En Cipolletti marcharán mañana por los derechos de las y los trabajadores

Derechos de la humanidad, Justicia

La actividad es convocada por la Multisectorial de esa ciudad. Será en la Plaza de la Justicia a partir de las 10 hs.

La Multisectorial de Cipolletti convoca a trabajadores y trabajadoras a manifestarse mañana en la Plaza de la Justicia a partir de las 10 hs. para debatir “nuestros reclamos con independencia de las patronales y los gobiernos”.

Destacaron como reclamo “el aumento exponencial del costo de la garrafa de gas -que supera el 600%- afecta a cientos de familias que viven en tomas o asentamientos sin acceso a gas de red, exponiéndolos al crudo invierno que se aproxima.”

Indicaron además que los gobiernos nacional, provincial y municipal “se encuentran concentrados en armar falsas polarizaciones políticas, en donde los reclamos históricos de la clase obrera se encuentran ausentes, como por ejemplo el de la expropiación de todos los terrenos que hoy se encuentran ocupados por miles de familias sin vivienda”.

Además criticaron el accionar de la justicia “que es rápida para procesar a luchadores/as, actúa con lentitud y dejan vencer las causas cuando se trata de casos de feminicidio, abuso sexual, desapariciones forzadas, trata de personas o crímenes cometidos por agentes del Estado. Esto forma parte de una política del gobierno nacional que a través de la Ley Antiterrorista y el Proyecto X busca reprimir y procesos a los que luchan.”

Lee acá el comunicado completo de la Multisectorial:

 

1° de Mayo: “En la calle y en la lucha por los derechos de los/as trabajadores/as”

Este 1º de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras, los sectores combativos de nuestra ciudad, nucleados en la Multisectorial de Cipolletti, nos convocamos en la Plaza de la Justicia a fin de poner en discusión nuestros reclamos con independencia de las patronales y los gobiernos.

De la misma manera que se convocaran miles de compañeros/as en todo el país y en el mundo para conmemorar esta Jornada de lucha internacionalista, en nuestra Plaza de la Justicia nos concentramos decididos a levantar nuestra voz en momentos en que asistimos a una ofensiva de importantes proporciones contra nuestros derechos.

El aumento exponencial del costo de la garrafa de gas (que supera el 600%) afecta a cientos de familias que viven en tomas o asentamientos sin acceso a gas de red, exponiéndolos al crudo invierno que se aproxima. El gobierno nacional, luego de decretar este golpe al bolsillo obrero, solo ofrece un subsidio que no alcanza a cubrir el costo de dos garrafas, cuando la cantidad que consume una familia durante los meses de invierno es de nueve por mes. Además para recibir este subsidio del ANSES deben mostrar “certificado de pobreza”, lo que implica una estigmatización de los sectores más carenciados y deja afuera a otras personas igualmente aceptadas que no pueden probar esa necesidad. Con esta política se desfinancian las cajas previsionales y jubilatorias para transferir dinero a los empresarios que se enriquecen a costa de los fondos públicos, condenando a la mayoría de los/as jubilados/as a ingresos de miseria por debajo de la canasta familiar.

Este tipo de medidas antipopulares se realizan en sintonía con el desprecio permanente por parte de los gobiernos patronales (nacional, provinciales y municipales) de todo orden por el derecho a la tierra y a la vivienda digna para miles de trabajadores/as, obligándolos a vivir en asentamientos poblacionales carentes de servicios básicos ya que el Estado no garantiza el acceso a los mismos.

Ni el gobierno municipal de Abel Baratti, ni los gobiernos provincial de Alberto Weretilneck y nacional de Cristina Fernández han dado respuesta a esta cruda realidad que vive más del 20 % de nuestra población. Al contrario se encuentran concentrados en armar falsas polarizaciones políticas, en donde los reclamos históricos de la clase obrera se encuentran ausentes, como por ejemplo el de la expropiación de todos los terrenos que hoy se encuentran ocupados por miles de familias sin vivienda.

Estos mismos gobiernos son los que no dan respuesta a los reclamos de los/as trabajadores/as estatales y docentes de Río Negro, quienes vienen siendo víctimas de acuerdos salariales a la baja, como consecuencia de la integración de sus conducciones sindicales a distintas variantes patronales, y obligados a trabajar en escuelas y hospitales que sufren el deterioro constante por falta del mantenimiento de los mismos y la ausencia de inversión en recursos materiales y humanos.
Si a ello le sumamos que el despido y las suspensiones de trabajadores/as comienza a ser moneda corriente en nuestra provincia, ya no solo del ámbito privado, sino también dentro de la órbita del Estado, nos obliga a poner en discusión más que nunca el hecho de quién va a pagar la crisis que atraviesa nuestro país, sobre todo si tomamos en cuenta que estamos frente a un modelo kirchnerista en retirada. Según una reciente denuncia de ATE, durante el 2015 y 2016 se caerían 600 mil contratos “basura” en el ámbito nacional, provincial, municipal y universitario, lo que muestra que el Estado es parte y garante de la precarización laboral.

No por nada el presidente de la Unión Industrial Héctor Méndez ha expresado “que hay que eliminar las paritarias”, siendo ello una muestra más del ajuste que tanto Macri, Massa y Scioli están dispuestos a aplicar sobre la clase trabajadora apenas asuman, en pos de beneficiar a los grandes pulpos capitalistas de nuestro país.

Estos grupos empresariales que se han enriquecido durante toda la década “ganada” de Nestor Kirchner y Cristina Fernández, confían en que lo seguirán haciendo con la asunción de cualquiera de los presidenciables de la oposición patronal, garantizándoles a estos continuar criminalizando a los trabajadores que intenten poner en riego sus exuberantes rentabilidades.

Nuestra región expresa claramente ello, teniendo una gran cantidad de compañeros/as de los asentamientos y de los sindicatos provinciales, que se encuentran judicializados/as por reclamar tanto por el acceso a la tierra y la vivienda digna, mejoras salariales, fin de la precarización laboral y mejores condiciones edilicias en escuelas, hospitales o lugares de trabajo. Esta Justicia que es rápida para procesar a luchadores/as, actúa con lentitud y dejan vencer las causas cuando se trata de casos de feminicidio, abuso sexual, desapariciones forzadas, trata de personas o crímenes cometidos por agentes del Estado. Esto forma parte de una política del gobierno nacional que a través de la Ley Antiterrorista y el Proyecto X busca reprimir y procesos a los que luchan.

Un ejemplo paradigmático de las luchas que se están llevando a cabo en la región lo representan los/as obreros/as de las fabricas ceramistas de Neuquén, a quienes tanto los gobiernos patronales como el poder judicial, les han garantizado aprietes legales y financieros, poniendo en riesgo la permanencia de la experiencia de las fabricas bajo gestión obrera como lo es el caso de Zanon/Fasinpat, negándoles sistemáticamente subsidios y/o prestamos que posibiliten la modernización tecnológica de sus plantas. Sin este aporte por parte del Estado, se pone en riesgo la gestión obrera y los puestos de trabajo para más de 450 familias ceramistas.

Los mismos subsidios y/o prestamos que les son negados a las gestiones obreras les fueron garantizados sin chistar a los empresarios que se hicieron millonarios durante una década y que hoy se intentan transparentar mediante importantes tarifazos que van a ser transferidos al conjunto de la clase obrera.

Así como los Mártires de Chicago fueron enviados a la horca por la Justicia plutocrática norteamericana por reclamar las 8 horas de trabajo, en nuestro país la justicia persigue y judicializa a los sectores combativos de la clase obrera. El caso paradigmático es el de los Petroleros de Las Heras que en diciembre de 2013 fueron condenados a cadena perpetua por un tribunal videlista de Santa Cruz, avalado por el conjunto del Gobierno Nacional y reivindicado por la presidenta en la apertura del Congreso Nacional de 2014. En los últimos años presenciamos el surgimiento de nuevas formas de represión basadas en la utilización de “zonas liberadas” –como el caso de los “cascos amarillos” de CutralCó/Plaza Huincul de 2006 que funcionó como antesala del fusilamiento público de Carlos Fuentealba- y la tercerización del aparato represivo a partir de la utilización de patotas sindicales –como la que asesinó al militante del PO Mariano Ferreyra en 2006-.

En nuestro país los/as trabajadores/as de nuestro país pararon masivamente el 31 de marzo levantando su propia agenda de reclamos, aun en contra de sus conducciones sindicales tanto oficialistas (Yasky, Caló) como opositoras al kichnerismo (Michelli, Moyano, Barrionuevo) que lo impulsaron sin medidas de acción callejeras con el único objetivo de contener la bronca y el descontento acumulado por sus bases. Ambas burocracias no representan una alternativa válida para nuestros reclamos.

Tanto en aquel Chicago de 1886 como en Argentina de 2015, el paro con movilización en las calles sigue siendo la herramienta de lucha más importante de nuestra clase. Más allá de las fronteras los/as trabajadores/as utilizamos las mismas formas de lucha para acabar con este sistema de explotación que nos oprime.

Con este objetivo impulsamos esta convocatoria, obligándonos a trabajar de conjunto por la independencia política de los trabajadores frente a los gobiernos del ajuste y la oposición patronal, como también para sacar de los sindicatos a las distintas variantes burocráticas.
El mejor homenaje que le podemos brindar a nuestros compañeros mártires que cayeron en la lucha es levantar sus banderas por la liberación de nuestra clase.

Cipolletti (Rio Negro), 1° de mayo de 2015

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