“Las Madres que tenemos son realmente coherentes con lo que viven”

Columnistas

por Nicolas Ciavatt*

Conocí a las madres de cerca. El encuentro más grabado que tengo como regalo, fue en una tarde donde nos juntamos a matear, donde compartimos una hermosa charla. Son momentos donde uno puede conocer el lado más humano y sencillo de estas Madres que son nuestras, en la forma de relacionarse con los chicos que habían en el medio de la ronda las veía como abuelas, en las andanzas de sus anécdotas se sentía compañeras, en el camino que abrieron para salir del dolor las reconocía como Madres.

Bayer en Neuquén con las Madres de Plaza de Mayo. Foto Cecilia Maletti.

En este encuentro pude distinguir que las Madres que tenemos son realmente coherentes con lo que viven, a lo largo de su historia hicieron de su reclamo una puesta en acción acompañando lo que significa vivir dignamente adaptando a su camino el cuidado y cumplimiento de las leyes que velan por los derechos humanos. Es por eso que no me sorprende verlas en una radio abierta, en una macha, en el diario, en la tele, en una peregrinación, en reclamos por el trabajo, o salud, o educación, en protestas barriales en redes solidarias u otra causa que acompañe la vida digna.

Entre anécdotas de esa charla pensaba en los valores y en las certezas que había aprendido de ellas, que a su vez son razones fuertes para vivir. Aprendí a acompañar procesos de lucha y a defender ese reclamo, a sentir que el dolor ajeno se comparte y se hace más fácil reclamar unidos pacíficamente, aprendí a que las injusticias se llevan a la justicia sin esperar la respuesta del gobierno muchas veces, que a veces esa respuesta de justicia no es lo que responde, que no se puede contentar con esa justicia o gobierno porque provee lo justo, que hay que celebrar esa justicia obtenida y que eso no se lo debemos a nadie…

La mirada clara de las madres cuando nos contaban de recuerdos de sus hijos, la mirada clara también de su lucha de saber dónde tienen los pies, donde esta ese horizonte y la claridad para incluir otros reclamos.

Si bien ellas son las madres de personas que se llevó la última dictadura, son madres de la sociedad neuquina que prestan atención a las injusticias que atañan a otros y aportan con su experiencia.

Agradezco haberlas conocido, creo que quedan en mí un pedacito de las Madres de la plaza.
*Este relato forma parte de la tesis de Sol Busso: “Madres de Plaza de Mayo Alto Valle. Sembradoras de legado, esta marcha no tendrá fin”

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