Chaneton aporta información sobre la infiltración de Guglielminetti en la huelga de El Chocón

Justicia, SECCIONES
Raúl Guglielminetti. Foto 8300web

El escritor y periodista Juan Carlos Chanetón, le solicitó al Tribunal Oral Federal de Neuquén ser admitido como “amigo de la Corte”. Quiere aportar información relevante sobre el papel del imputado Raúl Antonio Guglielminetti en lo que considera “actos preparatorios de los crímenes de lesa humanidad” cometidos a partir del 24 de marzo. También pide que se cite como testigo a Armando Olivares, uno de los militantes del “Choconazo”, en el que estuvo infiltrado el agente de inteligencia.

Chaneton hizo su presentación el pasado martes 3 de julio ante el TOF 1 de Neuquén, quien está juzgando a un grupo de ex militares y ex policías por su responsabilidad en la represión ilegal en la región.

En un libro titulado “Dios y el Diablo en la tierra del viento” (que lleva por subtítulo “Cristianos y marxistas en las huelgas de El Chocón), publicado en 2005 por Editorial Catálogos de Buenos Aires, así como grabaciones con reportajes que constituyen material del citado libro realizados a Armando Olivares (uno de los líderes de aquellas huelgas) y al ingeniero Hugo Mochkovski (segundo jefe de movimiento de suelos en los años de la construcción de la presa hidroeléctrica), surge que Guglielminetti, “estaba infiltrado entre los obreros para informar a los órganos represivos, así como también ilustra sobre el interés que manifestaba aquél en el aprendizaje del uso de explosivos (lo que requería frecuentemente del ingeniero Mochkovski). Guglielminetti, además, solía estar siempre armado y de ello da cuenta un episodio que Chaneton narra en su libro y en el que participaron el nombrado Olivares y su hermano Wilson, también trabajador en El Chocón”.

En el recurso presentado por Chaneton (que se adjunta a esta nota) se explica que Guglielminetti era “un sujeto violento, informante de la policía o del ejército y con vocación por la delación”. Asegura que “cuenta con antecedentes que deberían ser considerados a la hora de imputarlo como presunto responsable de delitos de lesa humanidad perpetrados en el Centro Clandestino de Detención conocido como “la escuelita”, ubicado a la vera de la ruta nacional 22”.

Por otra parte, en el recurso de “amicus curiae” se aportan datos que “ilustran al Tribunal sobre la naturaleza de la imputación que le cabe a Guglielminetti: desaparición forzada de personas y no simplemente homicidio, ya que si éste fuera el caso, se estaría relevando al Estado de la obligación de decir qué pasó con cada desaparecido, perdería sentido la exigencia de que aparezcan los “archivos del terror” que seguramente existen y se tira por la borda el concepto de “desaparición forzada” como delito de lesa humanidad, el cual constituye, no sólo una creación de la las leyes y jurisprudencia argentinas reconocida en todo el mundo, sino también una bandera histórica de los organismos de derechos humanos a la que no se puede renunciar. El precedente que se sentaría con la imputación de “homicidio” sería muy grave y perjudicial para la causa de la justicia y de los derechos humanos”.

AmicusCuriae

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