Desvinculan a docente por “atea, feminista y abortera”

Géneros, SECCIONES

Julieta Arosteguy fue desplazada de la materia que dictaba en la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y la Fundación Lactancia y Maternidad (FUNDALAM), de Buenos Aires. No se trata del primer caso de persecusión ideológica, que también incluye a estudiantes.

“Las autoridades de la carrera decidieron que yo no debía dar más clases, porque en mi postura laica y crítica fomentaba en clase el debate sobre temas tales como el aborto, la objeción de conciencia, la violencia obstétrica, la autonomía reproductiva, el embarazo en la adolescencia, la equidad de género”, relató Arosteguy en una nota sobre su desvinculación publicada en Comunicar Igualdad. Es licenciada en Filosofía, profesora adjunta de Salud y Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), investigadora del Programa de Bioética de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) e integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto.

La docente era profesora de la cátedra de Bioética de la carrera de Puericultura y Crianza que dictan en conjunto la Unsam y la Fundación Lactancia y Maternidad (Fundalam), pero sólo pudo dictar una clase. El cese en el cargo fue dispuesto este cuatrimestre por las autoridades de la Fundación y de la carrera: María Soledad Martín (directora de la carrera), Marta Maglio de Martin (directora de la Fundación) y Pilar Ramognini y Alberto Peragallo (integrantes de la comisión directiva de Fundalam).

Arosteguy explicó que en los fundamentos de su desvinculación “objetaron que fuera atea, feminista y militante por el aborto legal” y remarcaron que para la Fundación hay vida desde la concepción.

“Antes de mí, las autoridades de Fundalam expulsaron a otras docentes que promovieron abordajes similares en sus programas, ya sea porque apoyaban el aborto legal“, denunció la docente. También indicó que siendo la de San Martín una universidad pública en algunas cátedras se obliga a las estudiantes a rezar. “Han impuesto sanciones injustas, hecho pública correspondencia privada, y amenazado a alumnas y ex alumnas. Los contenidos de las materias carecen de rigor científico, con sesgos religiosos e ideológicos que patologizan la homosexualidad, avalan la inequidad de género y naturalizan los valores de la religión católica como únicos valores morales aceptables”, remarcó Arosteguy.

Deja un comentario