Inti Paillalef: “Tener a mis hijos fue una lucha constante”

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Inti Paillalef junto a su defensor, Gustavo Vitale. En segundo plano Claudio Roberto Inostroza, también imputado por el crimen. Foto 8300web (Cecilia Maletti).

Ocho testigos comparecieron hoy ante la Cámara Criminal Segunda en un juicio por un caso de infanticidio. La imputada hizo uso de la palabra nuevamente. Tanto ella como quien era su pareja, Claudio Roberto Inostroza, están acusados del asesinato de su hijo de tres meses ocurrido en septiembre de 2011. El próximo lunes continuarán las declaraciones testimoniales.

La Cámara Criminal Segunda de Neuquén -integrada por Héctor Dedominichi, Florencia Martini y Mario Rodriguez Gomez (subrogante)- reanudó hoy el juicio oral contra Inti Paillalef y Claudio Roberto Inostroza imputados por el delito de homicidio calificado por el vínculo cuya pena es la prisión perpetua.

De acuerdo a la acusación formulada por la fiscal de Cámara, María Dolores Finochietti, ambos estarían involucrados en el asesinato de su hijo de tres meses cometido en el interior de una precaria vivienda que compartían en la toma “El Zanjón”, ubicada dentro del Loteo Social en la ciudad de Neuquén. El niño fue golpeado violentamente en la región de la cabeza en al menos dos oportunidades, y presentaba, según la autopsia, seis fracturas en la zona del cráneo. La muerte se habría producido en las primeras horas del 13 de septiembre de 2011. En la mañana de aquel día, Inti llevó al bebé al hospital Heller, donde se constató que estaba sin vida.

María Dolores Finochietti, fiscal de Cámara. Foto 8300web (Cecilia Maletti)

La fiscal les atribuye la comisión del delito debido a que se encontraban en la vivienda cuando ocurrió el hecho y, ante la evolución de las lesiones, no pudieron ignorar, según explicó, que el estado del niño se agravaba. Destacó Finochietti que las situaciones de violencia en la pareja “eran frecuentes y estaban naturalizadas”. Asimismo sostuvo que Inti fue internada, pues se trata de una mujer que tiene una “enfermedad mental diagnosticada”, y manifiesta “brotes psicóticos”, pese a esto, dijo, es “perfectamente imputable”.

“Parí con todo el dolor del mundo”

Inostroza se negó a prestar declaración indagatoria al igual que en la etapa de instrucción. Inti optó por hablar, tal y como lo hiciera el 16 de octubre pasado cuando el juicio se suspendió porqué el defensor oficial, Gustavo Vitale, no pudo concurrir ni designar un subrogante. Ella calificó ese desamparo como un “total abandono jurídico”.

“Amaba a mi hijo, jamás sería capaz de dañarlo”, ratificó. Señaló que nunca atacó a su hija de cinco años que está a cuidado de su madre (ahora del hermano porque la abuela de la niña tiene problemas de salud). Cuestionó al juez de Familia que le otorgó la tenencia del bebé: “si yo tenía brotes psicóticos ¿por qué me lo dio?”. “Tenía fobia, parí con todo el dolor del mundo”, aseguró.

Inti: “a mí no me deberían haber entregado a mi hijo por mis brotes psicóticos”. Foto 8300web (Cecilia Maletti)

“Benditos sean los seres perfectos, lo que no tienen una madre loca, los que no han tenido celos enfermizos, los que no han pasado hambre y frío”, exclamó. Indicó que no recuerda que sucedió ese día – “alguno de los dos tuvo que haber sido”- y acotó que había recibido un medicamento inyectable: “acepto si me van a condenar”.

Se quebró al momento de referirse a su salud mental: “para mí tener mis hijos fue una lucha constante”. Relató el contexto de violencia en el que estaba sumergida y afirmó que su ex pareja la golpeó cuando estaba embarazada. “Solo hoy mi hijo va a poder descansar en paz”, completó.

A media mañana pidió retirarse de la sala y partió rumbo a la Unidad Nº16, donde está detenida desde el momento del hecho. Inostroza permanece excarcelado.

Testigos

En total fueron ocho los y las testigos que declararon hoy ante el tribunal. El lunes 5 de noviembre, a las 12, está previsto que comparezcan otros nueve, y es probable que las partes estén en condiciones de alegar ese mismo día.

Quienes brindaron testimonio, en su mayoría, fueron profesionales del hospital Heller. La trabajadora social Vanesa Arias contó que conoció a la entonces pareja en una de las internaciones del bebé. Allí Inti, le manifestó que tenía fobia cuando se quedaba sola con el niño, ya que le daba miedo no saber qué hacer. “Le daba miedo bañarlo”, apuntó. Acordaron con su madre que ésta la acompañara.

El tribunal de izquierda a derecha: Mario Rodriguez Gomez, Héctor Dedominichi y Florencia Martini. Foto 8300web (Cecilia Maletti)

Arias dijo que Inti se presentaba como una paciente psiquiátrica, y que ella misma se comunicó con el equipo de salud mental del hospital Castro Rendón que le confirmó que recibía asistencia y estaba siendo medicada. Precisó que la mujer había tenido un brote psicótico al momento del primer parto, y que por eso la niña estaba con su abuela.

La testigo manifestó que tanto Inti como su madre le relataron que Inostroza había tirado el bebé contra la cama. Explicó que en una de las entrevistas le preguntó a él si era violento, y le respondió que “se sacaba”. “Los derivé”, añadió la licenciada. Y agregó que no tenía registros de que Inti fuese agresiva.

La médica psiquiátrica del Heller, Tatiana Ross, declaró que vio a la mujer aquel 13 de septiembre y ésta le advirtió que estaba en tratamiento, que no se preocupara por ella, y que quería saber qué pasaba con su bebé. Le comentó que el día anterior el niño estaba “pálido, un poco azul”, pero que no consultó al médico, y que tenía turno para operarlo por una hernia inguinal.  El pediatra César Romero consignó el seguimiento que se le hacía a la madre por sus “antecedentes psiquiátricos”, y que apenas nació el bebé se le dio aviso al juzgado. Ese día ella estaba “desorientada y muy angustiada”.

Sobre esa angustia aludió el testigo Jorge Muñoz, un trabajador que estaba construyendo una platea cerca de la casa de Inti, cuando observó que la mujer salía corriendo con su bebé envuelto clamando ayuda, y la llevó al hospital. Inostroza llegó al lugar luego de que Miguel Villegas, un compañero de trabajo de su madre lo pasara a buscar cerca de donde lavaba coches. Villegas dijo al tribunal que hubo llantos y gritos en el auto.

El psicólogo Flavio D`Angelo, perito judicial, se remitió al informe del 27 de septiembre del año pasado que elaboró después de entrevistarse con Inti y de practicarle dos test. Planteó que ella tiene una “mala gestión psíquica de la afectividad”. Destacó que “evita procesar afectos” lo que es típico en personas que han sufrido mucho. “No existió descompensación psíquica al momento del hecho”, añadió.

El médico forense aseguró que los golpes -que ocasionaron el extenso hematoma y las seis fracturas craneales- no podrían ser producto de una simple caída y descartó la posibilidad de un accidente. Manifestó que estima que la hora de la muerte pudo haber sido entre 12 y 16 horas antes de realizada la autopsia, concretada el 13 de septiembre a las 16:30, y que los golpes se suscitaron dentro de las 24 horas de practicado dicho examen.

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