Hay un nuevo paradigma de comunicación y busca disputar hegemonía desde lo colaborativo

Géneros, SECCIONES

Proponen usar formatos y recursos hegemónicos pero romper roles y estereotipos. Creen que hay que ser disruptivas pero también amorosas. Se cuidan de bajar línea política para poder abrir el juego pero no pueden evitar repetir que están “de este lado de la grieta”. Aseguran que hoy no es necesario un canal de televisión para contar una historia pero también producen material pensando que lo levanten medios hegemónicos. No quieren ser ni tan agresivas ni tan violentas pero se asumen como el contrapoder. Buscan disputar masividad pero desbordando los medios de comunicación y los relatos. Son protagonistas de lo que llaman un nuevo paradigma de la comunicación: colectivo, horizontal, dinámico y a través de las redes sociales.

Foto: Juan José Thomes

Julia y Violeta son parte de la cooperativa audiovisual Manifiesta y dieron una charla en Neuquén sobre comunicación con perspectiva de género invitadas por el Sindicato de Prensa, La Revuelta, la Fadecs, la RNMA y 8300. Hablaron sobre la cobertura colaborativa, un modo de hacer periodismo relativamente nuevo que sucede mientras lo inventan en conjunto a medios alternativos como Emergentes y Matria, inspiradas en otras experiencias.

Invitaron a desnaturalizar la lógica binaria, a deconstruir siendo amorosas, a disputar políticamente desde lo simbólico, a reflexionar sobre el rol de las comunicadoras, a crear alianzas para lograr masividad, a soltar algunas formas, a explotar el potencial de las redes sociales, a construir nuestros propios puntos de vista en la diversidad y a través del respeto y a buscar modos revolucionarios de contar.

Las Manifiesta proponen disputar la masividad para erradicar los relatos violentos, sexistas y binarios. Están convencidas que la forma de hacerlo es uniéndonos, creando alianzas entre medio más chicos, usando las herramientas de los medios hegemónicos, investigando cómo se construyen los relatos para poder así romperlos, usando las herramientas del capitalismo contra el capitalismo. Buscan llegar a otras personas, no sólo a los y las convencidas, le huyen a lo endógeno y creen que para lograr eso es clave pensar qué concepto queremos comunicar y a quién.

“Les damos voz”, dicen en algún momento refiriéndose a visibilizar a las y los marginados. El público cuestiona si las marginadas no tienen que tomar la voz sin que nadie se las dé. Entonces explican: se asumen desde ese lugar de otredad que tienen como comunicadoras y son conscientes de que ellas tienen herramientas que otras no. Entienden que su responsabilidad, su obligación, es lograr que con esas herramientas, desde el lugar de la otra, quienes están en los márgenes tengan voz.

Foto: Juan José Thomes

Para lograr la visibilización proponen este nuevo paradigma comunicacional, que tiene como uno de sus métodos la cobertura colaborativa. La única forma de disputar con este monstruo hegemónico es haciendo alianzas, uniéndonos, el poder es movimiento, aseguran. Para ellas visibilizar y visibilizarse es una forma de protegerse también porque experimentaron que el poder no te escucha si no te ve.

La principal herramienta de la cobertura colaborativa son las redes sociales que, según plantean, hoy permiten disputar el minuto a minuto y hacerlo desde la calle, poniendo el cuerpo. Además, observan que tienen una característica circular que permite incluir una multiplicidad de puntos de vista y que no prevalezca uno sobre otros y por eso este experimento que van mejorando a prueba y error es para ellas “la diversidad encarnada”.

Las cuatro horas de intercambio parecieron quedar cortas: en Neuquén también se hizo manifiesta la necesidad de encontrarnos, compartir experiencias entre nosotras y darnos lugar al debate. Que sea sólo el principio.

Deja un comentario