Martes 25 may, 2010
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Otros bicentenarios: Arturo Flores, un ejemplo de resistencia

P1030984La Asambleas Ciudadanas Riojanas organizaron el encuentro “Otros bicentenarios” cuyo lema parafraseó a Zitarrosa: “desde el fondo de los tiempos, otros tiempos: encontrarnos, conocernos, reconocernos”.  En ese contexto, Arturo Flores de la asamblea El Algarrobo de Andalgalá contó su visión de esta particular fecha patria. Así convocados por las asambleas riojanas, conversaron un asambleísta catamarqueño y una loncopuense.

Por Adriana Milán*
Al pie del primer empredimiento megaminero a cielo abierto del país, Andalgalá es el ejemplo de la mentira del desarrollo que el discurso minero vende. “Iba a ser supuestamente la ciudad luz de la Argentina, hoy es la ciudad sombra dentro de la Argentina”, sentencia Arturo y desde ahí entiende la conciencia del pueblo que ahora se opone a la instalación de Agua Rica, otro emprendimiento mucho más grande que La Alumbrera.

“Que sirva para todo el país la experiencia de Andalgalá”, propone sabio tras describir la situación de contaminación y penuria en la que vive el segundo pueblo más importante de Catamarca.

- ¿Cómo está la situación en Andalgalá?
- Nosotros seguimos en la lucha, seguimos firmes esta convicción, que la tenemos, que la manifestamos desde que iniciamos la Asamblea El Algarrobo, fue el 14 de diciembre. Obvio que la lucha es de mucho antes, de hace más de quince años que se viene haciendo cuando ya sabíamos de la instalación de Alumbrera pero bueno, hoy está muy fuerte, la fortaleza es inmensa. Sabemos que nuestra fuerza está en la conciencia social, sabemos que la gente nos está acompañando, sabemos que logramos que la gente abriera los ojos después de lo que pasó con Alumbrera que se presentaba como una panacea del control y de lo que iba a ser el desarrollo económico en la región. Hoy lo podemos vislumbrar que no es así, al contrario, nuestro pueblo sigue siendo el más pobre de la provincia, esas famosas riquezas de las que se hablaban, la gente se dio cuenta que simplemente eran una ilusión nada más. Todo el desarrollo que estaba relacionado al mejoramiento de lo que iban a ser hospitales, escuelas y todo lo demás, iba a ser supuestamente la ciudad luz de la Argentina, hoy es la ciudad sombra dentro de la Argentina. Porque nos quedamos todos contaminados, hay un gran porcentaje de enfermos de cáncer, antes no existía más que un caso aislado. Sabemos que es todo producto de lo que dejó Empresa Minera Alumbrera. Sabemos que nuestros hermanos de Santiago del Estero, de Tucumán, de Córdoba ya están siendo contaminados por los efectos que dejó Alumbrera. Quedó como un basurero nuestro lugar y a partir de ahí la conciencia se despertó en la gente, eso hacerle saber a todo el país, que sirva la experiencia de Andalgalá, que sirva que la gente salió a la calle a decir basta a este sistema de saqueo y contaminación que nos dejan.

Yo escuchaba a la presidenta hace unos días, hablaba sobre el saqueo de nuestros recursos en las Malvinas, del petróleo. La puta madre, yo decía, cómo nos están saqueando acá en nuestras propias narices, ahí a la vista de todo el mundo, es decir que estos pueden saquearnos acá en nuestro país. En las Malvinas no nos pueden saquear pero acá sí….

Tenemos todo en contra, tenemos en contra la política, tenemos en contra la justicia, tenemos en contra la policía, tenemos en contra los medios nacionales, provinciales, locales, porque obvio, son instituciones comprables, propias de ser corruptibles.
Entonces, bueno, a través de la corrupción que fue instalada no desde ahora, sino que es todo un sistema implementado desde hace muchísimos años para que este país fuera fácil de saquear a través de esta corruptela, nosotros nos estamos dando cuenta que la fuerza está en la gente. A través de la represión a mansalva que se hizo el 15 de febrero en que muchísima gente fue golpeada, maltratada, los medios o los gobernantes nos trataron de hippies, de borrachos, de drogadictos, de fundamentalistas, de terroristas, de que éramos del grupo Quebracho, aprovechando eso de los íconos que hay violentos, bueno eso no lo van a hacer únicamente con nosotros, lo hacen en todos los lugares para que la gente aquella que no tiene conocimiento crea que son grupos que están ahí para ponerles palos en la rueda, como ellos dicen. No, hay una conciencia despierta y eso es lo que logramos en Andalgalá.

Arturo-¿Cuál fue la experiencia de ustedes con respecto a la criminalización de la protesta?
- Yo soy uno de los procesados. También esta es una de las herramientas que utilizan, ellos promueven el delito, es decir, la misma justicia en todo el país promueve el delito, pero nosotros terminamos siendo los delincuentes, nosotros terminamos siendo los judicializados, aquellos que tenemos que ir presos por un corte de ruta. El corte de ruta que nosotros hacemos, por ejemplo, es un lugar donde la empresa minera no la debería utilizar esa ruta porque no es una huella minera. Ellos promueven porque dejan que pasen por ese lugar, lo hacen con transporte de gran porte como maquinarias y camiones, en horarios nocturnos donde sabemos también que por leyes viales no lo pueden hacer, también promueven el delito por ese lado. Promueven el delito, esto de la represión, de la judicialización de la protesta, por ejemplo con órdenes de allanamiento y desalojo que jamás se notifican. Por ejemplo, yo era presidente del club donde está instalada parte del terreno donde está la zona del algarrobo. Jamás nos notificaron para entrar, entraron con una total impunidad que les da el poder del dinero, el poder de la corrupción y el sólo hecho de estar en los lugares que bueno, en alguna oportunidad la gente los puso ahí. Pero que no se sientan amilanados por eso. Yo soy un maestro de grado, jamás tuve un problema por otra cuestión que simplemente esto de protestar y de luchar por la vida, y de luchar por la salud de mi pueblo, por la de mis hijos, por la de mi familia, por todos mis amigos que conozco. Y eso es lo que nos tiene que mover, no nos tiene que dar miedo, yo prefiero estar judicializado por eso, pasar a la historia en las próximas generaciones, saber que se diga: “Arturo Flores estuvo preso por luchar por la vida”, eso para mí sería un orgullo, sería lo máximo, lo más lindo que le puede pasar al ser humano. Es peor quedarse en la casa pensando o con el miedo de no querer salir a manifestar, con el miedo de no salir a defenderse, porque nosotros simplemente nos estamos defendiendo, nosotros nunca fuimos violentos.

Siempre me emociono al ver gente común, ver gente de pueblo, del campo, que jamás había pasado una experiencia similar, gente de más de noventa años que con esa fortaleza hace unos días celebraba el coraje cívico, el 30 de abril. Y eso lo veía reflejado en cada uno de esos personajes que en la historia de Andalgalá eran simplemente uno más del montón y que ese día salieron a la calle y demostraron con su hombría o las mujeres poniendo todo de sí para hacer algo que era una obligación moral, una obligación natural en el ser humano, subsistir y hacer que su prole subsista, es decir que sus hijos tengan un mejor espacio geográfico, un mejor ambiente donde desarrollarse y vivir. ¿Eso es delito? ¿Eso es malo? No, la gente se tiene que dar cuenta que eso es una obligación moral, natural.

- Claro
- Yo siempre  pongo el ejemplo: uno se está ahogando y da manotazos para tratar de seguir viviendo, lucha para seguir viviendo, hasta la última fuerza la pone para seguir viviendo. Nuestra lucha tiene que ser esa, es como que nos están queriendo matar y nosotros nos tenemos que defender, nosotros simplemente hacemos eso, defendernos. Todavía es un sistema perverso muy grande, es una lucha muy desigual, pero si la gente, si toda la gente se empieza a dar cuenta que puede hacerlo como lo hicimos nosotros, es seguro que en todo el país esto puede ser un triunfo fácil, correrlos a todos estos.

Qué bicentenario podemos celebrar cuando seguimos presos de nuestros propios miedos, de nuestros propios hermanos corruptos que todavía nos siguen entregando, nos siguen vendiendo como objetos. ¿Qué podemos celebrar? Nada. ¿Qué quieren celebrar estos gobernantes? No podemos permitir que estas grandes multinacionales, antes eran los españoles, los ingleses, y hoy seguimos en la misma, en los que siguen vendiendo espejitos de colores, nos siguen trayendo cosas que parecieran ilusorias. Se encargaron sistemáticamente de hacernos ignorantes, a mucha gente, pero bueno, cuando se empiecen a dar cuenta y empiecen a dejar de lado esa ignorancia, se van a dar real cuenta de lo que está pasando y esa lucha se va a fortalecer en todos los lugares.

Nosotros somos simplemente vecinos, nos dijeron que había ido gente de Quebracho… Jamás fue gente más que se acercan de otros lados, somos argentinos, hermanos que cada vez que se acercan más por ahí, los recibimos con los brazos abiertos. Les llaman foráneos, a nuestros propios hermanos argentinos… Estas empresas multinacionales son los verdaderos foráneos, ellos son los verdaderos foráneos a los cuales nosotros tenemos que desterrar porque son los que más daño nos están haciendo.

- Sabemos que estaba planificado un plebiscito para el 25 de mayo que el gobierno finalmente suspendió. ¿Cómo se preparan para los días que vienen, cómo va a seguir El Algarrobo la lucha en esta semana de mayo, en estos días tan intensos que les toca vivir?
- Los que suspendieron el plebiscito lo hicieron obviamente porque saben que en Andalgalá ellos no tienen la licencia social (como le dicen a la legitimidad otorgada por los vecinos para que la empresas exploten). Entonces se aferran todavía a cuestiones administrativas, legales, como ellos les llaman, para no darlo porque saben que la pierden, saben que pierden todo. Al ser nosotros un pueblo pacífico, muy “quedado” en el sentido de la acción directa, por ahí se alargan un poco los plazos, pero nosotros sabemos, somos concientes y muy optimistas en el sentido de que la licencia social no la tienen. No van a pasar. No se va a instalar la minera en Andalgalá, no se va a instalar. Nos tendrán que matar, no sé, nos tendrán que matar o nos tendrán que meter presos a todos, a todo un pueblo como ya reprimieron a todo un pueblo realmente. Pero bueno, lo tendrán que hacer de nuevo, lo impondrán, tendrán que traer al ejército, gendarmería, tendrán que traer a las fuerzas especiales de los Estados Unidos, no sé, pero para doblegarnos, terminaremos muertos. Yo soy conciente de que no puedo permitir que mis hijos no tengan futuro en Andalgalá. Yo quiero que ellos vivan ahí, que hagan toda su vida en Andalgalá o si se tienen que ir a otro lado donde ellos decidan, pero esta es la casa donde estamos viviendo y no la pueden destruir. Somos concientes de eso, nuestro núcleo de asamblea es conciente de eso, sabemos que no podemos permitir eso y no lo vamos a permitir. A mí me tendrán que matar. Desde la tumba seguro que generaré otras conciencias para que sigamos luchando en contra de eso. Se instalarán a través de nuestra muerte únicamente, es así.

-Querés enviarnos un mensaje de acompañamiento a la lucha de toda la gente de Loncopué que también se puso de pie en contra de la megaminería, que sirva este puente para que Andalgalá en tu nombre, nos envíe un saludo y un empuje a la gente de Loncopue. ¿Qué te gustaría transmitirnos?
- Tenemos muchos hermanos que son traidores, muchos hermanos que son comprables, que se venden, pero también hay mucha gente que está dispuesta a emprender esta lucha. No tener miedo.

Yo soy un simple maestro de grado y así como yo hay gente que no tiene ni siquiera una simple instrucción y tomó conciencia. Este mensaje de llevar a toda la gente del país que se empiece a concientizar y un saludo grande a Loncopué, que sigan poniendo la fuerza que le podamos dar nosotros. Nosotros simplemente hacemos lo que creemos que tenemos que hacer. Creo que todo el país lo tiene que hacer. Nosotros también somos Argentina, Loncopué es Argentina, San Juan es Argentina, La Rioja es Argentina, todos somos argentinos. Y si no nos encuentra unidos este 25 de mayo que no sé qué quieren celebrar, seguimos siendo presos, seguimos estando dominados y no nos damos cuenta. Pero bueno, nosotros tenemos que empezar a cambiar las cosas, cada uno de nosotros es un granito de arena que le ponga. El solo hecho de acercarse, de estar, de participar…  A veces en nuestro Andalgalá hay mucha gente que no sabe expresarse a través de la palabra, pero el sólo hecho de acompañar es un aliciente inmenso. Nuestra asamblea es multitudinaria y cada día se acerca alguien más, hay gente de lugares recónditos de Andalgalá, del medio de los cerros, están cayendo con un cabrito…”¿qué puedo traer?” No, no tienen que llevar nada, simplemente estar ahí es una fortaleza que a uno le genera que es inmensa, saber que está acompañado. Entonces la gente tiene que acompañar, tiene que empezar a darse cuenta quienes son los que luchan por la gente de acá de la Argentina. No podemos seguir dependiendo de lo que nos digan a través de los medios, de lo que nos mienten nuestros propios gobernantes, no, tenemos que empezar a darnos cuenta quienes son nuestros verdaderos hermanos, quienes son nuestros verdaderos luchadores que defienden y que nos defienden a nosotros y a nuestras próximas generaciones.

Un saludo muy grande y una fuerza y la solidaridad que tienen ustedes para con nosotros ya la sabemos y es un agradecimiento muy especial… La resistencia va a seguir. Jamás pasarán. Agua Rica nunca se va a dar. Los Nevados del Aconquija no se tocan… El agua no se vende, Andalgalá no se vende y el agua vale mucho más que el oro.

***

El encuentro terminó y en el aire riojano quedó flotando un gran interrogante: ¿qué festejamos en este bicentenario? Las respuestas se están dando en cada lugar del país donde el pueblo organizado despierta a la conciencia de emancipación, decolonización y autodeterminación. Ya es hora de dejar de ser esclavos, hoy, como 200 años atrás.

* Adriana Milán es integrante de la Asamblea de vecinos autoconvocados de Loncopué.

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