, lo que debilita la potencia provocadora del lenguaje. Parece una idiotez, pero no lo es. El teatro se ha ido acostumbrando a las leyes del mercado y fue olvidando poco a poco su afinidad con lo ilegal, con la mafia y con lo marginal. Para mí, es muy importante que Goodbye Stanislavsky diseñe alternativas, no solo poéticas sino también políticas, y que esas alternativas sean explicitas, es decir, hechos, no chamullos. Por todo eso, el lunes lo hemos convertido en un día de teatro. Ya está instalado. La que puede venir puede, y la que no puede por estar demasiado capturada en el trabajo, se lo pierde. Un “Subde” que no sea un lunes no solo perdería magia; también traicionaría su manifiesto político.

Octava edición de un evento que no sólo consiste en una función sino también en un espacio de formación. Quisiéramos saber un poco de qué van tanto la función como el seminario intensivo.

En el seminario se inscribe gente sabiendo que pasará dieciséis horas encerrada con nosotras diseñando la programación del show. Fabrizio y yo le hemos dado a cada Subdesarroshow una especie de hilo conductor, o principio constructivo. Por ejemplo: la edición anterior fue un especial anti Semana Santa, entonces llevó por subtítulo: “Semana Atea contra la Ciudadanía Blanca-Hetero-Progre bien pensante”; la sexta edición indagó sobre la Teoría Queer, entonces lo subtitulamos “Seix. Horny – PornoQueer – XXXTrans”; la quinta edición, por su parte, fue un especial dedicado al ex día de la raza conocido actualmente como día del respeto a la diversidad cultural, que como todas sabemos, mucho no se respeta obviamente, y entonces hicimos el “Super Espacial Colonialista. Día de la Raza Superior”. Bueno, supongo que partir de estos títulos, podrán imaginar de que iba temáticamente cada show. Para el intensivo, además, pensamos el formato del sketch según cuánta gente se inscribe: armamos equipos de trabajo y tiramos un posible nombre del sketch acompañado de una pauta para crearlo, por ejemplo: 1) El Policiero: un noticiero conducido por policías, en el cual todas las noticias develan al policía que todas llevamos dentro; 2) Straight Eye For A Queer Guy: un programa en el cual una pareja hetero, a través de tips, normativizan a un joven queer; 3) La TELETÓNnta: un par de familias llevan a sus ‘hijos/as especiales’ a cumplir el sueño de ser normales. Una vez arrojadas las pautas, las participantes crean el sketch. El primer día lo diseñan y lo muestran, revisamos y charlamos las revisiones, y al día siguiente se ve la nueva versión; el lunes se estrena con todo el margen de improvisación habilitado, pero sabiendo qué abordar y cuándo finalizar.

¿Cuál es tu análisis del panorama ‘cultural’ actual, las diversas agendas, las oportunidades de acceder a espacios de formación o consumo de productos culturales, los públicos, la repentina arremetida que emprendió el gobierno provincial en materia de cultura, etc.? Todo lo que se te ocurra, sin repetir y sin soplar.

La verdad verdadera es que últimamente no estoy muy presente en las agendas culturales. He tenido épocas más participativas en las que voy a ver todo o ando más sociable. Me encuentro en un estado más retirado, tal vez porque realmente no haya nada que me interese. Estoy yendo mucho al cine a ver basura, pero voy más que antes y caí también en la adicción a Netflix, así que consumo series y encuentro allí renovaciones y material interesante en términos de lenguaje. Por supuesto, no dejo de estudiar y leer lo que me interesa. Con respecto al panorama cultural, hace tiempo que intento estar lo más afuera posible de eso que llaman “cultura”. No sé si me sale, pero este año me libré del trabajo en relación de dependencia con el Estado, y volvía a reabrir mis laboratorios y mis espacios de investigación teatral, en espacios pequeños, para poca gente, y gente amiga. Por otro lado, el mundo me parece cada vez más horrible y el país en el que vivimos también. Eso detona en mí la necesidad de recluirme. No puedo creer cómo se han dado vuelta “artistas” que antes enfilaban las veredas de la disidencia. Hoy se enuncian despolitizados en sus prácticas, sus eventos y sus difusiones. Y más repugnancia me da verlos realizar ciertas alianzas con el enemigo. Por eso, mientras más lejos me mantenga de eso, mejor. ¿Cómo? Sin parar de estudiar autogestivamente, manteniéndome fuera de las convocatorias, festivales y eventos que promueve el Estado; apostando a lugares afines como Espacio Media de Luna (así como antes lo hice con el Teatro el Viento), que sostienen una actividad independiente enorme. En fin, es conveniente cada tanto, y tal vez para siempre, desafiliarse de la corriente, distanciarse, volverse antipática, y retirarse al margen del margen.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Qué festejos planéas para los diez años desde aquél dolor de estómago? ¿Tendremos Fanello para rato?

No sé cuánto Fanello tendremos porque puede pisarme el tren o matarme algún fan. Mientras, estoy trabajando en varias cosas. De mis dos grupos de investigación donde las actrices y los actores se ponen en pelotas —así los difunde el resentimiento teatral Neuquino (¡a ellos gracias!), de allí surgirán dos obras basadas en el universo poético de Sarah Kane y Mark Ravenhill, ambas representantes de un movimiento teatral británico, conocido como In Yer Face Theatre. Las obras serán parte de una hexalogía que titulé Six Sarahs, en homenaje a Sarah Kane, que nos dejó solamente seis textos antes de matarse. Seis textos con una profundidad poética inabarcable. A la hexalogía se sumará un texto más (aún sin nombre) que comencé a ensayar con cuatro “actores varones jugadísimos” —así versaba la convocatoria. Ésta también será una obra que dará mucho que hablar… ¡bah! ya está siendo comidilla del chusmerío teatral neuquino, porque trascendió que incluye varias escenas sexuales entre los muchachos, algo que lamentablemente no suele verse mucho en el teatro de acá, porque una especie de moral con tufillo heteropatriarcal lo ha ido extirpando de la escena. A la par, estoy supervisando ciertos procesos de dirección de noveles directoras que me convocan y me pagan. En todo esto, estoy trabajando fuertemente, y por supuesto sigo con mis talleres, y junto a Fabrizio Ávila, con los Subdesarroshow.

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