Festejamos 10 años sin patrones y nos sacamos las ganas de celebrar

SECCIONES
Foto Pilar Ariza

Los festivales, las fiestas son siempre celebraciones, comuniones en donde los fueguitos se juntan para dar origen a la gran fogata. Así fue este domingo 20 de noviembre en Fasinpat. Desde antes de las 15 horas (hora prevista para la apertura de las puertas) chicos y chicas, familias completas estaban aguardando la entrada. Había quienes vendían cosas para juntar la plata de la entrada: ochenta pesos que fueron decididos en asamblea por obreros y obreras.

Entrada. Foto Pilar Ariza

Abrieron el escenario la banda regional 7 puntas, luego las chicas de Cromosoma X, el sonido aún se iba acomodando con la gente. Los horarios se habían retrasado un poco debido a la demora en el armado del escenario, un escenario enorme, de festival de rock que nada tenía que envidiarle a quienes lucran con esto.

La seguridad la hacemos entre todos, se repetía del escenario, y por suerte por donde uno miraba veía sonrisas y festejos, reposeras, termos y mates, hijos, hijas, niños y niñas, grandes chicos, doñas, pero nada era arruinado en el horizonte por la presencia azul mala onda de la policía. Por suerte uno de a poco uno se acostumbra también a lo bueno.

Ya se nos ha hecho costumbre que no haya cacheos brutales a la entrada del recital, aquí del otro lado son seres humanos quienes están en las entradas, el mismísimo Pepe Alveal, con una camiseta de Boca se encargaba de la seguridad del lado de los hombres, mientras su mujer lo hacia con las mujeres. La autoridad no está en la violencia.

Adentro, adelante se iban ubicando los más jóvenes, por la “perifería” del enorme playón de la fábrica se ubicaban las familias, los más viejitos con sus reposeras y sus changuitos, había lugar para todos y todas. Las vallas blancas se fueron acumulando a los costados porque no hacian falta y ocupaban lugar, así se privilegio la comodidad de la gente.

Las bandas pasaban con set cortos, intentando calentar el ambiente. Hicieron lo suyo los 7 puntas y Cromosoma X, una murga, tambores y baile recorrieron y atravesaron desde la entrada de la fábrica hasta el escenario el playón.

Aún con las luces del día subieron al escenario los Oye Primate de Mendoza. El sonido ya se estaba acomodando y subió Jauría, la nueva banda de Ciro Pertusi, ex Ataque.

El rocanroll hizo sonar sus guitarras. Mientras se trasmitía por radio y televisión a todo el mundo. El PTSTV tomaba las imágenes que se veían dentro de la fábrica, fm Universidad Calf junto a Frecuencia Zero de Buenos Aires transmitían desde allí para el mundo, miles de páginas web, millones de facebook y twiter repiqueteando la sensación que se vivía en Neuquén.

Zanón es del Pueblo

Pero ese “es” no es sinónimo de propiedad sino de responsabilidad, como la responsabilidad que el pueblo nación mapuce o cualquier otro pueblo originario siente por su Mapu/Tierra/Pachamama.

Todos y todas quienes estuvimos en los festejos de los 10 años de la recuperación de la fábrica fuimos movilizados por distintos sentimientos, pero todos nacían de la esperanza, tod@s sentíamos la excitación de qué otro mundo es posible, que estaba siendo allí, que la Historia, eso tan complicado de entender era así de simple, que allí la estábamos escribiendo y está vez no era con sangre sino con felicidad, con arte, con amor y solidaridad.

Las Madres. Foto Pilar Ariza

A medida que avanzaban los festejos subían al escenario músicos, militantes y obreros, vieja consigna de l@s obrer@s de Fasinpat donde un hecho artístico es político. Subieron obreros ceramístas, subió Alejandro Lopez obrero ceramista electo diputado, mapuces, militantes contra la megaminería, las madres de plaza de Mayo del Alto Valle quienes recordaron que los compañeros de Fasinpat siempre “lavaron la ropa” adentro, y allí estuvo la unión indestructible. Manu Chao en la conferencia de prensa también había señalado esa importancia de la “masa”, que descoloca a poderosos y medios: movimientos en los que no hay un líder, sino una asamblea, un colectivo con mucha sabiduría.

En ese colectivo, en esa utopía posible, cotidiana, que se construye [audio:http://www.8300.com.ar/wp-content/uploads/2011/11/lolin-hacemos-falta.mp3|titles=lolin hacemos falta]día a día, que, como dijo Lolin Rigoni (Madre de plaza de Mayo) “cada uno de ustedes son necesarios hoy acá, aunque quizás no lo sepan, todos somos necesarios”. Y ese era el sentimiento.

Luego de Jauría subio el grupo Arbolito que desorientó hasta el éxtasis a quienes esperaban folclore y a quienes esperaban rock. Por momentos Ian Anderson y Jetrho Tull se paseaban por el escenario, hasta que se coló la melodía de “El pibe de los Astilleros” de los redondos. Fuerza de rock, instrumentos de folclore y calidad de clásica fueron los ingredientes de la receta Arbolito.

Siguió la Bersuit, haciendo sus mejores temas, dejando en medio del show el escenario para el Cabra de Las Manos de Filippi (Hernán de Vega), quien guitarra en mano hizó un set “punk de fogón” que contó con los coros del público que terminó de dar forma a “los mejores, los únicos, los métodos piqueteros”.

Luego, después de los agradecimientos, volvieron los integrantes de la “banda recuperada” (como se definieron) de la Bersuit e hicieron una versión de Señor Cobranza.

Ya era tarde, la panza del espíritu llena de música y festejos y aún faltaba el plato fuerte: el Manu.

De nuevo hubo mensajes desde el escenario, discursos, había quienes solo querían a Manu, pero escucharon, aplaudieron, nadie se enojó del todo.

Mientras la banda ultimaba los detalles, la realidad volvía al escenario, pero está vez el sabor no era de derrota, sí de lucha, sí de resistencia, pero también de alegría. Ya era 21, el domingo dejaba lugar al lunes, está vez ni gris ni de soledad.

Foto Pilar Ariza

Los músicos empezaron a tocar. Primero la percusión, luego la guitarra, un muro sónico sólido fueron preparando el clima. Las grabaciones de fondo de los discos de Manu, su sound system se repetían, y cuando ya estaba todo a punto caramelo aparece, desde un costado, saltando como Chaplin, pequeñito, ágil, energético Manu Chao, todo explota.

Manu Chao, desde hace algún tiempo sabe ir y venir. Sus temas empiezan como rasguidos simpáticos, suaves melodías en guitarra criolla, de a poco todo se va calentando, se va acelerando y la guitarra rock, el bajo y la percusión lo transforman todo y el espíritu de Mano Negra dice presente. Las canciones son simples, letras simples que se repiten para cualquiera que no tome “la comunión” de Manu. Poco a poco el sonido es punk, es arabe, es latino y todos bailamos, saltamos.

Tres breves cortes donde suben representantes mapuches, de gente en contra de la minería. Manu que sale y entra del escenario y sigue aplastando al público.

El escenario sigue encendido hasta las tres de la mañana, Manu sale y vuelve a salir, saludo, la gente canta y vuelve. Los bises para quienes entraron luego que abrieron las puertas, nadie dejo de festejar con la fábrica, el inmenso playón de la fábrica estaba lleno. Las familias empezaban a irse.

Manu Chao y su banda se sacó el gusto de tocar en la fabrica sin patrones frente al público sin policías en un recital sin lucro. Salió y cantó y bailó y volvió a salir para volver a entrar y seguir cantando hasta que dejó exhaustos a los más fanáticos, tanto así que pudo saludar con su corazón latiendo en el micrófono al público. Saludo y se despidió hasta pronto porque ya nadie se atrevía a pedir “otra”.

Así fuimos saliendo, todos y todas felices en lenta procesión hasta nuestras casas, al cole que los llevaría de vuelta. Una vez más entre tod@s habíamos demostrado que era posible, que lo habíamos logrado una vez más, y lo que es mejor, nos atrevíamos a soñar ya la próxima. Gracias. Hasta entonces.

 

6 comments

  • La seguridad la hacemos entre todos pero la mujer de Pepe Alveal le afanó el perfume que 1 semana antes le había regalado a mi esposa, pues por olvido aún lo llevaba en la mochila. Habrá temido un atentado con el frasquito? Una verguenza. Disfrute de esa maravillosa loción señora!

  • Roberto, en serio que un garrón. Pero a qué recital entrás con frascos o botellas? Algunas normas de seguridad hay que seguir. Y en todo caso, no será un problema de tu esposa que no sacó el frasco?
    Saludos

  • Fer,
    Una vez dentro, había bombillas, termos, botellas, a mi no me sacaron la victorinox, la seguridad…¿no la haciamos entre todos? O era un slogan, nomás!!! Abrazo…a todo te acostumbras!!! como dice Arbolito, a todo te acostumbras…

  • ¿cómo sabés que era su mujer(la del pepe)? ¿la conoces? ¿lo conoces a él? y si la/lo conoces..no le dijiste nada? ¿no tenías que ir a buscarlo después(al perfume)?,
    -tiene enemistad manifiesta, elemental watson.

    la seguridad la hacemos entre todos te incluía roberto, no hiciste tu parte, y no seas ratón, pagate otro heno de pravia!!!!

    http://www.pikengo.es/s/idx/6080904/w/Heno+de+pravia

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