Comienza el juicio a estafadores de tierras campesinas vinculados al poder político local

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Gentileza Mesa Campesina
Gentileza Mesa Campesina

Este jueves 18 y viernes 19 de septiembre, a partir de las 9 hs en el Juzgado V de Chos Malal, se llevará adelante el juicio oral y público contra Jorge Eduardo Oberholzer, por estafar a familias campesinas en La Tungar.

MCNN- Mesa Nacional del Norte Neuquino
MNCI – Mesa Nacional Campesina Indígena- CLOC – Vía Campesina

La Tungar es un campo en conflicto de 25.000 hectáreas, ubicado al norte de la provincia de Neuquén, a 22 km de la localidad de Buta Ranquil, atravesado por la ruta nacional 40 en su kilómetro 2290. Estos campos fueron entregados al General Anchorena, por la ley de premios militares de la campaña del desierto (1909), quien nunca los habito y han tenido sucesivas transferencias de título sin ser poblados por los titulares registrales.

Hacia 1930 familias crianceras provenientes de Chile y de Mendoza, y trabajadores rurales de los cascos de las estancias circundantes habitaron, trabajaron y reprodujeron en esos campos a sus familias durante tres generaciones. Actualmente siete familias ocupan esos campos, viviendo de la producción de ganado caprino y vacuno trashumantes, y otras actividades agropecuarias que hacen al autoconsumo.

Jorge Oberholzer realizó un delicado estudio de las familias campesinas solicitando ayuda a un funcionario de SENASA, hermano de un agrimensor empleado suyo durante mucho tiempo. También colaboró el juez de paz de Buta Ranquil, Emilio Barros, y algunos policías de dicha localidad. Como resultado de la investigación eligieron a siete familias. Entre ellas se encuentra Domingo Severo Tapia, hombre criancero y campesino que vive de la cría de chivos en la casa que construyó su abuelo y el campo que continuó trabajando su padre.

En el 2008, Oberholzer diseñó un operativo de engaño con la complicidad y el apoyo del poder político provincial, para que los integrantes de las familias quienes no sabían leer ni escribir, firmaran “comodatos” que los situaba como ocupantes a nombre y en representación de él, quitándoles sus derechos como reales poseedores de la tierra.

Al documento lo falsificaron con datos que decían que ellos trabajan para este “patrón” desde hacía veinte años, resguardándose de que los campesinos usaran su derecho de prescripción veinteañal. Este acto fue armado y llevado a cabo junto con una escribana y funcionarios públicos radicados en Chos Malal que facilitaron y falsificaron papeles, que luego validaron en las instancias legales.

De esta forma, es en el campo de la familia Tapia donde en el 2009 Oberholzer comenzó a construir una casa de verano, alambrando e incendiando un bosque de 50 años que Domingo  había plantado con su papá. El capataz que dirigió la obra es un ex policía, y estuvo encargado de la vigilancia un policía en actividad.

La resistencia

Ese año salió a favor de los Tapia una medida cautelar que le prohibía al usurpador continuar con la construcción. Pero esto no lo frenó.

Debido a esta situación la Mesa Campesina, de la cual participan tres de las familias estafadas (Moya, Tapia y Escalona) realizó dos denuncias. La primera por el incumplimiento del interdicto del cese a la construcción. Y la otra contra el oficial -guardián de Oberholzer- en la oficina de asuntos internos de la policía, por la ilegalidad de su actuación como funcionario público. Ambas denuncias fueron archivadas por el Fiscal de la localidad Dr. Casañas Alejandro.

Uno de los miembros de la Mesa cuenta que “luego de que hicimos las denuncias la casa de un compañero integrante de la organización fue quemada intencionalmente”. Se presume la responsabilidad de la fuerza policial.

Frente a la inexistencia de la justicia y la continuidad del accionar de Oberholzer, a fines de julio del 2009 la Mesa Campesina decide recuperar el territorio prohibiéndole el ingreso al usurpador y a los equipos de construcción. Como consecuencia son denunciados 5 compañeros por violación de domicilio, causa actualmente elevada a juicio oral y a la espera de la fecha de debate.

Antecedentes

Oberholzer, imputado por seis hechos delictivos de similar estructura, presenta idéntico antecedente de robos de tierras en el 2002 a la comunidad mapuche Marifil, en Picun Leufu, por medio de la formación de una empresa llamada “Continental Andina” integrada por su esposa Zulma Trabucco, su suegra y su esposo. Todos ellos estuvieron implicados en la adquisición de tierras fiscales que son ocupadas por comunidades mapuches y campesinas.

También estuvieron implicados en el montaje de dichas maniobras personal de la fiscalía de Estado de Neuquén a cargo de Angiorama, a quien el ex gobernador Sobisch aspiraba a colocar en el tribunal superior de justicia.

Para los miembros de MCNN, “el fin principal de las tierras elegidas por Oberholzer y compañía, es el cobro de servidumbres de pasos del gasoducto transandino y regalías petroleras y mineras que otorga la provincia”.

Desde la organización “queremos resaltar que más allá de que el juicio vaya a tener una sentencia favorable o no, para nosotros es un triunfo muy importante tener asegurada la territorialidad en La Tungar, es decir que este señor no ha pisado desde el 2009 nunca más la tierra”.
A su vez, “celebramos el hecho de que es el primer juicio oral y público contra él en la provincia, teniendo en cuenta que tiene seis denuncias más”.

Por último se espera con este juicio “la defensa de los derechos campesinos indígenas y que hechos así nunca más vuelva a suceder”.

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