“Un ajuste brutal y sangriento es también una forma de genocidio”

Derechos de la humanidad, SECCIONES
Noemí Labrune. Foto archivo 8300web (Jorge Ariza)

Este 24 de marzo se cumplen 41 años del golpe de Estado cívico militar más sangriento de la historia Argentina. Noemí Labrune, referente de la APDH de Neuquén, analizó el contexto nacional y la situación de los derechos humanos en nuestro país.

Por Nadia Ramírez

-¿ Cómo analiza el 24 de marzo en este contexto nacional?
Es interesante la pregunta porque sabemos, cosa que antes hace 40 años cuando surgió la represión feroz, no hubo claridad para darnos cuenta que la guerra contra la subversión era una excusa. En realidad se desató esa represión para apagar todo intento popular de cambiar un sistema capitalista que estaba, de alguna manera ,ahogando a la gente y el objetivo de la dictadura fue evitar cualquier intento de transformación de esa realidad social. Pasó la dictadura y hubo otros intentos de desmovilizar a la gente, en nuestro país uno de esos intentos fue Menem. En América Latina cada vez que hay gobiernos progresistas hay una reacción por parte de los poderes hegemónicos, muchas veces acompañados por las fuerza militares y siempre por los imperialistas, por las transnacionales. En este año 2017, esta gestión del gobierno nacional y los gobiernos provinciales llevan adelante un ajuste brutal y sangriento, que es también una forma de genocidio . La dictadura no llegó a consumarlo totalmente pese a la enorme cantidad de gente que fue aprisionada, torturada y asesinada. Ahora depende de todos nosotros que este otro intento de genocidio económico del gobierno de sus frutos, de manera que la resistencia deber ser continua e intensa en la calle y debe unirnos a todos porque sino, no vamos a poder ganar esta lucha. Es un aniversario para reflexionar, para unirnos y para salir a la calle.

-¿Cuál es el balance sobre los juicios por delitos de lesa humanidad?
El balance de la APDH de Neuquén es positivo. Es verdad que nosotros no teníamos un universo enorme de víctimas , cerca de los cien, ciento veinte y esto ha sido menos trabajoso que en jurisdicciones que había centenares de víctimas y de imputados. Nosotros estamos terminando, falta solamente un juicio, el quinto donde se van a tratar casos de compañeros de Neuquén que fueron llevados a Bahía Blanca donde varios de ellos resultaron víctimas del delito de desaparición forzada y fueron asesinados. Este juicio puede empezar en la segunda mitad de este año, desde el punto de vista de la querella está todo listo, la instrucción, el requerimiento, las imputaciones, faltan jueces para constituir el Tribunal. Esto es una carencia que a lo largo de todos estos años se manifestó como el principal factor de demora de los juicios porque no se tomaron las medidas conducentes para dotar al Poder Judicial de los recursos humanos que necesitaba para encarar este desafío que es único en el mundo. En ningún lado se ha juzgado en profundidad a los responsables efectivos y políticos de una acción como ésta. Fue largo y muchas veces la justicia tardía no es justicia. Los que están condenados son viejos que durante su plenitud de vida gozaron todos los privilegios de la casta militar y ahora recién tienen que dar cuenta de sus delitos. Tendría que haber sido hace mucho, esa es la derrota que tuvimos los organismos. Ha habido justicia, con todas esas limitaciones que señalo, pero para nosotros el balance es positivo.

-¿ Cuál es la situación en Neuquén en este año y medio de gobierno macrista?
Hay que asomarse y ver. Los sindicatos están en pie de lucha, el ajuste económico es brutal. No vemos todavía los rostros de las personas que en el Oeste profundo de la ciudad de Neuquén, todas las tomas de Cipolletti , de Cinco Saltos en los hogares donde no se puede pagar el gas, donde no se puede pagar la luz, no vemos el efecto directo de este ajuste pero sí sabemos que ésta existiendo y debemos darnos cuenta que no se puede esperar. En este momento hay que organizar la unidad porque esto tiene que cortarse, este programa de ajuste no puede seguir.

-Se la ha visto acompañando a las obreras textiles cuya patronal vació la fábrica ¿Cómo vincula esa lucha con su lucha histórica por los Derechos Humanos?
El derecho al trabajo es derecho a la vida, porque no es vida la del desocupado que no tiene pan para llevar a su casa, que sus hijos no pueden ir a la escuela porque no tienen calzado. La lucha de las obreras es la lucha por los derechos , la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén tiene que estar junto a ellas y tiene que estar motivando a la población para que seamos todos textiles. Todos somos víctimas del ajuste y debemos acercarnos a las obreras con soluciones materiales concretas para que ellas puedan llegar hasta el final de esta lucha y recuperar su fábrica.

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