“No usurpamos nada, nos asentamos en tierras abandonadas”
Frente a la inexistencia de una política habitacional para la familias más necesitadas, vecinos y vecinas decidieron instalarse en chacras aledañas al río Neuquén.
Hace 18 años que no se entrega un plan de viviendas en la ciudad de Cipolletti. Y la realidad de muchos y muchas es que trabajan para pagar un alquiler todos los meses por interminables años. Esto se suma a la indignación e impotencia frente al negocio inmobiliario de pocas personalidades, que permite el cambio de códigos establecidos desde hace años, como el urbano.
De esta forma, alrededor de cien familias cipoleñas se asentaron en chacras aledañas al Barrio Labraña primero, y Costa Sur después.
En la Declaración del asentamiento Los Sauces enviada a los medios de comunicación se denuncia que en el asentamiento “hay 85 menores de edad, 5 mujeres embarazadas que están en una precariedad total por esta situación que ellos generan y no quieren dar ningún tipo de asistencia”.
Hasta el momento, las familias se encuentran en la primera etapa que implica levantar los ranchos. Sin dejar de sentir alegria ante la posibilidad de un vivienda propia.








