El programa radial La Palangana entrevistó a una de las personas de nacionalidad paraguaya, cuya familia vino a trabajar a Neuquén, y a un representante de la agrupación Obreros Rurales en Lucha.
María Cristina llegó en enero de 2008 a Neuquén, junto a sus dos hijas. Su marido arribó a la provincia antes en busca de trabajo por recomendación de su hermano. “Él se sentía solo acá, tenía trabajo pero estaba solo”, dijo en diálogo con La Palangana, audición de radio Universidad Calf. Antes de habitar el predio del barrio Progreso-dónde se realizó un allanamiento el miércoles pasado y se encontró a una veintena de familias de origen paraguayo viviendo en condiciones de precariedad y hacinamiento-residió en la zona del balneario.
“Como el alquiler es caro el patrón consiguió el local”, aseguró. El alquiler tiene un costo total de 8.000 pesos, y cada familia-se calculan que eran 23-abona 350 pesos. Su marido cobra 12 pesos la hora como trabajador de la construcción, sin ningún tipo de cobertura social. “Ahora mismo no tenemos luz, no tenemos gas, gracias a Dios que los argentinos son muy buenas personas, son caritativas y de la capilla nos están pasando la electricidad por eso vine acá afuera a conectar mi teléfono”, contó. La capilla a la que se refiere es “Rayito de sol”, cercana al predio que rentan estas personas a la constructora Ecam para la que muchos de los varones trabajan.
María Cristina que este momento está embarazada afirmó-en torno a las declaraciones racistas que siempre están presentes en los discursos cotidianos- “No vinimos nosotros a robar, ni nada, somos por lo menos honestos, y queremos solamente exigir eso: que nos den una forma de vivir dignamente, vinimos a trabajar, a dar una mano también”.
“Esto se ve todos los años en las chacras no solamente en el Chañar (San Patricio-localidad neuquina), sino en todo el Valle y el Valle Medio, cuando los trabajadores golondrina, que nosotros le decimos, vienen a trabajar para la cosecha, también viven en galpones hacinados, por ejemplo, nosotros tenemos denuncias hechas a nuestra agrupación de las chacras de Expofrut, de personas que viven en galpones, cincuenta, sesenta personas con dos o tres baños químicos, le dan catres para vivir”, describió Raúl Rojas de Obreros Rurales en Lucha. Y agregó: “Esta cuestión del hacinamiento, de explotación, de dejar librado a la buena suerte, sin niguna cuestión de sanidad e higiene a los trabajadores, acá en nuestra provincia y en Rio Negro, se repite todos los años para la cosecha”.
Audio de la entrevista con María Cristina-familias de origen paraguayo en Neuquén
