Quien quiera oir, que oiga: aportes a la audiencia pública

POPURRI

logo_audiencia2Alejandra Delarriva, maestra de nivel primario, afialiada al gremio docente Aten, integrante de la Colectiva La Revuelta.

Los actos discriminatorios se producen en condiciones históricamente específicas, en contextos específicos: la cancha de fútbol, el patio de la escuela, el trabajo, entre muchos otros.

Esos actos discriminatorios, contra los cuales reclaman las colectivas feministas y LGTTTBI, en cuanto son enunciados sexistas, androcéntricos, heteronormativos, no son expresiones individuales, sino que son actos producidos colectivamente.

La burla, el chiste, el insulto garantizan una desigualdad estructural entre quien habla y quien escucha, de modo tal que el sexismo no sólo produce representaciones de género: la misoginia, el sexismo, la homofobia, la lesbofobia, la travestofobia, la transfobia, sino que a su vez garantiza una estructura de desigualdad, de dominio, a la que se le agrega como explicación, la raza, el género, la condición sexual o la condición social*.

Teniendo presentes los conceptos vertidos, vengo a esta audiencia a decir que me manifiesto a favor de la “Ley de matrimonio para personas del mismo Sexo”, en mi condición de educadora de nivel primario y militante de la Colectiva Feminista La Revuelta.

Diariamente en la escuela asistimos a manifestaciones discriminatorias de todo tipo de singularidades que no encajan en la norma, en la matriz heteropatriarcal, androcéntrica, capitalista de esta sociedad, manifestaciones que muchas y muchos docentes advertimos e intentamos combatir desde la reflexión sobre nuestras prácticas, con la lectura, el acceso a materiales, la formación en seminarios y cursos, intentando desnaturalizar y deconstruir estas prácticas discriminatorias, pero que siguen siendo esfuerzos grupales o individuales ,o de militantes ,con la ausencia de un Estado que, en Neuquén, aún ni siquiera avanza en la implementación de la Ley Nacional 26.150 (E.S.I.).

Pero… sabemos que no alcanza. Que cuando en el patio o el aula, o en las paredes se escribe o suena un “puto”, “maricón” a quien tiene comportamientos que en el pensamiento binario están restringidos a las chicas, o a quien no acertó el gol o simplemente a quien se quiere herir, insultar, agredir; que cada vez que decimos “las chicas no pegan” o “no es de señorita sentarse así” o miramos con lupa a la niña que “camina como varón” o juega al fútbol, cuando impartimos educación sexual desde el “sentido común “ y las convicciones religiosas, indicando que el sexo tiene como objeto la reproducción y que las familias o los/las niñ@s sólo vienen de un papá y una mamá, que cuando advertimos actitudes “afeminadas” en los varones o “masculinizadas” en las mujeres llamamos a las familias para sugerirles que realicen una consulta o tratamiento para corregir estas “desviaciones”, que esto se agrava si se trata de alumn@s o compañeras trans o travestis; que cuando insistimos en preguntar a la compañera por su “marido” o “novio” que nunca presenta, porque no tiene novio sino novia; que cuando al compañero que presumimos “gay” le hacemos sugerencias en el mismo sentido, que cada vez que el estado le niega a estxs trabajadorxs los derechos que tienen las parejas o familias heterosexuales, estamos reproduciendo la matriz heteronormativa totalitaria del sistema, estamos negando ciudadanía a personas humanas, estamos negándoles sus derechos humanos, confinándolos al “closet”, despreciando sus vidas, silenciando su existencia, perdiéndonos la celebración de nuestras vidas.

Por estas cuestiones creo que, si bien la ley de matrimonio para personas del mismo sexo por sí misma no resolverá todas las situaciones de discriminación, desigualdad y opresión del sistema heteronormativo, que será necesario seguir trabajando y reclamando por una educación pública, laica, no sexista, no heterosexista, digo que la aprobación de esta ley habilita posibilidades, construye ciudadanía, permite avanzar en la conquista de derechos para una parte de la población que hoy no los tiene, abre un gran debate sobre las cuestiones que tienen que ver con las situaciones de personas o colectivos minorizadas y nos hace más humanxs.
SÍ A LEY DE MATRIMONIO. TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS Y TODOS.

ALEJANDRA DELARRIVA – DNI 17641380
MAESTRA DE NIVEL PRIMARIO – AFILIADA A ATEN .
INTEGRANTE DE LA COLECTIVA FEMINISTA “LA REVUELTA” .
Mail: aledelarriva@hotmail.com

*Silvia Delfino, Seminario: “Sexismo y relaciones de género en los medios de comunicación” UNCo Marzo 2009.

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