Muerte de un criancero: “consecuencia de la inoperancia y de la irreponsabilidad”

Movimientos sociales, Tierra

invernadaLa falta de regularización de terrenos se cobró la vida de un integrante de La Mesa Campesina de Loncopué. Desde esa organización exigen que el estado cumpla los compromisos que asumió para solucionar los conflictos territoriales.

En conferencia de prensa, cuatro delegados de la Mesa Campesina de Loncopué acompañados por   Pastoral Rural y Pastoral Social sostuvieron que la muerte de Juan Castillo -por una disputa entre vecinos del paraje Cajón de Almaza- tiene su causa en el incumplimiento de compromisos asumidos por parte de la Subsecretaria de Tierras.

Explicaron que unas 200 familias crianceras viven en los 15 parajes que rodean Loncopué y ninguna tiene la tenencia de su tierra. Por ese motivo, desde el 2006 la Mesa ha sostenido reuniones con funcionarios de la Subsecretaria de Tierras en las que se arribaron a acuerdos que no se cumplieron.

“Se habían conformado dos comisiones con crianceros y funcionarios de tierras, una de las cuales funcionó con resultados positivos en Bajada del Agrio. Sin embargo, la Subsecretaria de Tierras no cumplió su compromiso de presentarse para continuar los trabajos en abril de 2009”, sostiene un comunicado difundido por la organización. En la fecha señalada, abril de 2009, se debían relevar y resolver los conflictos en Cajón de Almaza, justamente el paraje donde se produjo la muerte de Castillo.

“Todos estamos con problemas de tierra. Ahora venimos a exigir al gobierno que nos solucione este problema para poder arreglar nuestro campo como corresponde”, explicó Gumersindo Barrera criancero de Cajón de Almaza delegado de La Mesa Campesina.

“El reclamo de las tierras viene desde siempre. Nosotros en el 2006 nos empezamos a organizar como Mesa Campesina para exigirle al gobierno que se nos entreguen las tierras como corresponde  para evitar los enfrentamientos entre vecinos”, continuó el criancero de Mallín del Toro, Hernán Arriagada.

A su turno, desde la Pastoral Rural, José María D’orfeo sostuvo que “esto es consecuencia de la inoperancia y de la irresponsabilidad fundamentalmente de la Dirección de Tierras y de algunos organismos de la provincia por el incumplimiento de leyes vigentes”. Y reivindicó la ley de tierras vigente aunque señaló que “falta la voluntad política para aplicarla”.

Además, destacó que “hay tareas y acuerdos firmados por funcionarios de la Dirección de Tierra que no se cumplieron”.

Denunciaron, además, que a veces la misma Dirección de Tierras le da el mismo permiso de ocupación a dos familias. “Entonces pasan cosas como la que pasó en Cajón de Almaza donde la gente termina resolviendo cansada como puede”, sostuvieron desde la Pastoral Rural.

La situación irregular de los crianceros es similar en todo el norte de la provincia. Son familias crianceras que están en el lugar desde principios de siglo pasado, pero a las que el estado no las reconoce como dueñas de las tierras.

One thought on “Muerte de un criancero: “consecuencia de la inoperancia y de la irreponsabilidad”

  • Totalmente equivocada la Pastoral Social y la Pastoral Campesina. La muerte del Sr. Juan Castillo. Corresponde a una acción individual de su homicida. Todos los que vivimos en esta sociedad, sabemos y somos concientes de que quitar la vida a otro ser humano, es eticamente reprobable y es un acto ilícito. Sea por el motivo que sea. Si, la Subsecretaría de Tierras cumplio o no con su función. Es harina de otro costal. Y cargar las tintas sobre el Organismo no le quita, bajo ningun punto de vista, la total responsabilidad a quien cometio el delito.

Deja un comentario