Nos quedamos huérfanos de Nelly

POPURRI

Nelly Sosa tenía la costumbre de iluminar a sus estudiantes. El método era sencillo: confiaba en vos. Pero confiaba de verdad. Y te lo demostraba haciéndote ver que vos podías. Que vos eras capaz de hacerlo, de entenderlo, de explicar todo.

Por Fabián Bergero

Es que ella no venía a enseñar. Venía a compartir con una generosidad sin límites lo que sabía y no quería guardarse para sí sola. Entonces podía darte una clase una y cien veces. A todos o a vos solo. Y te hacía rehacer el trabajo una, dos, quince, veinte veces. Y cada versión era corregida con fervor militante. Apostaba todo por vos.

Siempre tuve la impresión de que ella no tenía estudiantes, sino hijos. Entrabas al aula y convertía la nómina de cursado en un registro de adopción. Y entonces te retaba porque estabas flaco y tenías que comer más; porque no prestabas atención en el aula; porque tomabas mucho café y se preocupaba porque salías muchas veces del aula a hacer pis. Y te preguntaba por tus hermanos o hermanas que –sin dudas- habían sido alumnos suyos también. Entonces te quería a vos y a toda tu parentela.

Con sus compañeros y compañeras fue igual. No sólo nos quería como a sus hijos (aún pudiendo ser sus hermanos), sino que se prendía en todo lo que le propusieras. Le encantaba la idea de hacer cosas, pero lo que más le gustaba era hacerlas. Nelly fue una de las que construyó la carrera de Comunicación Social de la Fadecs con sus propias manos. A veces se quejaba, cierto. Pero era sólo para mantener su falsa y querida apariencia de gruñona.

Fui su alumno y su compañero docente. Cada miércoles nos encontrábamos a las dos de la tarde en el pasillo de la Facu y me preguntaba: “¿Cómo andás?”. No lo hacía de compromiso. Siempre le importó de verdad cómo andaba. Lo hacía con todos. Quizás yo no se lo pregunté tan seguido. Quizás si lo hubiera hecho no me habría sorprendido tanto esta mañana cuando supe de su muerte.

Creo que en la historia de la medicina universal, jamás se conoció un corazón que alcanzara para tanta gente. Fue el de Nelly Sosa. Y anoche cuando dejó de latir, nos dejó a todos un poco huérfanos.

 

26 comments

  • Es una precisa descripción humana de Nelly. Se relacionaba íntegramente con las personas. Con la misma dedicación que construyó la Carrera de Comunicación (junto a sus pares de la primera época) se ocupó de hacernos buenos estudiantes. Y trataba a cada persona (ya sea alumno o compañero de trabajo) con el respeto y el cariño de quien sabe distinguir, en todos los sentidos, lo importante de lo secundario. Al menos así entiendo el “¿Cómo andás?” que el profesor Fabián Bergero muy bien se encarga de resaltar. Excelente recordatorio. Nelly, ya no estarás físicamente, pero entre tantas enseñanza nos dejaste el valor de tu sincera forma de ser, no es poco.

  • Corazón tan grande como el de la docente Nelly, el de Fabián Bergero

    Como para escribir palabras con tanto amor y con tanta razón

  • Gracias por estas palabras, Fabián. Resume muy bien lo emblemática que fue Nelly. Un abrazo.

  • Nelly es y será una de “las imprescindibles” de Brecht. ¡Hasta siempre maestra!

  • Nelly fue mi profesora y mi compañera, en distintas materias. Una persona admirable, con una inteligencia muy por sobre lo normal, una voluntad inquebrantable y un gran espíritu solidario. Me enseñó a estudiar, a leer, a ordenar pensamientos e ideas. Pensar que ella estaba formando periodistas me hacía sentir con las espaldas cubiertas. Siento una gran tristeza con su partida.

  • Quién no aprendió al lado de Nelly?Maestra de maestras! ya además generosa,humilde,sincera!gracias Nelly!

  • yo soy comunicador por culpa de ella… me tuvo mas fe que yo… y si Fabián me siento huérfano, ¡tal cual!

  • Una vez Fabián me dijo que nunca había que escribir en caliente porque casi seguro que se iba a cometer un error. Celebro que cuando uno escribe desde la emoción y desde el afecto se puedan escribir bellezas como este texto. Una grande la Nelly. Un ejemplo de docencia. Y por suerte queda eso. Su ejemplo.

  • creo que el mejor homenaje a nuestra querida maestra Nelly es seguir estudiando y recibirnos, gracias Fabián, expresaste justo lo que estoy sintiendo desde que ayer me enteré de la triste noticia.

  • Que sancion se puede pedir a los directivos de Idiomas de la UNCo que no se adhirieron al asueto administrativo y academico. Todavia queda mala gente

  • Excelente definición Fabián!! HUERFANOS…porque era la MADRE de todos!!! Hermosas palabras! Que descanses en Paz Nelly!!

  • Que hermosas palabras! Nelly tenía una forma de llegar a nuestros oídos y pensamientos como pocas personas. Una mujer apasionada, excesivamente inteligente y solidaria. Siempre comprometida con la carrera de todxs! te vamos a extrañar Nelly, tuvimos suerte de cruzarte en nuestro camino!!!

  • Nelly fue sinonimo de solidaridad y verdad, mas alla de todo lo que fue como docente y guia. Era de las pocas personas que tienen la puerta siempre abierta. Será raro saber que ya no me la cruzare por la Tucuman cuando ande de visita.

  • Gracias Fabián
    Gracias queridos alumnos.
    Yo acabo de perder una hermana. Cecilia

  • Qué mas se puede decir??? Gracias Fabian por poner en palabras lo que muchos sentimos …Te vamos a extrañar Nelly!

  • Creo que las palabras de Fabián nos representan a todos… ¡Qué tristeza saber que no está! ¡Qué obligación honrarla!

  • Se hicieron “Los funerales de la Mamá Grande” y me los perdí. Me toca llorar solo, con este nudo en la garganta a más de 10.000 kilómetros.

    Nos quería tanto que nos aceptaba tal cual éramos, a todos. Tenés razón Fabián, nos quedamos huérfanos y la carrera de Comunicación pierde su alma.

    Además de su gran corazón, a sus “adopciones” masivas de estudiantes (que levante la mano quién no entregó un trabajo en su casa, fuera de hora y después se quedó a cenar), a su placer por la enseñanza, que todos han señalado, quiero destacar de ella su inmensa inteligencia. Ser alumno suyo era un placer y tener conversaciones con ella un privilegio que activaba las neuronas.

    Muchas veces sus alumnos le devolvíamos una parte de su amor infinito despidiéndonos con un cariñoso “no te mueras nunca, Nelly”. Y ella, que era tan buena, por una vez no nos hizo caso.

    Hasta siempre Nelly. Te mando un beso.

    Lucio

  • Los alumnos quedan huérfanos de Nelly y nosotras, sus compañeras de colegio y de la vida desde los 4 años, quedamos huérfanas de Nelly amiga, de la generosa compañerita que en la primaria le hacía una composición a las apuradas a cada uno que se lo pidiera, antes de que empezara la hora de clase, porque su imaginación era inagotable.
    Ella reía y escribía sin nunca repetir una frase…y nosotras agradecidas…y nuestra nota era SU nota.
    Ya de grandes seguimos compartiendo esa amistad tan añeja y sincera y en cenas agradables, donde nos dábamos nuestras ultima noticias personales, poníamos un impasse en nuestras vidas para dedicarlo sólo a ese fin.
    Nelly querida, siempre habrá una silla para vos en nuestras reuniones y siempre habrá un lugar en la memoria y en los corazones.

  • Es muy emocionante leer estos comentarios y encontrarse con tanta gente con quien hemos compartido gran parte de nuestra vida en la Fadecs, como estudiantes, como docentes y compañeros. Sobre todo de quienes están tan, tan lejos. Los que están por acá, están invitados al acto homenaje que se hará en la facultad el próximo miércoles a las dos de la tarde. Se plantarán árboles y la idea es que cada quien pueda contar por qué queremos tanto a Nelly. Será en el Bosque de la vida en Roca. Ojalá puedan venir!

    Fabián

  • Guau… no conocí a Nelly; no sabía quién era. Y ahora me lamento de no haberlo hecho. Tarde.
    Grandes palabras. Y llenas de contenido.

  • Hermosas palabras Fabian, y si Nelly era asi. Si para uds. ya grandes fue como la mama de todos, imaginate lo que fue verla en mi querida Escuela Primaria 35 de Cuatro Galpones en la sala de jardin de infante!!!! No se como hacia, pero se sentaba en las sillitas chiquita y los chicos la rodeaban, o se les subian encima y ella ni se inmutaba. Feliz viaje Nelly.-

  • Desde la distancia planto un arbol…. en su nombre, una MAESTRA con todas las letras, que tiene un lugar en mi corazón. Y cecilia boggio otra MAESTRA de las que no hay, aprovecho a saludarte y decirte que enseñanzas como las vuestras no se olvidan.!!!!!!!!!!!!!!!

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