Caso Arruga: Comienza el juicio por torturas contra un policía

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Imagen tomada del sitio lavaca.org
Imagen tomada del sitio lavaca.org

Es la única causa vinculada al secuestro y desaparición del joven en Lomas del Mirador en 2008 que llega a la justicia. Luciano fue encontrado el año pasado enterrado como NN en el cementerio de Chacarita. Uno de los policías que lo golpeó durante la detención previa a su desaparición, Julio Diego Torales, estará sentado en el banquillo de acusados.

Hoy comenzó el debate oral en el Tribunal en lo Criminal N° 3 de La Matanza. Se acusa a Julio Diego Torales por torturas durante la detención de Luciano Arruga en Enero de 2008.

Segú consigna la Agencia nacional Infojus Noticias a Luciano Arruga los pibes lo vieron volver a su barrio rengueando, colgado de los hombros de su madre Mónica Alegre el 22 de septiembre de 2008. Cuando salió del destacamento de Lomas del Mirador, no podía caminar. Los policías le habían pegado entre tres, le habían dado de comer un sándwich escupido y lo habían amenazado con llevarlo a una comisaría donde otros presos lo iban a violar. Cuatro meses después, Luciano desapareció bajo circunstancias que la Justicia Federal aún investiga como “desaparición forzada”. Por las torturas durante esa detención, Julio Diego Torales -uno de los policías agresores- será juzgado a partir de hoy a las 9 en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 3 de La Matanza. Es la primera causa vinculada al adolescente de 16 años de Lomas del Mirador que llega a una instancia de debate oral.

Luciano Arruga fue torturado y le hicieron registrar las huellas en Lomas del Mirador. Uno de los policías que lo golpeó durante esa detención, , estará sentado en el banquillo de acusados.

Ojalá que la Justicia investigue a fondo esta causa que para mí y para mucho otros es el ejemplo de una problemática que sufren mucho jóvenes. Esto tiene que ver con el control y el sometimiento de los jóvenes para fines delictivos controlados por las fuerzas de seguridad” dijo a Infojus Noticias, Vanesa Orieta, la hermana de Luciano. Ella y su madre, junto a los militantes organizados bajo Familiares y Amigos de Luciano Arruga, fueron quienes empujaron -y empujan- la búsqueda de Justicia desde un comienzo. Vanesa es una de las principales testigos que presentarán su testimonio ante los magistrados.

“Quiero decir en palabras lo que sintió cuando fue golpeado y humillado mientras verdugueaban a su vieja y a su hermana en el hall de entrada del destacamento. Voy a contar lo que sucedió, ni más ni menos. Ellos tendrán que considerar si lo que sufrió constituye un delito violatorio de sus derecho como niño”.

En esa oportunidad, a Luciano lo detuvieron por la figura conocida en la jerga policial como “Doble A”: averiguación de antecedentes. Lo tuvieron más de 9 horas en la cocina de la dependencia, un lugar que no estaba habilitado para detenciones. No lo largaban porque no tenía sus documentos. Cuando su hermana, y su madre lo fueron a buscar lo escucharon gritar y quejarse por los golpes.

Además de Torales, hubo al menos dos agresores más. Todavía no fueron identificados. “Negrito a vos nadie te hizo nada acá”, “Vos vas a terminar en un zanjón”, le habían advertido. Su hermana lo convenció para ir al Policlínico de San Justo y certificar las heridas.

Sus huellas tomadas durante la detención fueron clave para identificar el cuerpo del chico enterrado en el cementerio de Chacarita. Las huellas después de la tortura, se cruzaron con las del joven enterrado como NN y así se logró el hallazgo el último 17 de octubre.

Desde que se había instalado el destacamento policial en Indart 106 en 2007 los pibes del barrio como Luciano sufrían el hostigamiento y la persecución policial. “Luciano nos contó, antes de que las detenciones se pusieran tan violentas, que un policía le había ofrecido salir a robar para ellos. También nos dijo que él le dijo que no. A nosotros se nos hace imposible no asociar todo lo que vivió previo a su desaparición con este final terrible. Yo acompañé, viví esos momentos con mi hermano, sé de la violencia de esta gente” expresó Vanesa.

“Hoy, es imprescindible que se sancione a quienes detuvieron y torturaron a Luciano y que la justicia dilucide los alcances de las prácticas violentas de las que era víctima” dice el documento que difundió CELS sobre el inicio del debate. El juicio que comienza hoy es la primera posibilidad que tiene la Justicia de que los hechos que llevaron a la desaparición y muerte del adolescente de 16 años dejen de estar cubiertos de impunidad.

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