Goy Karamelo: “Creo que el arte puede cambiar las cosas”

Artes
Foto facebook Goy Karamelo
Foto facebook Goy Karamelo

Guillermo Ogalde, más conocido como Goy Karamelo, llegará al Comahue el fin de semana que viene para hacer una gira con Kangrejoz -su banda- , Puel Kona y el DJ Pachakuti. En la previa de esta fecha, nos comunicamos con él y hablamos de todo: la gira, su proyecto de rock originario, por qué eligió la música, su sello discográfico, los proyectos que se vienen, la función del arte en la sociedad y si se puede ser buen artista y mala persona.

Por María Pía Borja para Comahue Rock.

Goy es ingeniero electrónico pero toda su vida se dedicó a la música. No es investigador como quería en un principio, pero usa los conocimientos de la universidad para lo que hace: “me sirve mucho para todo lo que hago hoy a nivel producción”.

La música siempre estuvo ahí: “Mi mamá era pianista, falleció de joven y quedó en mi vida la musicalidad en mis oídos”, cuenta. A los 14 logró tener una guitarra, “en ese momento en mi casa había muchos discos de los Beatles, de rock argentino, de Sui Generis, de Led Zeppelin y a los 16 empecé a armar una banda de rock, de a poquito fui aprendiendo a hacer canciones; a partir de ahí me dediqué casi por completo a la música”. A los 20 ya había formado la exitosa banda mendocina Karamelo Santo.

¿Qué hubieras sido si no eras músico o ingeniero?, le pregunto. “Me apasiona la historia, hubiera sido un profesor de historia”, asegura. “Pero bastante imparcial, un profesor de historia complicado para los colegios argentinos”, remata entre risas.

Si bien no fue profesor de historia, mediante la música logró recuperar -o al menos visibilizar- parte de la historia de este territorio. Hace algunos años tiene un proyecto de “rock originario” que consiste en ser productor de bandas de diferentes pueblos, como el huarpe, el quechua, el mapuce y el aymara. Goy no para: “Ahora estoy en proyecto de poder trabajar con gente de la comunidad guaraní, en Posadas (Misiones), que estamos empezando a charlar a ver cómo vamos a hacer el disco”, cuenta también que está por sacar otro disco de una agrupación huarpe mendocina y que está trabajando con una banda aymara de reggae de La Paz (Bolivia) . En el sur también hay buenas noticias, Goy adelanta: “La idea también es empezar a trabajar con el segundo disco de Puel Kona, que es uno de los proyectos fundamentales, la lucha del pueblo mapuce me parece emblemática, es como el ejemplo, están muy organizados, están muy fuertes, no sólo en Argentina, en el Puel Mapu entero, en la parte de Chile también”.

Confiesa que este proyecto vino a satisfacer “una necesidad personal” que surgió del diálogo con las diferentes confederaciones originarias. “Lo que se generaba espiritualmente con la convivencia y el modo de vida que llevaban era lo que a mí más me acercó a un sentido de paz y felicidad interna” y quiso multiplicar ese mensaje, por eso formó un sello discográfico.

“En un momento no me alcanzó solamente Karamelo Santo y encaré ya el proyecto de hacer un sello por el cual yo estos mensajes a través de las bandas llegaran a todo el mundo”, recuerda. Hace un silencio y agrega: “Hoy estoy como sorprendido porque ha tenido una repercusión hermosa, este tipo de producciones le hacen bien a la humanidad entera”.

La conversación se vuelve más filosófica y hablamos de cuál es el rol social de los y las artistas. “Yo al principio pensaba que el artista tenía que ser políticamente correcto, que tenía que tener determinados valores pero con el tiempo me di cuenta que hay muy buenos músicos que no necesariamente tienen la obligación de ser buenas personas” y da a Borges y Mozart de ejemplo, que “no era una persona muy querida en el ambiente pero sin embargo era un genio”.

Igual aclara: “Lo que a mi me tocó es estar más en el pensamiento de lo que sería Pablo Neruda o Picasso, ese tipo de artistas un poco comprometidos con la realidad”. “Para ser un genio en el arte no necesariamente hay que ser una buena persona, pero si uno lo puede ser junto con su camino artístico me parece más sano”, resume Goy.

“Creo que el arte puede cambiar las cosas, el mensaje es importante, si no fuera por los artistas el mundo no hubiera dado vuelta un montón de cosas”, dice y menciona la Primera Guerra Mundial como ejemplo. “Creo que es el momento de que vayamos haciendo cambios culturales paradigmáticos a través de las canciones, creo que el Golpe de Estado del ‘76 tuvo una resistencia muy grande a través del arte”, y remata -sin pelos en la lengua- “los mismos políticos le tienen mucho miedo a los artistas, por eso los compran, por eso los ponen en sus filas, que salgan en sus fotos…”

Listo. Suficiente. No mas preguntas, señor juez. Nos despedimos, pero antes me cuenta que en junio empiezan a grabar el segundo disco de Kangrejoz, que las canciones ya están listas y que quiere decirle “a toda la gente que se acerque [a los recitales de la gira patagónica], que vamos a hacer todas las canciones de Karamelo Santo y Kangrejoz y que la vamos a pasar muy bien”. Aclara también que la gira es medio excepcional no sólo porque “la zona del comahue es un lugar emblemático por razones históricas y afectivas” sino porque la banda está en un año sabático por proyectos personales, “entonces esta va a ser una ceremonia especial porque viene gente de todo el país que nos juntamos para salir de gira los cuatros días que vamos a estar en el Comahue”, explica.

Habrá que aprovechar entonces. La gira comienza el jueves 14 en Fiske Menuco en el bar Willie Dixon, al día siguiente se van a Zapala al Cafe Dalí, el sábado 16 será el turno de Neuquén capital en el Teatro El Viento y el domingo en Allen en Gulliver’s junto a la banda Hey Jaimico. Las entradas para la fecha de Neuquén se consiguen en el almacén naturista Diente de León (Av. Olascoaga 1069), en la cooperativa de panes rellenos Cae Babylon (Av. Argentina 816) o en Bizarro (Perito Moreno 173), los tres locales de Neuquén.

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