“Compañeros(chik nana,chik nana)
siempre fuimos compañeros(chik nana,chik nana)
de momentos tan felices,
que no puedo olvidar”.
Esta canción -inmortalizada por Donald allá por los 70- sonaba ridícula entonces y también ahora. Pero fue la melodía que hoy al mediodía entonaron a coro los máximos dirigentes del sindicalismo cegetista nacional y regional y el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag.
Lo hicieron en un acto raro, en el espacio Duam, convocados por la firma de un convenio entre la petrolera Fox y el gremio del Petróleo y Gas Privado, mediante el cual la empresa se comprometía a distribuir hasta el 30 por ciento de sus ganancias a los empleados y empleadas.
Para ratificar tal acuerdo -que beneficiará a la friolera de 45 empleados de la Fox- asistieron el gobernador Sapag, el líder de la CGT nacional, Hugo Moyano, el petrolero Guillermo Pereyra y los líderes cegetistas de Neuquén y Río Negro, casi pintados. Ah: y como de costumbre, el brazo derecho del ministro de Planificación Julio De Vido, Roberto Barata aprobando con su cabeza todo lo actuado. (A propósito: cómo hará De Vido para firmar tantas obras si su brazo derecho está casi todo el tiempo en Neuquén. En fin: usará el izquierdo).
La cuestión es este alegre momento para los 45 empleados de la Fox fue escenario de una de las escenas de amor más bellas que se hayan vivido en estas tierras entre un gobernador provincial y un gremialistas.
Paritario
El primero en lisonjar fue el compañero Pereyra chik nana, chik nana. Recordó cuando -hace casi un año- más de 3000 trabajadores del petróleo estaban en sus casas cobrando un porcentaje del salario y muchos con preventivos de crisis. Y que fue el propio compañero Sapag el que encabezó las negociaciones que permitieron que esos 3000 volvieran a la actividad (luego de acordar el aumento de gas en boca de pozo que beneficio a las empresas, claro). “El compañero gobernador -dijo Pereyra- parecía un paritario mas“, disparó.
Luego habló el compañero Moyano, chik nana, chik nana. Y trajo a la memoria un hecho que para muchos había quedado sepultado entre las telarañas de la desmemoria: el voto del senador Elías Sapag (dijo Felipe, pero los compañeros presentes lo enmendaron rápidamente, porque para algo todos somos compañeros) que echó por tierra la famosa Ley Mucci (y a Mucci), durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que pretendía la reforma de sector gremial para -entre otras cosas- acabar con la burocracia sindical y para disminuir su poder. Con semejante recuerdo, el compañero Sapag se emocionó. Y a mi también se me cayeron las lágrimas.
Al final habló el compañero Sapag, chik nana, chik nana. Como tenía que pegarle al gremio docente que había decretado un paro de 48 horas mas 48, dijo que la mejor actitud para salir adelante (como lo habían hecho los compañeros de la Fox Petrol que estaba fundida hace dos años y De Vido firmó con su mano derecha y su mano derecha Barata un acuerdo de salvataje) no era hacer paro sino trabajar mas. Como los chinos. La cosa es que mientras Sapag criticaba los paros que tanto aman los gremios, el compañero secretario general Moyano y el resto de los compañeros secretarios generales y los compañeros gremialistas que había por cientos en el Duam, miraban para arriba admirando la belleza de ese cielo raso de madera todo abobedado, puta pero qué lindo que está, che!
Al final todo terminó rápido y un operativo para-militar-policial de casi 50 hombres grandooootes arrastró a Moyano hacia un vehículo que en segundos fue deglutido por la distancia. Sapag se sacó fotos con algunos compañeros y también con algunas compañeras, qué tanto. Y cuando habló con la prensa dijo que era necesario el diálogo y la paz, y recordó una frase de su padre que decía algo así como que en política, las agresiones prescriben a los 60 días. Claro, pensé. Pasa que en la política, son todos compañeros chik nana, chik nana.
En la segunda línea hubo preocupación y miradas de desconfianza ante la aparición insistente en el DUAM de volantes firmados por un tal MR 4 de Abril, con el texto “Asociación ilícita: Moyano-Pereyra. S. Rodríguez-Phielipp (socios minoritarios)”. ¿Se filtraron las internas locales?
[...] de desprecio. Es mas fácil que sentarse a negociar con ellos, tal como lo hizo con los petroleros o con otros gremios, a quienes no teme [...]