Ni un pibe menos

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Ni-un-piebe-menos-1_658x400El discurso mediático hegemónico dice que entran por una puerta y salen por la otra. Hace unos días nos enteramos de un hecho lamentable, al conocerse la noticia de que Lucas Simone, un pibe más, había fallecido en un incendio producido en el Centro Socioeducativo de Régimen Cerrado (CSRC) Manuel Rocca. Uno de los miles de pibes que soslayados por la sociedad y el Estado recorren durante toda su niñez y adolescencia procesos penales, institucionales, que no hacen más que profundizar su estigmatización y exclusión social.

 “Los pibes cumplen condenas,

entran y salen las penas,

entran y salen las penas

de su niño corazón”

Onda Vaga

Una semana antes del incendio fatal, se había producido otro incendio en el mismo Centro Cerrado, sin que se tomen medidas preventivas para que algo así no vuelva a suceder. También se encuentra internado otro joven, Diego Brizuela, que todavía corre peligro de vida y permanece con el 30% de su cuerpo quemado, emanando carbón de sus pulmones. Nadie se acercó a verlo, ni a hablar con sus familiares que permanecen desgarrados en el hospital y solos, porque el Estado tampoco se hizo presente para ellos.

Hacia fines del año pasado murió el joven Diego Borjas en el Centro Cerrado Luis Agote. ¿Los hechos? Los mismos. Con el agravante de que se encontraba “aislado en una celda de castigo”. Incendio, un pibe muerto y las medidas tomadas fueron superficiales, postergando la profundidad de los cambios que se quedaron solo en las palabras, transformaciones ninguna.

Entrelazados en la desidia de un Estado que se queda en el discurso, y una oposición aún mas derechosa y facciosa a quién poco le importa las pibas y los pibes víctimas de las políticas y cultura hegemónica que los reducen al silencio, sentimos que la muerte de los jóvenes genera una profunda angustia, gritos de reclamo y dolor y tienen que ir acompañadas de un verdadero análisis de la génesis del porque un pibe tiene que morir quemado o por asfixia en un penal para jóvenes con tan sólo 17 años.

¿Cómo llega una niña o un niño de 16 o 17 años a encontrarse privado de su libertad en condiciones insalubres? ¿Por qué la población penalizada es en su totalidad de pibas y pibes pobres?

Porque a contraposición del discurso público que se regocija con creencias hegemónicas, sabemos que “los pibes no son peligrosos, están en peligro” y existe un discurso oculto que plantea que “el eje central consiste en el hecho de que el discurso público no lo explica todo” y “en términos ideológicos, el discurso público va casi siempre (…) a ofrecer pruebas convincentes de la hegemonía de los valores dominantes.”(1)

El pibe fallecido es uno de los tantos pibes que vivía en la calle, que mediante la ausencia del Estado presentaba todos sus derechos más básicos completamente vulnerados. El sistema penal, conformado por las fuerzas de seguridad y la justicia, es claramente selectivo y hoy en día se encuentra con mucha necesidad de dar resultados. En esta participación, el Estado interventor y la Justicia tutelar si están presentes, para penalizar, privar de su libertad y dejar morir en la cárcel al joven que en la calle “es un pibe peligroso”, pero escondido en los resquicios del sistema, es tristemente olvidado. Ni un pibe menos

Los jóvenes finalizan sus días internados en un Centro Cerrado con el triste final que todas y todos conocemos o asistiendo durante meses/años a comparecer, declarar y defenderse ante una Justicia que no ve, ni siente. Pibas y pibes como ellos vemos todos los días, no hace falta más que intercambiar unas palabras, compartir un momento de su día a día para darse cuenta la necesidad vital, primordial, que nuestras niñas y niños están padeciendo.

Podemos encontrarnos con jóvenes que, si tienen la suerte de conseguir un desayuno, tiritan por la abstinencia del consumo de pasta base y paco, consumo del cual no han pasado recién unas horas. Ellos mismos te informan, entre comentarios y anécdotas que “hace cómo 3 días que no comemos”, “comemos solo pan y a veces carne que encontramos en la basura”. ¿Frío? “No, nos pegamos un chiflazo (fumar paco) y no pasamos frío. No nos ve nadie. Somos como fantasmas”.

El CSRC Manuel Rocca es un espacio que tanto en su estructura como laburo interno deja mucho que desear. Los muros de más de 6 mts de altura, las pequeñas ventanitas donde no pasa ni medio cuerpo completamente enrejadas, “una tumba”, una cárcel para niños, pibes y pibas de 17 años que tienen que sufrir no sólo la estigma de ser pobres sino la desidia de encontrarse penalizados en esos lugares sórdidos por serlo.

Últimamente se venían realizando talleres y cada dos meses, al momento del cierre de los mismos, se generaba una muestra que se realizaba dentro del mismo Centro. A los pibes en esos momentos se los notaba participativos, activos, “despiertos”, pero el espacio en el que debían convivir seguía siendo el mismo, todos los días. Y la pena que debían cumplir al estar ahí, injustamente llevada a cabo.

De las muertes y manejo de los Centros Cerrados podemos seguir hablando porque queda mucha tela por cortar. Falta de personal, ausencia del Estado, criminalización de la pobreza, pero mientras, las pibas y los pibes siguen muriendo, y muchos de ellos saben que ese es su triste destino “porque esperan que en el cielo esté el amor, que no les diste vos.”(2)

Ellas y ellos son efectivamente “Los nadies” de Galeano, “que cuestan menos que la bala que los mata.” Los pibes no “entran y salen”. Sólo entran, no salen y se siguen muriendo, postergados para un mañana inexistente, que nunca llega, al menos por ahora.

 

(1)Scott, J. (1990) “Los dominados y el arte de la resistencia. Discursos ocultos”. Colección Problemas de México. Ed. ERA. Pp. 26-27

(2) Extracto de la canción “Cómo que no?” de Onda Vaga.

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  • Ni un pibe menos!

    A una semana de la muerte de Lucas las autoridades de la SENNAF no dan la cara, los medios masivos de comunicación no se hicieron eco de la noticia pero nosotros no nos callamos ni escondemos. Por eso difundimos nuevamente nuestra declaración y exigimos:

    • Que se respete el derecho de pase libre de todos los compañeros y compañeras que consideren necesario y saludable un cambio de institución y/o funciones. Siendo decisión exclusiva del trabajador en cuestión el cambio sin intervención de la dirección y demás autoridades más que para garantizar dicho pase.
    •Que se pongan en condiciones los edificios para garantizar la seguridad y dignidad de los jóvenes allí alojados y de los trabajadores que allí cumplen sus tareas.
    •Incorporación de más trabajadores tanto para formar parte del Equipo de seguridad como para integrar los Equipos de Intervención Técnica.
    •Que la SENNAF garantice el cumplimiento de los Derechos de los niños, niñas, adolescentes y sus familias para que nuestros pibes no lleguen a los Centros de Régimen Cerrado.

    CABA 25/07/2015

    Hoy es un día muy triste para los trabajadorxs de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, para las familias de los pibes lastimados y de profundo dolor por la muerte de Lucas. Desde nuestra agrupación queremos expresar nuestra indignación, bronca, impotencia, denuncia, porque esto que ocurrió no es un accidente. Es parte de las consecuencias que trae aparejada una forma de encarar la política de aquellas autoridades, que son los responsables directos hoy, de un pibe menos.

    Nos solidarizamos con los compañeros que estuvieron haciendo lo posible para salvar a los pibes, siendo ellos también hospitalizados.5 empleados con poca experiencia (cumpliendo guardias de 48 horas) para cubrir una institución que aloja 40 pibes. La situación es indignante: Sin sistema de emergencia, con un incendio previo en la semana, con un pibe muerto hace menos de un año en el Centro Agote, con Trabajadores que piden a gritos salir del Rocca por los atropellos y la forma de encarar la tarea por parte de los Directivos (puestos obviamente a dedo; sin concurso, sin trayectoria, sin título habilitante). Una verdadera vergüenza.

    No queremos que con la muerte de Lucas ocurra lo mismo que con la muerte de Diego en el Agote. Lejos de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y de alojamiento de los jóvenes y los mecanismos de seguridad de los Centros, se han desarmado los equipos de intervención técnica y han sacado personal específico de seguridad de las instituciones. Una negligencia total.

    Exigimos justicia por la muerte de Lucas (24/07/15), por Diego (2/12/14 C.R.C. Agote), por los pibes y trabajadores lastimados y que los responsables políticos se hagan cargo de estos dos pibes muertos.

    Nuestros pibes y pibas no son el peligro, están en peligro.

    Trabajadores Organizados SENNAF

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