Escuelita III: “Si tuve que hacer algo fue porque recibíamos órdenes”

Juicios
Jorge Soza durante su declaración. Foto: Matías Subat.
Jorge Soza durante su declaración. Foto: Matías Subat.

Así se defendió Jorge Soza en su declaración indagatoria. También declaró el represor Jorge Di Pasquale. A pesar de que hablaron por más de dos horas, hicieron muy poca referencia a los casos por los que se los acusa.

Este martes por la mañana declararon dos de los acusados en el juicio Escuelita III, por crímenes de lesa humanidad cometidos en la última dictadura cívico-militar. Jorge Di Pasquale, ex oficial de inteligencia y Jorge Alberto Soza, segundo jefe de la policía federal, prestaron declaración indagatoria.

Los acusados se explayaron durante más de una hora cada uno, aunque en sus relatos prácticamente no se hizo mención a los casos por los que se los acusa. Sin embargo, ambos negaron su culpabilidad.

El primero en prestar declaración fue Soza, que tenía a cargo la segunda jefatura de la delegación de la Policía Federal de Neuquén, sitio en donde las víctimas de los juicios por delitos de lesa humanidad identifican como un lugar donde se practicaban interrogatorios y se torturaba.

Soza comenzó su relato describiendo su niñez y las situaciones de hambre y pobreza que paso en su infancia. Luego hizo hincapié sobre su matrimonio y los cuidados exhaustivos que demandaron su hijo con síndrome de Down. En esta última descripción se basó gran parte de su declaración.

En relación a lo laboral, Soza señaló que nunca estuvo “en un destino operacional”, relató toda su trayectoria policial, desde que ingresó como cadete hasta que se retiró y explicó que dejó Buenos Aires y se mudó a Neuquén solamente por una cuestión de cambio de hábitat para su hijo.

Según Soza, cuando surgió el golpe militar del 1976 su respuesta fue: “Yo en esta no me anoto”, y justificó su posición diciendo que la policía era siempre “la carne de cañon”. Además dijo que esta postura siempre le trajo problemas y enfrentamientos con el ejército militar y sus superiores. Para no quedar afuera, su decisión fue imponerse un horario (de 10 a 12), con el fin de cumplir sus obligaciones que se concentraban en trámites administrativos. “Eso significaba que yo estaba siempre afuera haciendo trámites”, se justificó Soza. Además dijo que por la salud de su hijo debía viajar muy seguido a Buenos Aires.

Respecto a la extradición, Soza dijo que nunca estuvo fugado, que a España sólo fue de visita y que las autoridades sabían dónde encontrarlo porque había salido con autorización y porque cada cierto tiempo debía presentar un certificado de superviviencia. “Lo que dijeron en los diarios son todas mentiras”, acusó el ex jefe de policía.

Además explicó el malestar que sufrió su familia cuando lo detuvieron en España, sobre todos sus hijos que “no podían creer lo que yo había hecho”. Al estar detenido, Soza relató que le dijo a su familia “no me vengan a ver más, yo me voy a suicidar porque no aguanto más”.

Cutral Co

En la pequeña porción del relato que dedicó a los casos por los que se los juzga, Soza dijo que “en Cutral Co no fue ninguno de la Federal”. Además se defendió diciendo que él no participaba en las reuniones, aunque sí sabían que había gente de inteligencia de otras fuerzas.

Además se refirió al reconocimiento que hizo Orlando “Nano” Balbo en el destacamento de la Policía Federal y señalando que “no puedo comprender como recuerda un pollo con puré pero no puede dar detalles sobre la cómo era la mesa (donde lo torturaban)”.

Si bien Soza negó su culpabilidad en los cargos por los que se los acusa, al concluir su declaración, señaló: “a las víctimas nunca las vi, de esos se encargaba González (el Perro, jefe de la delegación)”, y agregó: “Pido perdón por todo lo que hice, más de eso no puedo decir, otra cosa no podía hacer”.

Y concluyó diciendo que él no estuvo en contra de la subversión y que “si tuve que hacer algo fue porque recibíamos órdenes”.

Jorge Di Pascuale ingresando al recinto. Foto: Matías Subat.
Jorge Di Pascuale ingresando al recinto. Foto: Matías Subat.

“Acá había una guerra y yo sólo era parte de una brigada”

Por otra parte, Jorge Di Pasquale se explayó durante más de una hora sobre el contexto político internacional desde el año ´55 en adelante. Habló sobre las relaciones de Cuba con Estados Unidos, la Unión Soviética, Chile y Argentina. Presentó fotos de Eduardo Luis Duhalde y de Cristina Kirchner con una bandera del Che Guevara y pidió que se incluya como prueba una película titulada “La Argentina en Guerra” con declaraciones de Enrique Gorriarán Merlo.

También se declaró inocente y dijo ser un “prisionero de guerra”, donde se lo tiene preso sin ninguna prueba concreta que demuestre su culpabilidad. Criticó a la justicia, al gobierno y al proceso penal diciendo que quienes lo juzgan “tiene la misma ideología que los que participaban en actos terroristas”. “Soy un prisionero de guerra, me siento perseguido por pertenecer a una fuerza con identidad propia”, señaló. Además se quejó de los tratos que recibió en prisión y cuestionó la existencia de “un plan criminal” en Argentina.

Durante toda su exposición, Di Pasquale enfatizó sobre su inocencia planteando una postura ideológica y que él sólo cumplía órdenes. “Acá había una guerra y yo sólo era parte de una brigada”, explicó.

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