Trans formar la discriminación en lucha

Géneros, SECCIONES
Foto: A.T.T.S
Foto: A.T.T.S

El asesinato de una travesti en Fiske Menuco dejó en evidencia la constante violencia que sufren las personas trans. Aunque la ley de Identidad de Género reconoció derechos la transfobia aún está vigente.

por Malen Varela (@MalenVarela) y Daniel Font Thomas (@DFontThomas)

El 18 de enero se conoció la noticia: Se encontró a Bella Inostroza en un canal secundario de riego en Fiske Menuco. La autopsia develó que murió por un disparo en la cabeza. Bella tenía 40 años, vivía en la ciudad y como muchas mujeres trans ejercía la prostitución.

Tres días antes ya se había conocido el caso de Bridgith. Mientras esperaba en su habitual esquina, fue baleada a quemarropa por una supuesta deuda. El impacto le perforó el pulmón, pero la rápida intervención quirúrgica le salvó la vida.

La continua violencia contra personas trans – o transfobia – es el producto de un Estado ausente en medidas de protección hacia el colectivo de lesbianas, gays, bisexuales, travestis, trans e intersex (LGBTTI), y una sociedad hegemonizada que persiste en un “odio social” hacia esta comunidad.

Desde hace seis años lucha contra el prejuicio y la violencia en Fiske Menuco la Asociación de Trans y Trabajadoras Sexuales del Alto Valle (ATTS). Georgina Colicheo sufrió esta violencia en carne propia cuando decidió, junto a compañeras y compañeros, crear este espacio.

“Si bien hemos logrado una visibilización, también es mayor la bronca que hay hacia nosotras”, cuenta Georgina. “Cuando estábamos en la clandestinidad no se nos reconocía como personas, pero después de la sanción de la Ley de identidad de género pasamos a ser sujetos y sujetas de derecho. Ahora no quedamos sumisas ante los ataques y agravios, hoy nos paramos en el derecho a ser personas y eso, es lo que más le molesta”, aseguró.

Los casos de Bella y Bridgith son sólo un número más en la enorme lista de compañeras y compañeros trans que han sido víctimas de discriminación, golpizas y asesinatos. Según el Informe Anual de Crímenes de Odio elaborado por la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), que se presentó en septiembre del año pasado, durante el 2014 los medios registraron el asesinato de cinco personas trans y dos personas gays.

trans

“Cuando fui atacada me acusaron de que le quise robar, cuando en realidad fue porque me negué a tener relaciones sin preservativo. Siempre es más fácil hacernos pasar por victimarias y terminamos en una situación de criminalización”, denunció Georgina.

“Podemos hablar de transfobia porque es un término que en seguida vos lo podés relacionar y saber de qué estás hablando. Pero en realidad la transfobia se trata de un miedo, algo que vos no podés controlar” definió Ana Matus, Magíster en Sociología y profesora universitaria. Desde hace tiempo acompaña y milita junto a las compañeras de ATTS en su lucha contra la discriminación y la violencia. “Hay que hacerse cargo que es un prejuicio social, tiene que ver con determinadas relaciones jerárquicas de poder que para otros valen menos. Es una interiorización de un prejuicio que tiene una raíz social y corresponde ser enmarcado por ese lado. No es una enfermedad ni algo que te sucede sin que puedas manejarlo. Son crímenes de odio”, señaló Matus.

Según el informe del 2015 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre el año 2013 y 2014 ocurrieron al menos 770 actos de violencia contra el colectivo LGBT en un período de 15 meses en los 25 países miembros de la OEA. Sin embargo se cree que muchos casos no se dan a conocer por la violencia con la que son tratados y tratadas las denunciantes.

El 20 de enero una multitudinaria marcha recorrió el centro de Fiske Menuco para demostrar su repudio al asesinato de Bella y el ataque a Bridgith. Es un camino largo para lograr la igualdad y la no discriminación.
“Desde ATTS vamos a cumplir 6 años de visibilización con muchísimas cosas. Nosotras queremos demostrar que podemos hacer un montón de cosas, porque siempre parece que somos el parte de las malas noticias, de lo malo, lo oscuro, lo perverso. Cuesta mucho y va a seguir costando, pero la ley de identidad de género nos viene a visibilizar y a demostrar que tenemos derecho como cualquiera en nuestra sociedad. Sin embargo la sociedad también tiene que cambiar y permitirse conocernos. Estamos para eso, para cambiar el pensamiento y la actitud hacia nosotras”, remarcó Georgina.

Cuerpos sexuados

“Más allá de cualquier argumento individual esto (la violencia hacia las personas trans) se sostiene en un ordenamiento que es social. Se dice que hay determinadas identidades que son naturales y otras que no. Se tiende a afirmar la idea de que la biología es un destino, cuando esto no se sostiene bajo ningún tipo de análisis. Sin embargo hay quién está dispuesto a sostenerlo y a tensionar aquellas certezas con las cuales uno o una se hizo persona. Lo cierto es que la propia idea de naturaleza es una construcción: lo que tenemos son cuerpos sexuados. En promedio los cuerpos se definen como femeninos o masculinos en base a las genitalidades, pero no tienen ningún correlato con las identidades que se construyen. Me parece que hay que desarmar estas cuestiones y sobre todo lo que llamamos ‘sexo’. Desde ya pongo en discusión que haya dos; desde un montón de análisis y en distintos niveles te das cuenta que hay cuerpos intersex, cuerpos que no puedes ser etiquetados entre masculino y femenino. Entonces que hacemos ¿los desaparecemos?”. Ana Matus

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