¡Paz, fuerza y alegría! de Punta de Vacas para el mundo
La marcha mundial por la paz y la no-violencia culminó con un acto multitudinario en el corazón de la cordillera mendocina. Alrededor de veinte mil personas esperaban, entre tambores, cantos y danzas, la entrada del equipo base -que partiera el 2 de octubre desde Wellington, Nueva Zelanda- a Punta de Vacas, el parque de estudios y reflexión del movimiento humanista donde todo comenzó.
Luego de 92 días en movimiento, atravesando más de 90 países, sumando a millones de personas a su paso, la marcha más ambiciosa de nuestra historia llegó a su fin. El escenario elegido para tal cierre fue el Parque Punta de Vacas ubicado a los pies del Aconcagua, en la frontera entre Argentina y Chile.
La marcha mundial por la paz y la no violencia reunió a más de veinte mil personas que desde días antes comenzaron a llegar a la región. Uspallata, Penitentes, Puente del Inca, Potrerillos, Las Cuevas, incluso Mendoza Capital, vieron su capacidad de alojamiento desafiada ante la llegada de participantes desde todos los rincones del planeta.
Al caminar por el extenso territorio del Parque se podían escuchar las más llamativas lenguas, vivir la diversidad de culturas y razas a cada paso y sentir que una misma alegría flotaba en el aire cordillerano. La entrada del equipo base -constituído por 100 personas de diferentes nacionalidades que cubrieron todo el recorrido- estaba planificada para las 18. Pero la fiesta empezó mucho antes. Incluso hubo quienes se instalaron para recibir el 2010 en el imponente marco natural que rodea al parque. Tambores, guitarras, instrumentos de viento, danzas circulares, cantos, aplausos, sonrisas, abrazos… todo era festejo.
La iniciativa de realizar una Marcha Mundial para reclamar el cese inmediato de las guerras, el retiro de las tropas de los territorios ocupados, el desarme nuclear y el fin a todas las expresiones de la violencia surgió en ese mismo parque el 15 de noviembre del 2008 durante el Simposio del Centro Mundial de Estudios Humanistas. Nace del movimiento humanista, pero rebalsó sus propias fronteras. Fueron muchísimas las personalidades y movimientos sociales – más de tres mil- que se sumaron a la propuesta, poniendo en relieve la necesidad y el deseo de la población de acabar con la violencia que este sistema encarna.
Durante la tarde del 2 de enero fue creciendo la marea de gente que ingresaba al predio. Al mismo tiempo se confirmaba que esta primera Marcha Mundial ha sido “la mayor manifestación sobre la Paz y la No Violencia de la historia y la primera a escala planetaria”, como expresaron sus organizadores durante la conferencia de prensa brindada por voceros de América Latina, Asia, Europa y América del norte.
Finalmente, apenas pasadas las 18, el grupo de hombres y mujeres que cubrieron cerca de 200 mil kilómetros por la paz, llegaron a Punta de Vacas. La marea de aplausos los acompañó hasta el escenario, cada vez más fuerte resonaban tres palabras: ¡paz, fuerza y alegría!, ¡paz, fuerza y alegría!.
En el escenario hablaron los y las activistas que recorrieron el mundo difundiendo los postulados de la campaña. Comenzó su testimonio Rafael De la Rubia: “Esta marcha es un efecto demostración, adelanto de otras grandes acciones transformadoras de la humanidad”, dijo el portavoz internacional de la marcha y coordinador de la organización Mundo Sin Guerras, convocante de la misma.
Gemma Suzara, de Filipinas, contó su experiencia con la Marcha: “La recordaré el resto de mi vida… el mega símbolo de la paz con miles de escolares en Filipinas, me llevó a pensar que si realmente trabajamos como un solo cuerpo y creemos en nosotros mismos, podemos superar cualquier límite”.
La hindú Bhairavi Sagar, que ha recorrido India, Europa, África y las Américas, explicó en su discurso “nací en el país del padre de la No-Violencia –Mahatma Gandhi– un hombre que dedicó su vida para que nuestro país alcanzara la libertad y gracias a quien yo hoy estoy parada aquí, como un ser humano libre, sin cadenas. Ahora, ha llegado mi turno de dar a las generaciones futuras, de aportar mi parte para dejar un mundo donde se pueda vivir con dignidad y felicidad”.
A medida que el sol caía crecía la fiesta, que cerró con recital y baile hasta que salió la luna. También creció la convicción de que esta marcha constituye un hito fundacional en el camino de transformaciones por venir.
Fotos de tomadas de la fotogalería de Pressenza.com










Excelente nota! Bravo por publicar noticias esperanzadoras!!!
qué emoción !!!! felicito a tod@s los que hicieron posible esta marcha.
desde Salta, con todo afecto
Muchas Gracias! por difundir nuestra propuesta., por estar presentes en todos los eventos que organizamos aca en Nqn.
Y ademas contamos con la presencia de algunos de ud. alli en PPVacas
un calido abrazo
Marina Campos
Agradecemos la disposición de todo el equipo de 8300, por cubrir y publicar este evento, la experiencia vivida en este intento de humanizar la tierra, también la queremos compartir con todos ustedes. Abrazos
Único, especial, fundamental para empezar a creer en otras formas de relacionarnos, de compartir… sienta precedentes y las bases para una verdadera Cultura de la Convivencia donde podamos expresar nuestros potenciales de una forma creativa, sencilla y noble.
La Marcha Mundial x la Paz se vivió de una manera inexplicable en Punta de Vacas, a los pies del Aconcagua, el techo de América… Paz, Alegría y Fuerza!
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