Hipermercados, boicot y consumo

GUÍA COOPES, SECCIONES

consumoHoy desde algunas asociaciones de consumidores, gremiales y partidos políticos se está promoviendo la iniciativa denominada Supermercados Vacios. Medida que consiste básicamente en que la población no acuda a los supermercados en una fecha en particular. La medida, calificada por algunos como exitosa tuvo su primer version el 7 de abril de este año. Se trata de una acción en contra de la especulación de las grandes cadenas de supermercados y del aumento de precios a través del boicot al consumo.

por Alba Fernández

Pero indaguemos un poco más sobre el asunto. El capitalismo tiene como base el consumo, cada vez mayor y más acelerado de bienes y servicios traccionada por la necesidad del capital de producción cada vez mayor. Consumimos mucho más que lo que nuestras abuelas y nuestras madres lo hacían años atrás. En parte porque la unidad doméstica ha dejado de producir por su cuenta algunos de esos bienes y servicios que satisfacían la vida cotidiana (como la preparación de los alimentos, el vestido, el lavado de ropa o el cuidado de los niños, ancianos y enfermos, entre otros) pero tambien porque nuestra vida cotidiana requiere cada vez de mayor cantidad de objetos.

La palabra requiere merece algun tipo de analisis. ¿Cuánto de lo que consumimos es una necesidad genuina o está promovida por el mercado? ¿Cuánto de lo que compramos a diario está creado para devolvernos algo de ese placer y bienestar que este modo de trabajo asalariado y capitalista en el que estamos inmersos nos roba día a día? (pienso en la propaganda de un conocido producto de limpieza en la que un niño, cansado de que su mamá no trenga tiempo para jugar con él, de grande en vez de dedicarse a cambiar las leyes laborales decide crear un producto de limpieza que permita a las madres “ahorrar tiempo”). Trabajamos cada vez más para conseguir más dinero para comprar una pseudo satisfacción a la que accederemos en el cada vez menos tiempo libre que el trabajo nos deja.

Decia Antonio Gramsci que todo modo de produccion requiere de un sistema de valores, ideas, y conceptos que lo legitime para poder sostenerse en el tiempo. En 300 años el capitalismo logró hacernos creer que trabajar en forma asalariada es bueno y natural, que a mayor cantidad de objetos acumulados más felices somos, pero por sobre todas las cosas que es natural comprar aquellas cosas que antes se producían en casa. Compramos jabon industrial mientras nuestras abuelas lo hacian con el aceite de cocina usado, compramos aquellas cosas que nuestras abuelas tejían, utilizamos artefactos electricos para tareas tan básicas como hacer pan o lavar los platos.

Pero tal vez el mayor triunfo del capitalismo haya sido, ademas de naturalizar el consumo, “despolitizarlo”. Hacernos creer que consumir no es solo natural sino que no tiene nada que ver con la política. Derechas e izquierdas dejamos nuestras convicciones ideológicas a la puerta de los centros comerciales, cuando en realidad el consumo es hoy nuestro mayor acto politico. ¿Cuanto de nuestro ingreso mensual queda en las grandes marcas que decimos aborrecer y cuanto en los proyectos ideologicamente afines? Podemos estar en contra de este sistema, contra Coca Cola, contra Wallmart pero si a la hora de comprar lo hacemos en grandes hipermercados, comprando grandes marcas en vez de a productores locales, pequeños o cooperativos estaremos teniendo acciones de derecha con discursos de izquierda.

menos_tenermas_serPor supuesto que modificar nuestros habitos de consumo es sumamente costoso. En tiempo, en energia, y también en dinero. Es más fácil acudir a un hipermercado donde tenemos casi todo, a precios a veces mas accesibles o al menos con mayores facilidades de pago. En medio de nuestro modo de vida capitalista, de trabajo asalariado explotado de más de 8 horas diarias y salarios pauperrimos, con un modelo de familia nuclear a la que le recaen cada vez mas responsabilidades, tomarnos el tiempo para informarnos qué compramos y a quién le compramos, comprar en diferentes lugares, pagar mas por lo que compramos o decidir prescindir de ciertos objetos nos cuesta.

Pero será un ejercicio a empezar a hacer si queremos que las cosas cambien. Empecemos a reutilizar objetos, a reparar aparatos en vez de comprar nuevos. Compremos suelto y no envasado, animémosnos a comprar en lugares alternativos. Hagamos nuestras compras en diferentes locales, juntémosnos para hacer compras colectivas, compremos menos y paguemos lo justo por eso que compramos, aunque sea más caro. No desbarrancaremos el sistema capitalista pero si estaremos sembrando bases más solidas para cimentar un cambio.

Hoy se promueve la iniciativa de Supermercados Vacios. Es una apuesta interesante, que propone equiparar un poco la correlacion de fuerzas corporación – ciudadanía. Pero si solo es para bajar los precios y que sigamos en la misma rueda de consumo frenetico pero a bajo costo, estariamos haciendole el mismo juego al sistema. El boicot debería ser una instancia de reflexion, de darnos cuenta que consumir barato no es lo mismo que consumir menos. Y que lo que necesitamos es desacelerar el consumo.

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