Economía por el cielo, trabajo por el suelo. Los vericuetos de los índices de desocupación

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Foto mensual.prensa.com

Hurgueteando por los rincones de la provincia, encontramos que tenemos estadísticas provinciales públicas y nos propusimos observar las tasas de ocupación y desocupación en el aglomerado Neuquén – Plottier.

Torres que se levantan por la revalori$ada calle Leloir -una tras otra-, franquicias comerciales que alegran a la burguesía neuquina -feliz de asemejarse cada día más a la crême porteña– y la nueva distinción de Neuquén: el “descubrimiento” de un mega yacimiento de petróleo no convencional por unos 150 millones de barriles que parecen traer buenos augurios. ¿Qué más se puede esperar de esta tierra?

La construcción, el comercio y la actividad petrolera se perciben en auge.

Los datos ocupacionales relevados por la Dirección Provincial de Estadística y Censos de la provincia de Neuquén, confirman este crecimiento: los centros urbanos de Neuquén y Plottier registraron en su primer trimestre de 2011 un aumento de la tasa de actividad del 2% con respecto al último trimestre de 2010. Esto significa que hay mayor cantidad de personas económicamente activas: personas que están buscando trabajo o que ya tienen.

Sin embargo, al observar con detalle este aumento, se ve que, lejos de incrementarse la tasa de ocupación –que bajó 0,7%- aumentó la tasa de desocupación un 46% con respecto al último trimestre de 2010. Además, a esta tasa hay que sumarle los beneficiarios de planes de empleo (tasa corregida de desocupación), a la que no podemos acceder, porque no está publicada.

Pero, si hay construcción, comercio y petróleo, ¿por qué aumenta la tasa de desocupación en Neuquén?

Más allá de la estacionalidad desfavorable que podría llegar a caracterizar el primer trimestre del año1, al comparar estos datos con el Índice de Demanda Laboral se obtiene que la demanda en empleo también ha mermado un 0,8% en este período del año. Baja que es representativa, si se tiene en cuenta que el valor del año pasado para igual trimestre, es uno de los más bajos de los últimos cinco años.

Entonces, ¿por qué hay poco ofrecimiento de puestos de trabajo?

Precisamente, por el carácter “extractivo” y no “productivo” de la actividad primordial de Neuquén: la hidrocarburífera. Tal como se desarrolla la política económica actual, se reciben abultadas sumas de dinero de regalías, los números cierran, pero la economía neuquina sigue sin diversificar su producción, acentuando su rol de mera exportadora de hidrocarburos.

Así, los rubros que crecen en demanda de empleo son los vinculados a ramas de servicios y no se generan puestos laborales vinculados al desarrollo de una industria local que permita autonomía económica.

“Los neuquinos quieren vivir en paz y armonía, con un desarrollo económico que signifique bienestar para la gente”, aseguró recientemente la vicegobernadora Ana Pechén. Ahora, para que ese bienestar llegue a la gente, se sabe que cualquier persona come para vivir, trabaja para comer, y tiene un trabajo real para trabajar. Para tener un trabajo entonces, se necesita una economía consolidada a través de una diversificación aceptable, que permita la inserción real en el mercado laboral; ni inflar la masa de empleados estatales, ni crear más planes sociales. La respuesta del gobierno frente a los reclamos gremiales de aumento salarial fue: “responsabilidad frente a la administración de los recursos”. La respuesta a los indicadores publicados quizás podría comenzar por utilizar los recursos públicos para generar nuevas actividades económicas que posibiliten un mercado laboral más dinámico e inclusivo.

1- En comparación con el primer trimestre de 2010, la tasa de actividad aumentó un 3,6% y la tasa de desocupación descendió un 9%, pero marcando el segundo valor más alto del primer trimestre de 2006 a 2011.

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