La magia de escuchar música en discos de vinilo

Artes, PLAN C, SECCIONES
Foto Emiliano Ortiz
Foto Emiliano Ortiz

Uno de los formatos más longevos dentro de la música, ha resurgido cual Ave Fénix debido a la demanda generada por el público y no por una imposición de la industria. El ritual de sentarse a disfrutar de un disco, de a poco le da batalla a la descarga obsesiva de mp3.

Por Sergio Guzmán de Comahue Rock 

A veces resulta muy difícil intentar transformar las sensaciones en palabras. Incluso si esas palabras estuvieran contempladas dentro del mundo de la Real Academia, habría que analizar si realmente expresa con certeza lo que esa actividad en particular genera.

Para el melómano, para la melómana, resulta casi imposible describir o explicar, ese vínculo indescriptible que lo une al extraordinario mundo del arte de combinar los sonidos.

Un vínculo que, desde hace dos años, lo celebran con reuniones mensuales quince personas que decidieron darle un poco de formalidad a sus encuentros y, para ello, forjaron el “Club del Vinilo”, un espacio que reivindica el ritual de sentarse a escuchar música sin estar pendientes de una pantalla.

Fue en uno de esos encuentros mensuales, allá por 2014, que decidieron realizar la primera Feria de Vinilos, con la intención de darle un empujón al resurgir de este formato, que el pasado 8 de mayo celebró su cuarta Feria. Allí se congregaron más de cuatrocientas personas que, durante seis horas, tuvieron la oportunidad de revisar la inmensa cantidad de discos que trajeron doce expositores que, desde distintos puntos del país, aterrizaron en el Laboratorio de Arte de la calle Salta 226.

Expositores que no son meros despachantes de discos, como se encuentran hoy en las pocas disquerías que quedan abiertas. Son asesores. Son personajes que conocen el estado de cada una de sus gemas. Que saben que si hay alguien buscando a un artista en particular, habrá otro grupo similar que le podría llegar a gustar. Y hacen la sugerencia.

Una sugerencia que no suele fallar, por lo cual el comprador confía en quien está del otro lado del stand y cierra la transacción, no sin antes regatear un poquito el precio. Para luego saltar al cajón de al lado y sumergirse en la búsqueda de ese disco que disfrutará en la próxima oportunidad. Donde iniciará, otra vez, el ritual de extraer el vinilo de su caja, colocarlo en la bandeja y prender el amplificador, para luego, sutilmente, colocar la púa en la primera ranura, subir el volumen y sentarse en el rincón más cómodo para gozar de la grata experiencia de escuchar música en el mejor formato que se haya inventado y cuya venta se ha duplicado, comparada con 2014 y triplicado si se compara con 2013, según la Official Charts Company.

Un formato que está recuperando terreno ante el querido CD y el portátil Mp3, a partir de la demanda generada por aquellos y aquellas que ponderan la calidad del sonido por sobre las contras que tiene el acetato. Una de ellas, sin duda, es que requiere mayor atención en su cuidado y, en definitiva, se transforma en una responsabilidad distinta a la del archivo de audio, al que no se le suele prestar atención. A tal punto de que si no se lo encuentra en la primera revisada de la computadora se baja otro y, tal vez, otros tantos más que nunca llegarán a reproducirse por no tener tiempo de escucharlo.

Tiempo que hoy por hoy resulta escaso para todo debido a la vorágine en la que el sistema ha sumergido a la sociedad, que vive pendiente del celular o las redes sociales, que generan más dependencia que bienestar. Situación que el Club del Vinilo -sin ser fundamentalistas del formato- propone desactivar, alentando un vínculo más estrecho con la música, arte al cual, en caso de prestarle la atención necesaria durante una hora al día, podría llegar a dejar a varios psicólogos sin laburo.

Esta y otras notas forman parte del plan C de junio de 8300. Podés comprarlo a $30, a un valor solidario de $50.
En Neuquén conseguilo en:

Abri Mundos (Santa Fe 679)
Cae Babylon (Avenida Argentina 816)
Café La Conrado (Irigoyen 138)
Ámbito Café (Chubut 240)
Factotum (Alcorta 219)
Mi loca vida (Pampa 1149)
Kuruf Editorial (Feria de artesanos)
Escuela de Psicología Social (Roca 658)
Kiosko Corsa (Mitre 307)
Kiosko Alvear (Diagonal Alvear y Roca)
Kiosko ACA (25 de mayo 165)
Kiosko Truco (Alderete y Tucumán)
Mercado Tati (Leguizamon 1974)
Kioskón (25 de mayo 99)
Barcito de la Facultad de Humanidades

También llegamos a otras localidades:

Aluminé: Xalkan Nahuel (contactar al 299156350050)
Cipolletti: Minishopping Toto (Irigoyen 385) y Ciber Space (Irigoyen 420)
Junín de los Andes: FM Che (Gamseis 350, Barrio Lanín)
Zapala: Germán Zúñiga (Avda. Trannack N° 1115 – 2942402460)
Chos Malal: José Córdoba (contactar al 2942522421)
Cutral Co: Bairoletto (Av. Olascoaga y JJ Valle)
San Martin de los Andes: (Mythos libros – Villegas 658 / Editorial La Grieta (Av San Martín 415)
Fiske Menuco / General Roca: Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (contactarse con Mercedes Azar, Rocío Morales o Malen Varela)
Plottier: Feria de productores y artesanos de China Muerta

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