Democracia y derechos

Columnistas, SECCIONES

Por Roberto Samar

Foto de Nacho Yuchark para lavaca

Los docentes fueron reprimidos cuando intentaban armar una escuela itinerante frente al Congreso Nacional. Claramente se vulneró violentamente el derecho de protesta.
Ahora bien, ¿los que marcharon en defensa de la Democracia estarán indignados cuando se vulnera este derecho? Probablemente no. Porque sueñan un modelo de democracia pasiva, sin conflictos y sin pueblo. Donde se impone un orden que es funcional a los grupos dominantes de la sociedad.
Los espacios públicos, como las calles, las plazas, son lugares para el encuentro de las personas. Espacios de expresión, lugares para debatir y peticionar por las situaciones que entendemos son injustas.
Según el profesor Esteban Rodríguez Alzueta, “la calle es mucho más que un espacio de circulación o una estampita para ser admirada por los turistas eventuales. Es un espacio de encuentro y reunión. A través de la protesta los manifestantes transforman la calle en un foro público para peticionar a las autoridades pero también para interpelar al resto de la sociedad en los debates que, en una democracia, involucran a todas y todos.”
En ese marco el derecho a la protesta es un derecho fundamental, ya que de éste se desprenden otros. No tendríamos justicia social sin las grandes movilizaciones de trabajadores, sin la participación popular no habría voto secreto y sin un pueblo en las calles no habría democracia.
En la sociedad actual, los grupos de poder concentrado pueden exponer sin dificultad sus puntos de vista, mediante solicitadas o a través de los medios de los cuales muchas veces son socios. Pero, ¿cómo muestran sus puntos de vista los sectores más vulnerables de la sociedad, los sectores empobrecidos?
En momentos de precarización laboral, en los cuales se vulneran los derechos fundamentales de las personas, movilizarse es una forma de hacer visible esas conflictividades. Más aun en un contexto de blindaje mediático donde muchas veces los reclamos sin invisibilizados, no aparecen en la agenda o bien aparecen distorsionados.
Como sostuvo la politóloga Chantal Mouffe, “la política tiene que ver con el conflicto y la democracia consiste en dar la posibilidad a los distintos puntos de vista para que se expresen, disientan”.
Sin conflictos no hay democracia, sin protestas nos hay derechos posibles.

2 comments

  • Los docentes no fueron reprimidos “cuando intentaban armar una escuela itinerante frente al Congreso”. Fueron reprimidos cuando después de horas de intentos fracasados de persuasión, resistieron el avance de la fuerza policial. Además, fueron los docentes quienes empezaron a tirar patadas y objetos contudentes. Ni siquiera fue una “resistencia pacífica”. Prevención, persuasión, represión. ¿Qué es lo que no se entiende de este proceso?

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