Leyes y bueyes perdidos

Desde la mirilla, POPURRI

desde-lamirilla11111112Probablemente muchos/algunos hayan notado que al menos tres leyes neuquinas “desaparecieron” después de su sanción.

Por Andrea Lopetegui

Fueron (o son) las leyes 2624 (sancionada el 6 de noviembre del 2008: instrumento ideado para prohibir a alumnos y docentes el uso de celulares -y afines- durante el dictado de clases), la 2652 (del 10 de junio del 2009, que prohíbe actos de intimidación y acoso durante las actividades educativas) y la 2660 (27 de agosto del 2009, que estableció “un régimen de regularización dominial para los ocupantes que acrediten con anterioridad al 31 de diciembre del 1.999, la posesión pública, pacífica y continua de lotes privados destinados como único fin a vivienda única y permanente, de grupo familiar.”).

No se trata, claro, de leyes fundamentales, ni responden con justeza al “clamor popular por lo impostergable” (al menos no las dos primeras, que además bien pudieran provocar cuestionamientos).

No obstante (y “por suerte”) parece que alguien se reencontró por lo menos con la 2660: una ley de factura MPN y satélites, que se vino trabajando en legislatura desde mazo/09 y que logró sanción el 27 de agosto de ese año. Tras el “hallazgo” –si de eso se trata- se acaba de cumplir el requisito de publicidad: la ley aparece en la edición del Boletín Oficial (Nº 3194) del 21/05/10. Bajo su texto se lee: “Promulgada «IPSO JURE» conforme al Artículo 192 de la Constitución de la Provincia del Neuquén, a los 16 días del mes de septiembre del 2.009.”

Ese artículo 192 (que como tantos los gobiernos manejan a su antojo) textualmente dice “Quedará sancionado todo proyecto de Ley aprobado en la Cámara si remitido al Poder Ejecutivo, éste no lo devolviera observado dentro del término de diez (10) días hábiles.”

Como con muchas leyes de extraño derrotero, nadie explicará por qué la intervención expresa del poder ejecutivo (que en ese plazo de diez días establecido en la Constitución se plasma en el decreto que expresa “Por tanto, téngase por ley de la provincia, cúmplase…” etc) queda relegada a una promulgación de hecho. Como tampoco se sabrá –aunque existen varias “teorías”- por qué una ley supuestamente sancionada “ipso jure” el 16/09/09 se publica con nueve meses (¿un parto?) de retraso.

Lo que es seguro, es que no es producto del error de unos empleados del piso del escalafón, sino de un “modo” de ejercer el poder: sin respeto ni controles.

Nimiedades
Vale admitir que en nuestra sociedad -invadida de preocupaciones que hacen a la propia subsistencia- estos “pormenores” no interesan a nadie. Y que ya en tránsito hacia el tercer año de gestión, no es posible distinguir qué asuntos de interés colectivo privilegia el gobierno (cuando en cambio abundan muestras de lo que no le importa).

Pero las cuestiones “de forma” (como las referidas) impactan y moldean las de fondo: la vivencia cotidiana, sencillamente es el producto de la suma de los que aparecen –o no- como vanos detalles.

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