Se realizó la segunda edición de “Desde Abajo Hip Hop”

Artes, SECCIONES
El micrófono a la espera de rimas. Foto Freddy MMXtreme VideoClips.

El sábado 10 de junio pasado, el Centro Cultural y Político Mariano Ferreyra escuchó rap fuerte en lo que fue la segunda edición del festival “Desde abajo Hip Hop”, que convoca desde noviembre de 2016 a diferentes hip hoperos de la región.

Por Pablo Iglesias

Ya desde la esquina del Centro Cultural y Político Mariano Ferreyra, ubicado en la calle Santa Cruz del bajo neuquino, a pocos pasos de la ruta de nuestra ciudad, podían oírse los sonidos de beatbox, esa técnica de percusión vocal que puede servir de pista a quien quiera rapear sobre ella. Un rato después, subieron a escena los integrantes de Indelebles, cuatro raperos que rompieron el hielo y que comenzaron a darle forma a lo que sería una noche a pura rima. Después de ellos, se sucedieron sobre el escenario el Ñiño Migraña, Yerba Mala, Dante, Hopers, San Lorenzo City, Makoña… El encuentro fue revelador del sentido de unidad que prevalece entre los integrantes de la cultura rapera local: muchos se mezclan en la escena, conversan entre ellos desde sus mismas letras y no faltan los guiños, los bolazos, los reconocimientos pero también los desafíos.

“La idea es darnos este espacio entre nosotros”, dijo Leandro Yacante, conocido como El Escriba, su identidad rapera. Es integrante del dúo Yerba Mala y organizador del encuentro, que ya cuenta con dos ediciones en su haber y que aspira a convertirse en algo más grande, destino que parece estar asegurado. “El encuentro se llama ‘Desde abajo’ porque yo me siento desde abajo, y quiero mantenerme ahí y también poder darle lugar a los más nuevos”, contó.

Si bien no fue un evento multitudinario, esta situación no invalida o no debería invalidar la posibilidad de decir las rimas que pretenden denunciar las situaciones sociales que cotidianamente vive nuestra ciudad: la injusticia como tópico central, los conflictos que van en aumento con la policía, el día a día en los barrios y en las tomas, el hambre, la vulneración de derechos esenciales como la salud o la educación. Dice Hopers en un momento “si mi vida se ha basado en la escena callejera / aprendí a reflejarlo en papel y lapicera…”, palabras que hablan por sí mismas y que configuran la rima no sólo como un instrumento lúdico sino también y sobre todo como una poderosa herramienta de lucha. “Cómo no seguir con esto / si la calle nos incita”, dirán a su momento Indelebles.

Yusthin Maldonado, o DJ Ygrix, fue la encargada de darle play a las pistas; la sutilieza de sus scratch no pasaron desapercibidos para la audiencia que, promediando el espectáculo, ya conformaba un grupo integrado de gente. Ya se sabe: en la pista, toda diferencia es olvidable. Hacia el final, quedó comprobado que “para rapear sólo se necesita un oído”, y que la gestión de eventos como este es, siempre, una tarea que debe ser puesta en valor.

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