Los 5 peores desastres ambientales petroleros en Neuquén

SECCIONES, Tierra

Desde (8300) hicimos un poco de memoria y elaboramos esta -triste- lista: el top 5 de desastres ambientales de la provincia de Neuquén que vinieron de la mano de la industria petrolera y gasífera. Seleccionamos los accidentes y descuidos más graves de los últimos 10 años (aunque hubiera material para muchos más).

Puesto #5: Vuelco de un camión con ácido clorhídrico en la ruta camino a Añelo.

En septiembre de 2012 un camión con poco más de diez mil litros de ácido clorhídrico volcó su carga en la ruta provincial 5, a setenta kilómetros de Rincón de los Sauces. El destino del producto era ser utilizado para eliminar residuos de ductos petroleros.

En una de las curvas de la ruta, el semirremolque donde se ubicaba el tanque se desprendió cayendo el ácido sobre uno de los costados del camino. Además del desagradable olor, el químico provocó una peligrosa nube exotérmica, que cubrió toda el área afectada. El contacto con estos gases puede dañar seriamente los tractos respiratorios, ojos y piel.

Los bomberos cortaron el acceso al lugar a más de un kilómetro de distancia en ambas direcciones del camino y fue convocado Defensa Civil y personal de la empresa Total, que tiene experiencia en tratamiento de este tipo de derrames.

Los vehículos que pasaron por encima del ácido luego del accidente sufrieron el desgarro de sus neumáticos producto de la agresividad de la sustancia. Afortunadamente, ninguna persona sufrió heridas o quemaduras.

Puesto #4: Explosión de pozo gasífero en Plottier.

En julio de 2013 se produjo una explosión en un pozo de gas en Plottier durante las maniobras de desmontaje de un equipo. Un operario resultó lesionado, alcanzado por la onda expansiva.

La explosión fue seguida de un incendio que tardaron cinco días en apagar, ya que el personal de la zona no estaba capacitado para resolver este tipo de situaciones. Los bomberos voluntarios de Plottier tuvieron que ser asistidos por bomberos de la provincia con sede en Neuquén y personal de la Comisaría 7. Finalmente, vinieron especialistas de Estados Unidos para terminar de apagarlo.

En las cercanías del pozo habían viviendas, que durante esos días tuvieron que convivir con el fuerte sonido del gas que seguía quemándose y el temor a que se agrave la situación. Desde distintos sectores de la sociedad se elaboró un petitorio para prohibir la perforación hidrocarburífera en zonas urbanas y ejidos municipales.

Puesto #3: Derrame de una pileta del basurero petrolero Indarsa en Parque Industrial de Neuquén.

El 28 de octubre de 2014 se difundió la noticia de un derrame de crudo causado por una pileta clandestina de Indarsa en el Parque Indistrial de Neuquén. El líquido contaminante se diseminó por gran parte del terreno de Indarsa, se filtró por una acequia que bordea el cerco perimetral de la firma y luego comenzó a fluir hacia la calle. Más de 100 metros cúbicos se habían filtrado más allá del predio. La fotografía de un perro empetrolado recorrió los medios de comunicación.

La examinación del desastre mostraba que las piletas de contención de petróleo estaban hechas de forma rudimentaria, con técnicas inadecuadas. Recordemos que, paradójicamente, Indarsa es una empresa ligada a la remediación y tratamiento de residuos de la industria hidrocarburífera.
El gobierno, por su parte, admitió negligencia y multó a la empresa por 1,75 millones de pesos.

Puesto #2: Derrame en refinería de Plaza Huincul

En junio de 2009 se dio a conocer el derrame de gasolina en Plaza Huincul, ocasionado por un ducto proveniente de Loma de la Lata.

Afectó casi ocho hectáreas del Campo de Deportes de YPF, un bosque arbóreo que tenía más de cincuenta años de existencia. Según trascendió, el derrame había comenzado seis meses antes de que la empresa lo notificara.

El espacio recreativo tuvo que ser clausurado tras constatarse la presencia de hidrocarburos en sus suelos. En ese momento la empresa YPF se había comprometido a remediar la contaminación, pero aún en marzo de 2015 continuaban funcionando las bombas extractoras en el lugar, que permanecía cerrado.

No fue el primer ni el último derrame en la zona. La comunidad Winkul Newen y otros vecinos denunciaron innumerables veces la contaminación de tierra, agua y aire. Angel Guzmán, uno de los crianceros que integra la Asociación de Fomento Rural de Plaza Huincul recurrió a especialistas de la Universidad de La Pampa para que determinaran si existía vinculación entre las muertes de sus animales y la planta de metanol. La conclusión de los estudios fue clara: “Todos los resultados son indicativos (de) que los animales han estado y están expuestos a derivados de hidrocarburos y sulfuros presentes en el agua”.

Puesto #1: Pérdidas de pastillas radiactivas en pozos. Los pozos fueron cerrados con las pastilla adentro.

Durante 2014 se perdieron dos pastillas radiactivas dentro de pozos petroleros. La primera fue el 24 de mayo, en el yacimiento Cerro Hamaca, a unos 20 km de la ciudad de Rincón de los Sauces. Luego de dos semanas de intentos de “pescarla”, decidieron cerrar el pozo con la pastilla adentro.

Específicamente, el pozo era operado por la firma Petreven, al servicio de YPF, en la zona conocida como Gauchito Gil, al margen derecho del río Colorado. Aseguraban que no había emisiones radiactivas.

La segunda pérdida fue los primeros días de julio, aunque el gobierno sólo se enteró a través de trascendidos una semana más tarde. Esta vez era la empresa Total la que intentaba recuperar una pastilla radiactiva de un pozo en el área Aguda Pichana Norte, a unos 50 kilómetros de Añelo, en la formación Vaca Muerta. La empresa que bajó la herramienta es Halliburton.

En septiembre, tras dos meses de intentar recuperarla, Total decidió abandonar la pastilla, atrapada a unos 2.500 metros de profundidad. La empresa tuvo que enfrentar un procedimiento administrativo por parte del gobierno neuquino por no notificar el accidente en los plazos debidos.

Las empresas y gobierno aseguran que las pastillas no contaminarán, ya que están se encuentran protegidas por un blindaje que asegura su contención. Sin embargo, profesionales indican que para hacer el procedimiento de perfilaje, la pastilla es retirada del tambor blindado con plomo que la proteje. Es decir que el material que quedó atrapado en los pozos no están protegidos, y estarán emitiendo radioactividad por el término de su vida media de degradación.

Controles y respuestas del Estado

La primera pregunta que cabe hacerse ante esto es: ¿dónde están los controles y la protección del Estado? Se evidencia que en muchos casos, los organismos encargados de hacer cumplir las reglamentaciones y los compromisos de remediación, respondieron lenta o ineficientemente. A veces también protegiendo a las empresas responsables del daño.

El Observatorio Petrolero Sur investigó algunas causas de esta ineficiencia. Un primer problema es que la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a cargo de Ricardo Esquivel, no cuenta con la cantidad de empleados ni las condiciones laborales para que ejerza su trabajo correctamente. Por otra parte, los organismos competentes muchas veces no tienen acceso a los informes ambientales realizados por las compañías, por lo que no tienen información sobre sus procedimientos técnicos, impactos, posibles peligros. Por último, los informes que se conocen muchas veces tienen inconsistencias (llegando a mencionar fauna y flora que ni siquiera existe en la zona), lo cual muestra la poca rigurosidad con que se realizan y se aprueban.

La actividad hidrocarburífera, es sabido, conlleva algunos riesgos en su ejecución. Los frecuentes accidentes son una evidencia de esto. Siendo que éstas empresas están trabajando ya en los territorios, lo primero que debemos asegurar es que los controles del Estado realmente existan, y que las penalizaciones y remediaciones sean efectivas una vez ocurrido el daño.

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