El día del periodista

Foto-Grafías, POPURRI

foto-grafia11Por la aparición de la Gazeta de Buenos Ayres el 7 de junio de 1810 se recuerda en esa fecha en la Argentina, el día del periodista. A 200 años de aquella gesta, es un buen momento para ver cómo anda nuestro caldero, en materia de libertad de expresión, la comunicación pública, el comportamiento de los medios y los periodistas, y la nueva ley de comunicación audiovisual.

Por Mario Galdeano

A 27 años de la reapertura democrática puede asegurarse que existe libertad de expresión y de imprenta en el país, aunque haya algunos casos de censura, hostigamiento a algunos periodistas, y cierta autocensura producida por la distribución inequitativa de la publicidad oficial.

Una muestra de esa libertad, la exhiben cada día algunos periodistas y medios de comunicación, que tratan de convencer actualmente a la ciudadanía que la nueva Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, que reemplaza a la 22.285 impuesta durante la dictadura militar, atenta contra la libertad de expresión, la prensa ‘independiente’, y los artículos de la Constitución Nacional referidos a la libertad de prensa.

Monumento a Rodolfo Walsh, ciudad de Neuquén
Monumento a Rodolfo Walsh, ciudad de Neuquén

En el intríngulis que por estos días protagonizan el gobierno, la oposición, los medios de comunicación, y los periodistas a favor y en contra de la Ley 26.522, se encuentra la sociedad que espera lo que el país se debe: una nueva norma que regule la comunicación pública y privada en el país.

A la controversia entre los actores, algunos multimedios lo llaman ‘guerra’, ‘batalla’, ‘lucha’, ‘caos’, e incluso a la nueva Ley de Servicios, la denominan, Ley de control de medios. Pero las frases preferidas para proteger los intereses económicos de los monopolios son las conocidas: ‘se atenta contra la libertad de expresión’, o ‘se atenta contra el sistema democrático’. Algo similar ocurrió antes de la reforma de la Constitución Nacional en 1994, cuando las empresas periodísticas argumentaban que la figura jurídica del ‘derecho de réplica’, se convertiría en ‘límites a la prensa’.

Si bien la democracia y libertad de prensa, son instituciones que no pueden vivir por separado, la sociedad debe comprender que el actual debate (suficiente o no, con escándalos o no) es lo que demanda el sistema político actual. Y también, que ‘el caos’, no es tal, sino la discusión necesaria para delimitar hasta donde llega la ‘libertad de empresa’ y hasta donde la ‘libertad de expresión’.

Pero aún –como lo hemos dicho en alguna nota anterior en el 8300- ‘No es posible que cada vez que un medio critica una función gubernamental o funcionario, el gobierno, sea este nacional, provincial o municipal, crea (o haga creer a los ciudadanos) que se atenta contra el sistema democrático. Tampoco es aceptable que cuando un político o funcionario critica a los medios de comunicación, se sospeche inmediatamente que se elucubra una maniobra para amordazar a la prensa’.

Comunicación pública

Contrariamente a lo que la gente cree, la Gazeta de Buenos Ayres, de Mariano Moreno, no fue la primera publicación del Río de La Plata, tampoco fue un producto periodístico tal cual se entiende hoy el periodismo escrito, sino un boletín gubernamental, oficial, algo similar a lo que hoy se conoce como comunicación institucional. Pero su importancia radica en los objetivos redactados en la primera edición del jueves 7 de junio de 1810, durante la Revolución de Mayo, y que incluye ‘la difusión de los actos de gobierno’, ‘la formación de una conciencia revolucionaria’, y la ‘publicación de artículos redactados por intelectuales, con el objetivo de formar a los ciudadanos’.

Esto viene a cuento por la actual comunicación pública que difunde el actual gobierno. A dos siglos del precepto de Mariano Moreno: ‘Una exacta noticia de los procedimientos de la Junta […]’, entre otras consideraciones, los gobiernos democráticos desde 1983 no han podido mejorar la comunicación que merecen los ciudadanos. Departamentos sometidos al arbitrio de un funcionario o político, y dificultades de todo tipo no permiten practicar el derecho a la información pública, una facultad que cualquier ciudadano o periodista debiera tener en esas fuentes.

Cartel de calle, ciudad de Neuquén
Cartel de calle, ciudad de Neuquén

Debate

Pese a que algunos estamentos del gobierno y ciertas organizaciones no gubernamentales han analizado públicamente la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, (que actualmente se haya suspendida) se necesita que los ciudadanos se comprometan aún más en el análisis de esta nueva herramienta jurídica. La Argentina debe dejar atrás la ley creada por el régimen militar hace treinta años, para instrumentar lo sancionado recientemente por el Congreso, y construir luego una norma legal que produzca una distribución equitativa de la publicidad oficial, y evitar así premios y castigos a los medios y periodistas.

Es el debate que demanda el sistema político adoptado en 1983, y en el que deben participar, ‘el gobierno’, ‘la prensa’ y ‘la sociedad’, y por el cual lucharon los 84 periodistas secuestrados y desaparecidos, y otros 16 asesinados durante la última dictadura militar, y en la que se encontraba el autor de la Carta abierta a la junta militar, Rodolfo Walsh.

El 7 de junio es un buen momento para recordarlos.

3 comments

  • Felíz día del periodísta, a los nuevos y los que estan en camino a ser buenos periodista, no se olviden de los intectuales, quizás desconocidos, y aprendan de los sabios, como Miguel Nomikos, un intelectual con mayúscula, y no me olvido de la periodista Olga Lione de Cutral Co, que forjó a algunos jovenes en este apasionante ofício de comunicar. Un gran saludo a todos en su dia.

  • Gastón: Gracias por el saludo y sobre todo por tomarse un tiempo para responder.

Deja un comentario