Advierten irregularidades en la investigación de un femicidio vinculado en Neuquén

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El imputado es el policía Alejandro Lagos, y su celular será peritado por sus compañeros del Departamento de Seguridad Personal de la Policía neuquina. Está acusado de balear a quemarropa a Javier Soto y de intentar asesinar a su ex pareja, Magnolia Salas, quien sobrevivió al ataque a fines de noviembre. La joven no ha recibido la asistencia del Estado correspondiente.

Marcha “Nosotras paramos, ni una menos, vivas nos queremos”. Foto Cecilia Maletti.

Magnolia tiene 18 años, un hijo de dos, y en su cuerpo llevará las marcas de la violencia de género de por vida. Quien había sido su pareja, el policía Alejandro Lagos, entró la noche del 25 de noviembre a su casa, tiró la puerta de una patada y amenazó con matar al niño. Javier Soto, amigo de Magnolia, se interpuso y recibió seis tiros, la mayoría en la cabeza. A la joven le disparó con su arma reglamentaria cuatro veces: en la ingle, dos en el pecho y otro que iba a la cabeza, pero la bala quedó alojada en su mano cuando intentó cubrirse. Hizo dos paros cardíacos y sobrevivió.

Celina Fernández, abogada de Magnolia, aseguró que la relación con el policía se había terminado en septiembre, pero que él no lo aceptaba. “La perseguía, se le aparecía en la casa, se cambio el perfil de Facebook y se puso ‘Ale de Magno’, con toda la connotación que lleva apropiarse de su nombre”, relató la abogada. “También le empezó a mandar supuestos antecedentes judiciales de Soto, a quien Magnolia conoció a través de un grupo de amigos. Tenían una relación desde el plano sentimental, pero se estaban conociendo, no había nada afianzado”, indicó Fernández acerca de la relación entre Magnolia y Javier.

Durante esos meses Magnolia probó con no contestarle mensajes, bloquearlo, pero Lagos iba a su casa y más de una vez intervinieron vecinos para que se fuera. Se separaron porque “ella se sentía asfixiada. Él amenazaba con suicidarse, tenía muy claro que ya no estaban juntos“, advirtió la abogada.

El día del brutal ataque el policía fue una vez más a ver a su ex a la tarde. Soto, que vivía en Centenario, estaba ahí. Según relató Fernández tuvieron una primera discusión y Lagos accedió a irse. “Se fue a trabajar y empezó a hostigarla por teléfono. A partir de las 22 fue peor: le mandaba amenazas de muerte”, contó la abogada. La joven llamó a la comisaría 16 pero no obtuvo respuesta. A los minutos llegó Lagos e inició la balacera. Quedó detenido y actualmente cumple prisión preventiva. Se lo acusa de homicidio calificado por el uso de arma de fuego contra Soto, y tentativa de homicidio calificado por el vínculo, en el caso de su expareja. Se trata de un caso de femicidio vinculado, que se comete por el hombre con el fin de castigar o destruir psíquicamente a la mujer sobre la cual ejerce la dominación.

Irregularidades

La institución policial actúa corporativamernte, cada vez que hay pericias en las que están involucrados miembros de la fuerza, han sido complicadas, y este no es un caso menor”, remarcó Fernández. Se refiere a que las pericias del celular de Lagos las realizarán en el Departamento de Seguridad Personal, donde trabajaba el imputado en el área de Informática. “Me genera mucho ruido que no se busque otra alternativa. En Neuquén trabaja la Policía Aeroportuaria, la Federal, Gendarmería, la Universidad Nacional del Comahue tiene una Facultad de Informática, hay otras opciones más confiables”, agregó. Desde el Ministerio Público Fiscal le explicaron que no hacen la pericia en su gabinete por un tema de “confianza”.

Magnolia solo recibió la visita del fiscal Maximiliano Breide Obeid cuando estaba internada y un llamado del equipo de Atención a la Víctima cuando ya estaba en su casa. “Ella era sostén de familia, vivía sola con su hijo, trabajaba, pagaba su alquiler y una niñera. Ahora vive con su familia que ha sido su única contención, y perdió su trabajo”, indicó su abogada. “Las lesiones que tiene son muy graves, tiene un pulmón perforado, perdió capacidad respiratoria, una de las balas le rozó el corazón y quedó con una afección cardíaca de por vida. Además una de las balas le quedó alojada en la ingle”, agregó.

Es muy probable que que el juicio sea por jurados y se realice el año que viene.

 

 

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