Cínicos y provocadores

Foto-Grafías

Pintadas en paredones

Cuando un político ensucia con afiches el mobiliario urbano de la ciudad para hacer proselitismo, no solo viola las ordenanzas de la comuna, sino que muestra claramente una conducta atiborrada de soberbia, provocación y cinismo.

Por Mario Galdeano

El ex intendente Jorge Omar Sobisch, el diputado nacional José Ricardo Brillo, el secretario de Estado de Educación, Cultura y Deporte, Ernesto Seguel, y
miembros de una lista violeta iniciaron una campaña proselitista violando la ordenanza de propaganda política de la ciudad de Neuquén. Lo hicieron con
el pegado de afiches en lugares prohibidos por esa norma comunal: cordones cunetas, cajas que protegen dispositivos de gas, semáforos, y electricidad,
soportes de cartelería, y postes de redes de servicios públicos.

Afiches en postes de luz 11

El reproche de tal conducta no es sólo para los políticos y funcionarios, que transgreden las leyes, sino también para la comunidad y los medios de comunicación, que toleran y callan tales atropellos. En un panorama donde los partidos políticos difunden la mayoría de sus mensajes a través de métodos no permitidos, mientras la ciudadanía, pasiva y silenciosa, se acostumbra a padecer una vía pública sucia, fea y hostil. La práctica – más adecuada para un análisis sociológico que periodístico- es de difícil decodificación ya que escapa al razonamiento simple: Los partidos políticos emplean mecanismos ilegales en su propaganda para incrementar sus votos y popularidad, cuando dicho comportamiento debería propinarles desprestigio y provocarle disminución de sus afiliados.

Sin embargo, la transgresión a las normas no es patrimonio de los partidos políticos, sino también de sindicatos y agrupaciones relacionadas con el
arte, la cultura y el deporte, que hacen sus pintadas, grafitis y colocan sus pasacalles, afiches, pegatinas, stickers, y esténciles en lugares prohibidos.

No obstante, la inconducta que provoca más indignación es la que proviene de una organización política, ya que muchos de sus miembros participan como funcionarios en la órbita del Estado y a quienes les cabe el buen ejemplo en el cumplimiento de las leyes. Pese a esto actúan con soberbia, con ese sentimiento de superioridad, que les priva de las sanas costumbres y se convierten en responsables de dar la orden de enchastrar la ciudad sin ningún tipo de tapujos, sin importarles el quebrantamiento de las ordenanzas que rigen la propaganda en la vía pública.

Pero además de soberbia, un político con estas prácticas debe ser propietario de un verdadero cinismo. Porque el gestor de empapelar el mobiliario urbano, debe tener cierta impunidad para ensuciar y al mismo tiempo escapar de las sanciones del órgano estatal, de no importarle que la limpieza y reparación la deba hacer el Municipio con el dinero que proviene de los vecinos, es decir, de los destinatarios de sus mensajes.

Afiches en cajas de electricidad 11

Provocadores

Los contendientes mencionados arriba saben que en los muebles urbanos está prohibido fijar carteles, pero no les importa, por una sencilla razón: Su actividad política está ligada a intereses personales, no a los intereses comunitarios y colectivos.

El ex gobernador, Jorge Omar Sobisch, que tomó notoriedad nacional con el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, y quien parece no haber aprendido el cumplimiento de las ordenanzas durante su gestión como intendente, se mostró apesadumbrado y víctima de su actividad en un programa de televisión. Con serenidad y aplomo dijo: ‘Hay mucha vocación en quienes abrazan esta actividad (política), pero algunas veces debe ser la actividad más ingrata que hay. De pronto, se puede encontrar un periodista que hable bien de otros periodistas, y médicos que hablen bien de otros médicos… en la actividad política es muy difícil encontrar un político que hable bien de otros políticos… hasta en ese sentido la actividad resulta ingrata’.

Mientras que el secretario Ernesto Seguel, que tiene a cargo asuntos vinculados con la cultura y la educación, expresó su aspiración política: ¡Vamos a recuperar el Municipio de Neuquén…! y ante semejante declaración uno no puede dejar de preguntarse ¿Es normal que un político trate de acceder a la administración de una comuna violando las ordenanzas?

Por su parte, José Brillo quien en el 2007 fue candidato a intendente con un eslogan que decía ‘La ciudad necesita brillo’, dijo en aquella oportunidad, ante una gran cantidad de basura que había observado en la calle, que no solamente hay que tener limpia a la ciudad sino que ‘a la gente hay que transmitirle valores’. ¿Enchastrar postes de líneas de electricidad, embadurnar con engrudo y papel cajas de gas y teléfonos es transmitir valores a la comunidad? ¿Los vecinos tenemos que hacernos los tontos y los distraídos ante estos abusos de poder? ¿O debemos entender que ensuciar los muebles de la ciudad es una nimiedad, y que hay cosas más importantes de que ocuparse?

Ensuciar el mobiliario urbano sin interesarle que el vecino es el que pagará finalmente su limpieza y reparación es una actitud cínica, de desprecio hacia la comunidad y una provocación. Es un comportamiento que produce indignación, que incita a la desobediencia, más que al cumplimiento de las buenas prácticas de convivencia.

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11 comments

  • lo hacen tondos los partidos, gremios y sindicatos no es potestad del mpn.tambien lo hara farizano en su momento lo hizo pechi lo haran todos.en fin….parece que es asi.

  • Coincido con gazpar, los partidos políticos TODOS pintan y pegan afiches en campaña, pero los gremios y sindicatos ensucian todo el año !!!

  • En las últimas elecciones 2009, hubo un partido vecinal que no ensució!
    Lista Ciudadana.

  • Lo que es imperdonable, es que ensucien el Monumento al Gral San Martín. La piedra no es fácil de limpiar y se va deteriorando. Además para limpiarlo, lo tenemos que pagr todos los vecinos de Neuquén.

  • Gracias Gazpzar, por dejar tu mensaje. En efecto, esta mala costumbre de enchastrar los muebles de la ciudad no es patrimonio de los partidos políticos, sino de numerosos gremios y agrupaciones de diversa índole, a quienes no les interesa construir una ciudad limpia y ordenada para convivir.

  • Gracias Paisano por enviar tu opinión. El asunto es que a los gremios no les cabe la misma responsabilidad que le corresponde a un funcionario del Estado, que no solamente debe hacer cumplir las obligaciones de los ciudadanos, sino dar el buen ejemplo, con el correcto desempeño de sus deberes y con el respeto de las buenas normas de convivencia.

  • Muchas gracias Cabla por recordarnos que en las elecciones de concejales en el 2009, la Lista Ciudadana, fue la única organización que realizó propaganda sin embadurnar la ciudad. Fue un ejemplo de buenas prácticas en esa contienda, en la cual la concejal Mercedes Lamarca, con mucho descaro, ensució casi todas las calles de la ciudad, se quejó de una campaña política en su contra, y luego con mucha hipocresía y desparpajo se mostró limpiando los muebles que ella misma había ensuciado.

  • Me adhiero a tus palabras, Manu Bravo. Si recorres la ciudad y observas el estado en que se encuentran los monumentos, obras de arte, bustos y las placas recordatorias que aún quedan, te darás cuenta que la frase: la mística neuquina, es una gran mentira.

  • Che Mario, y foristas ecoprogres ¿Nunca vieron la roña que tenen los morraleros (en su persona) y en cada una de las escuelas????? Perdón, ellos pagan a 6 7 8300..

  • Juanmajos, creo que hay alguna certeza en lo que dices, y aclaro: Digo ‘creo’ porque no sé las condiciones personales de los docentes ni cómo están las estructuras internas de las escuelas. Sé que muchas de ellas tienen pintadas en los paredones, con mensajes ajenos a la organización, y que hay facultades universitarias en la región con carteles y pegatinas en lugares incorrectos. Pienso que hay una anomia en nuestro país que rige e invade todos los ambientes públicos.

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