Un manual, una palanca

Desde la mirilla, POPURRI

desde-lamirilla1Mientras los representantes políticos administran el reparto de “somníferos y pescado”, otros –pese a la franca desventaja- generan despertadores y enseñan a pescar.

Por Andrea Lopetegui

En ese marco (en extremo sucinto, simbólico y no tanto) en general se asume que todos sabemos que tenemos derechos; lo que ya no está claro es lo que hay que hacer para ejercerlos, gozar de sus beneficios o reclamarlos. De modo que ese “saber” es un eterno punto de partida y como tal, no está demás recordar que en cualquier diccionario (entre otras acepciones y clasificaciones que en principio, no vienen al caso) se lee: DerechoFacultad del ser humano para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida”; “Facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor…”; “Conjunto de principios y normas, expresivos de una idea de justicia y de orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de manera coactiva”. Y también: “Justo, legítimo”.

Restauradores

Contra el diseño de políticas que ensanchan la distancia que va “del dicho al hecho” y esa especie de acostumbramiento al padecimiento social progresivo, emergen los que en distinto modo intentan sendas para volver a las metas del pueblo/Estado. Por ejemplo: profesores y alumnos de la Universidad Nacional de La Plata, organizaciones de derechos humanos y referentes de sectores populares volcaron parte de su saber académico y experiencias en el “Manual de derechos humanos para organizaciones sociales. El derecho a tener derechos(CIAJ, Galpón Sur, UNLP. Editorial El Colectivo, Buenos Aires) publicado y presentado en 2009.

Aclara José Martí en la introducción que el manual no pretende ser completo pero intenta “responder una demanda concreta de las organizaciones sociales en un contexto de fuerte desigualdad social, violencia policial y persecución política y judicial a las organizaciones sociales”.

En lenguaje accesible, el material se estructura en cinco capítulos (Promesa y actualidad de los derechos humanos, El derecho a la protesta social, Los derechos frente a la violencia policial, El derecho a la ciudad y Estrategias de comunicación comunitaria) y dos anexos: “Recursos jurídicos” y “Talleres”. Y aunque dan ganas de reproducir al menos los subtítulos de cada agrupamiento, la buena nueva es que el manual se digitalizó y ahora está disponible para todos/as aquí.

Deja un comentario