Hacia la raíz del candombe

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Estuvimos en un ensayo de “La Reina de la Guinda”, trío patagónico que toca en suelo neuquino, mientras planea una gira por el territorio donde nació el candombe.

Por Hernán Riveiro

Llegué a uno de los ensayos de La Reina de la Guinda y las preguntas se entrelazan y bailan con las respuestas, en una charla que parece de amigos. Las canciones que suenan ahora son de otros autores, pero la mayoría de las que hacen en vivo son propias. Canciones que son creaciones individuales pensadas en función de la banda. Algunas las traen de Patagombé, conjunto que compartían hasta hace poco. La Reina de la Guinda está formada por Genaro “Cachi” Peralta, Gabriel Barrios y Rodrigo Bosch.

Y en un principio fue… el principio.

Después de dejar de tocar en Patagombé, no tenían pensado armar una banda, pero se fue dando a partir del encuentro, de compartir inquietudes, de recorrer juntos diferentes caminos.

“Dejamos Patagombé en abril de 2015, cuando los ensayos comenzaron a tener más ausentes que presentes. Poco después se dejaron de hacer. La mayoría dejó de venir, pero con Rodrigo nos seguimos juntando todos los martes a la noche, por vicio, diría. Y el Cachi (Genaro) se sumó cuando terminó sus estudios. Cada uno le aporta el tiempo que tiene entre trabajo, estudio, familia”, dice Gabriel, mientras pregunta con un gesto si quiero un mate.

Entre los tres y entre risas cuentan que el nombre de la banda surgió en el Encuentro de Trovadores de Andacollo que coordina Miguel Sprumont y que se realizó a fines de diciembre pasado. A partir de haber visto a Ana Sotelo, música regional, desfilar subida a una camioneta, celebrando las guindas de los árboles.

Se preparan y ya suenan los primeros acordes de “Ay, si te agarra la luna”, de Julio Teisera. Se larga el ensayo.

El candombe y su raíz social

“Hay encuentros de candombe en los que hemos participado en forma individual o con otras bandas. Hay un encuentro patagónico que se hace todos los 8 de diciembre. Y hay un encuentro nacional también. El candombe ha crecido mucho en estos últimos años”, explica Rodrigo, el más candombero de los tres y quien hace la percu de la banda.

Le pregunto si hay sello, una huella patagónica en el candombe. Recoge el guante también Rodrigo: “Hay una tendencia patagónica en el candombe. Pero el candombe en todo el país recién se está formando, a partir de las distintas realidades sociales y culturales de cada lugar, que genera una forma particular de tocar. Lo que pasa es que desde la Patagonia cuesta mucho llegar a Uruguay, entonces pasa que no llega hasta acá toda la información de las diferentes formas en que se toca.”

“Ha venido gente de allá a enseñar, tanto el toque como el baile. Ha habido clínicas. Tanto en el toque, el baile, los personajes, se ha generado una transformación en la Patagonia. Yo he escuchado comparsas uruguayas y he visto que en Argentina no se toca igual. Pero la intención de nosotros es ir a Uruguay para nutrirnos de esa cultura, de esa realidad socio cultural para interpretarlos mejor, aplicando herramientas culturales y sociales de nuestro lugar. Creo que es ahí donde ocurren las transformaciones. En los últimos cuatro o cinco años se han formado una cantidad importante de comparsas en la Patagonia y, especialmente, en Neuquén. Y en toda argentina está creciendo en forma acelerada.” Rodrigo sabe de lo que habla porque forma parte de esa movida candombera en la Patagonia y porque ha formado parte de varios grupos y comparsas.

Gabriel agrega que “nuestro repertorio no es exclusivamente candombe, aunque sí es una parte muy importante, por esto que decíamos de lo histórico, lo social que involucra. Pero allá vamos a tocar nuestras canciones, y que el candombe lo toquen ellos, que son los que saben.”

La gira

“La gira surgió a partir de la familiaridad que tenía Patagombé con el candombe. Tanto la música que interpretamos como la que componemos tiene raíz río-platense o río-patagónico-platense. Queremos ir a la cuna de eso, que son los carnavales de Uruguay; la llamada, que es el 4 y 5 de febrero, para lo cual está organizada esta gira.” Cuenta Gabriel devolviendo el mate, que desde hace algunas canciones cambió de cebador. Porque estoy, y estás, en el medio de un ensayo, no te olvides.

Y hablando de estar acá, sospecho que te preguntás, ¿para qué la gira? Se los pregunto.“La idea es ir a Uruguay a aprender y conocer, no sólo el ritmo del candombe, sino todo lo que lo envuelve, que es una cuestión cultural, social, histórica muy fuerte. El candombe tiene una historia de muchísimos años, con descendencia de los afros y la relación con el esclavismo. Así que es importante para nosotros conocer esa historia para poder interpretar luego mejor la música, ese sentir propio del lugar de donde nació el ritmo.” Rodrigo responde y sale una canción compuesta por Cachi, “El huaynito”.

Estamos en la librería de Gabriel, así que por ahí entra un cliente que pide algo hablando bajito, para que no salga en la grabación. Cuenta Cachi que “es la primera gira que planteamos fuera de la provincia. Hemos tocado en distintas localidades de Neuquén, aquí en el valle. La expectativa es poder generar contactos para dejar las líneas tendidas y poder viajar con más frecuencia para hacer una interacción, ir pero también que vengan, desde una visión cooperativa y autogestionada, independiente. Muchas veces tocamos en distintos lugares para colaborar con causas sociales, pero en estos días vamos a tocar varias veces para poder juntar la plata para hacer este viaje. Y la próxima vez lo haremos para que quien viene se pueda sustentar los gastos. Nosotros vamos allá con la idea de difundir, también, lo que se está haciendo en la Patagonia y cantárselo a personas que viven en otros lugares, en otros países.”

“Héctor Kabacoff está tendiendo las líneas en Mardel para que podamos tocar en algunos lugares. Es bueno contar con amigos así en otros lugares. El año pasado nosotros hicimos lo mismo acá. Vino y tocó y tuvo dónde dormir y comer. Además, la gira nos va a definir el horizonte. Porque la convivencia es fundamental cuando hay un proyecto en común. Los tres hemos caminado juntos un trecho largo pero el viaje va a ser decisivo para el futuro”, dice Gabriel, a punto de empezar una versión particular del “Titiritero” de Serrat.

Descansan las voces, las guitarras, el tambor. Rodrigo aprovecha y agrega a lo anterior que “la gira, a demás de definirnos humanamente como grupo, nos va a definir un estilo y un lineamiento musical. Creo importante tener esto en cuenta, porque, si bien nosotros nos conocemos musicalmente y hemos tocado juntos en muchas oportunidades, cosas como este viaje definen desde los gustos a cuestiones más profesionales.”

Este fin de semana van a continuar con presentaciones que los ayuden a solventar económicamente esta gira que planean y que incluye Uruguay, Buenos Aires y Mar del Plata. Para estos días tienen organizadas dos fechas, la presentación del jueves 21 en el bar de La Conrado y el sábado 23 en el patio cervecero del barrio Canal V.

Ritmo y estilo propios

Terminan de hacer “Canela en rama” de El Kanka y Gabriel hace hincapié en que “somos una mixtura, que tenemos diferentes orígenes y que hace que esto que hacemos nos suene especial a nosotros cuando lo interpretamos. Esta fusión que se arma tocando es producto de ese camino, de esa ruptura, de esa mezcla de orígenes.”

Rodrigo destaca también que “venimos de lugares tan distintos que es bueno que nos hayamos encontrado. Nos empezamos a juntar a tocar sin conocer demasiado qué era lo que hacía cada uno. Además de músicos que comparten la música, somos amigos. Hacemos candombe, chacareras, unas rumbas medio agallegadas. También tenemos ritmo canción.”

En cuanto a su estilo y los ritmos que interpretan dicen casi a trío que “tomamos formas rítmicas y las llevamos a las canciones que nos gusta interpretar. De hecho si queremos hacer candombe de una manera mejor, necesitaríamos dos tambores más. Para hacerlo como es el candombe. Nuestra música tiene mucho aire, porque tocamos aire de chacarera, aire de rumba, que es lo más definido que tenemos. Hay huaynos también.”

Y reconocen que “nos gusta jugar con los diferentes ritmos musicales. Aunque a veces la música termina jugando con nosotros. Nos gusta mezclar ritmos, innovar. Esa es una búsqueda en la que estamos influenciados por los ritmos ríoplantenses.”

“Las letras vienen por dos rieles, lo que veníamos escuchando hasta que nos conocimos y lo que escuchamos juntos. Esto en las canciones de otros. Y en las canciones propias aprovechamos la maleabilidad del candombe, la estructura rítmica que usás al componer, trabajar con la inflexión del aire. Y las canciones van saliendo de vivencias propias. El Cachi y Gabi son los que escriben, pero después trabajamos cada canción entre los tres”, revela Rodrigo, mientras marca el ritmo de Raquel, de Alejandro Balbis, una de las últimas canciones que ensayarán hoy.

Para el final queda que cuenten sobre sus influencias musicales. Es el lugar, o el tema, en el cual les cuesta más ponerse de acuerdo. O mejor dicho, en el que hay más diversidad de gustos. Dicen que escuchan desde murga uruguaya y Silvio Rodríguez hasta Los Redonditos de Ricota. Para que te des una idea…

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