Ambición en larga duración

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Foto: Gentileza Videas Audiovisuales
Foto: Gentileza Videas Audiovisuales

A pocos días de la finalización de la última producción del director teatral Sebastián Fanello, Dineral. Saga neuquina en diez episodios, se proponen algunas puertas de entrada al ambicioso proyecto. Los últimos dos capítulos podrán verse en sala Te.Ne.As, calle Leguizamón y Arroyo Durán el próximo sábado 31 de octubre y domingo 1° de noviembre a las 22.30 hs.

Por Pablo Iglesias

Si hay algo que nos enseñó Dineral, por si acaso quede alguien que crea que el teatro tiene carácter didáctico, es que existe la posibilidad de burlarse. El ambicioso proyecto de esta saga neuquina se burla de todo, aun de cuestiones que han sido y son cuestión de vida y/o muerte en este país. El humor, esa cosa indefinible –porque intentar una definición ya es carecer de sentido del humor- es el elemento que liga los diez episodios. Estos proliferan en guiños de todo tipo, y en ellos hallamos la burla como procedimiento hondamente explorado y explotado en los planos de la dramaturgia, de la dirección y del trabajo actoral.

Decir a esta altura que las producciones de Sebastián Fanello son intertextuales es caer en un lugar bastante manido y no explicamos demasiado al enunciarlo. La intertextualidad funciona como vehículo de la burla de variadas tradiciones teatrales, de la politiquería neuquina, del mismísimo público presente, de las series importadas de las grandes industrias cinematográficas, particularmente norteamericana y japonesa; series que casi todos miramos, pero cuyas estructuras narrativas muy pocas veces cuestionamos.

Con claras referencias paródicas a espacios, personas/personajes del Alto Valle, Dineral explora la posibilidad de una teatralización de nuestra realidad como ‘faro del mundo’ o ‘brújula de brújulas’ en palabras de Parravicini o como ‘tierra nueva’, ahora desde la voz del emepenismo; pero en esta incursión en el pensamiento acerca de la realidad local Dineral no cae en un realismo esteticista y obsoleto, mediante el cual no podría, ni por poco, producir los efectos que produce. En la burla se imaginan, al tiempo que se develan, las conexiones, muchas veces ocultas para gran parte de la población, entre política, bares que resultan ser pantalla de otra cosa, lavado de dinero, poder médico y mediático, vida nocturna, drogas, prostitución, petróleo, chicos trapito, villas miserias, ocupación de terrenos, repentinos cambios de situación económica de muchas personas, el lugar de eso que llamamos arte en todo este contexto, y la burla es al infinito.

La apuesta es múltiple y ambiciosa: hacer del teatro una serie, desenmascarar los bizarros tejes gubernamentales locales, insertar las críticas que sus producciones anteriores han recibido actualizadas ahora como textos de esta nueva producción, trabajar con una numerosa cantidad de actores/actrices -incluso cada actor/actriz real encarna dos o más personajes y dirigir un equipo técnico igual de numeroso; pero hay una apuesta que convierte este proyecto en disruptivo respecto de las propuestas tradicionales: es que Dineral te engancha, y en esa propuesta, obliga a asistir al teatro, lo que trae como consecuencia la conformación de novedosos vínculos dentro de la comunidad de espectadores, problemática que se plantean reiterativamente los círculos teatrales de la zona.

La ironía proviene siempre de un lugar seguro, decía Barthes… y si hay alguien que parece seguro de lo que está haciendo es Fanello, que pone el cuerpo y el bocho en acción, se ríe de él mismo y, en un procedimiento especular, nos conduce a reírnos también de nuestras propias existencias, acción que a muchos les costará un tanto, pero cuyo saludable ejercicio podría sentarles muy bien.

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