Vuelve la violencia

Digo lo que siento

digo-lo-que-sientoEse es su estilo. Su sello. Su marca personal. Es el juego que mas le gusta: el de la agresión, el golpe, la última palabra, la bala. Jorge Omar Sobisch -escondido detrás de sus bigotes prusianos- intentará este domingo ganar la interna del MPN para volver a imponer ese modelo en Neuquén.

Por Fabian Bergero

Paradójicamente, lo único que seguro volverá a la provincia es aquello que no pregona su vociferante campaña electoral: la violencia. Porque -se sabe- ni la seguridad, ni la educación, ni las viviendas o la contención social formaron parte de su gestión de gobierno de 12 años. Pero la violencia si. Y si quedaban dudas, la agresión de cuatro bestias profesionales armadas con palos y fierros que se bajaron de una camioneta con bigotes hacia cinco militantes feministas de La Revuelta -armadas con ferrite y pinceles de brocha gorda-, lo confirmó.

Jorge Sobisch es sinónimo de responsable político del crimen de Carlos Fuentealba. De la represión en Neuquén. Los cascos amarillos. La plata para los amigos. Un corrupto a un pelotudo. “Jorge Sobisch” suena muy feo y por eso tiene que esconderse detrás de otros.

Por eso recurre a las “bestias desatadas”, como alguna vez definió sin eufemismos la bestia desatada de Oscar Cacho Gutiérrez. Son la corporización de un estilo de gobierno, de acción política y de relacionamiento social. Son la demostración de los límites del diálogo y el disenso. La barrera a la libertad de expresión y de pensamiento.

Son los que ponen la cara por el hombre que ya no puede. Son quienes ponen sus nombres por el hombre que tampoco lo puede revelar sin que cause estupor.

Las bestias no pudieron guardar las formas hasta que finalizara la interna. Se desataron antes de tiempo. Golpearon fuerte y hay quienes pensamos que hasta podrían haberlas llegado a matar. Actuaron como un escuadrón adiestrado y profesional.

Tal vez la justicia los encuentre antes que a un dinosaurio vivo. Sería bueno que supieran entonces que su jefe -tal como lo hizo en los casos de los cascos amarillos o del asesinato de Carlos Fuentealba- negará haberles dado la orden. Se abrirá prudentemente de gambas, y los dejará en el camino, mientras él intenta seguir el suyo propio. Porque ese también ese es su estilo. Y eso es lo que vuelve con él.

¿quien es bigote? from justicia audiovisual on Vimeo.

5 comments

  • Definitivamente Jorge Sobisch se anda con simbolismos pero no con eufemismos. Vuelve, como bien decís, a lo que lo caracteriza -la violencia- y no se anda con chiquitas. Por algo propone a un comisario retirado como Diputado provincial, por algo llama a la fuerza policial a votar por él y su lista. Es como si quisiera demostrarnos que no le importa ni un poquito que su policía asesina haya terminado con la vida de Carlos Fuentealba. Ésa es, fue y será su política de gobierno: la represión, la violencia y la soberbia patoteril

  • esta buena la nota; nada nuevo por cierto; lo que me sorprende es que no se honre la tan proclamada prensa independiente de la que hacemos gala. Que la agresión a Ruth y sus chicas sean merecedoras de una nota y no la violencia ejercida contra las mujeres a las cuales facundo gaitán, subsecretario de gobierno del MPN, grabó sin consentimiento mientras tenían sexo a cambio de favores. Esto no debe ser así. Publiquen la maldita noticia e incineren a ese mal nacido. Bigote no solo es el enemigo sino todo el mpn. Que espera La Revuelta para hablar del tema. Pegar carteles es una berretada testimonial, aprendan a hacer política en serio.

  • No, no es precisamente estilo, ni sello: son solo rasgos de una severa patología que contagia y marca un segmento obnubilado y decadente de nuestra sociedad.
    Estamos demorados, enredados en este absurdo, cuando es impostergable despertar

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