Lo que el debate calló

Política

scioli macri argentina debateEl inédito y taquillero cruce de los candidatos responde al reclamo de amplios sectores de la población. Pretender conocer sus programas por medio de la discusión televisiva es dejarse llevar por el impulso mediático. Los dos periodos de gestión de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires y de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires ofrecen un parámetro más fidedigno. Sin embargo, los silencios y las superficiales menciones de temas cruciales mucho dicen sobre la agenda de los próximos años.

Una de las consignas que asumieron los contrincantes fue no hablar de temas que hubiera que explicar: por eso prácticamente no se tocaron temas económicos. Así los candidatos se adaptaron al formato televisivo: slogan certero, descalificación y sonrisas. Poca explicación. Pero, incluso aceptando las dificultades de extenderse en detalles en los pocos segundos de cada intervención, tampoco nada dijeron sobre temas controversiales fáciles de definir.

La legalización del aborto, la prohibición de los agrotóxicos, la entrega de territorios a pueblos originarios, la despenalización del consumo de drogas, las sanciones a la violencia policial y la limitación de las deforestaciones. Pese a ser temas fácilmente explicables, estuvieron ausentes del debate. Lo que hace prever, acorde con las políticas que vienen llevando adelante, que ninguno tendrá sobre esos temas una posición distinta a la actual.

Ninguno mencionó los juicios a represores. Al respecto Scioli sostuvo que la política de derechos humanos es una política de Estado y Macri no dijo nada.

Cuestión de género

En la estructuración original, Argentina Debate no incluyó la perspectiva de género en ningún aspecto. Luego de reclamos de un variado y nutrido grupo de instituciones se asignó la temática de género al tópico general “seguridad y Derechos Humanos”. Específicamente se les pidió hablar de trata de personas y violencia de género. En este sentido, y pese a distintos reclamos, la organización no aceptó incluir una moderadora.

A la hora de tomar la agenda de género, Scioli declaró: “Tengo un compromiso personal e institucional en la defensa de la mujer. El Papa Francisco nos marcó el camino, las nuevas formas de esclavitud que tienen que ver con la problemática de trata, la violencia de género y los femicidios. Por eso, ‘Ni una menos’ no es una consigna, tiene que ser un compromiso de toda la sociedad”. Al respecto fue criticado por integrantes de organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres por definir su postura en base al Papa. A la vez, la postura remitió a su declaración sobre la violencia de género como un tema familiar en el que no hay que meterse.

Por su parte, Macri propuso crear una Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado que se ocupe de la trata entre otras problemáticas. Al momento de las preguntas cruzadas, Scioli lo acusó de haber vetado más 120 leyes, incluida la que creaba la Oficina contra la Trata. Según chequeado, luego de este veto se formó el Comité contra la Trata de personas, que a diferencia de la Oficina no cuenta con presupuesto propio. Macri se defendió aduciendo la apertura de “hogares protegidos para el tema de la trata, para cuidar a la mujer”. No encontramos registros de esa política. También resaltó la distribución de botones antipánico.

Más allá de los compromisos que cada candidato pueda sumir en una situación como la del debate, los 53 puntos de raiting (algo así como cinco millones de personas) permiten suponer las expectativas que generó. Que la acalorada discusión que ha generado la contienda colabora en la politización necesaria para afrontar el ajuste y la devaluación.

 

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