Lo bueno, lo malo, lo lindo, lo feo

Digo lo que siento

digo-lo-que-sientoTermina el 2009. Y si bien algunos no creemos en la navidad y sospechamos del año nuevo, no podemos dejar de reconocer que estas fechas son propicias para realizar absurdos e incompletos balances del año.

Fabián Bergero

Como no somos ni originales, ni creativos, ni tan inteligentes como dicen nuestras madres, pero tampoco tan salames como para no copiar las tendencias de moda desde hace por los menos 2009 años, vamos a hacer un balance de lo que ocurrió en este 2009 en Neuquén.

Es un poco complejo convertirnos en una ventana desde donde se pueda ver todo lo que pasó. Por eso proponemos ser apenas un claraboya en la que se pueda analizar algunos aspectos –pocos- de lo más relevante del año, salpicados siempre por las olas que se agitan en el tumultuoso mar de los Zagasos.

Propongo para tal fin, analizar poder por poder:

El Poder Ejecutivo, en la figura de Jorge Sapag, tuvo un año que podríamos asimilar al electrocardiograma de un muerto. Piiiiiiiiiiii, durante todo el 2009. El lamento boliviano de la falta de dinero fue una cantinela que nos dejó las guirnaldas bien coloradas como para que brillen en el arbolito de navidad.

En nombre de la escasez de recursos, Sapag y su gabinete justificaron decisiones tales como la renegociación de los contratos petroleros, el aumento del gas en boca de pozo y la pretendida del petróleo. También su obstinación por otras actividades de fuerte impacto económico positivo y ambiental negativo como el de la minería.

Todas estas políticas tuvieron (y tienen) un objetivo claro: pan para hoy. Creo que así debería llamarse la política del gobierno de Jorge Sapag: Pan para hoy. No voy a ahondar en el resto de la frase porque todos y todas la conocen. Pero es claro que la visión cortoplasista de este gobierno llega a niveles desesperantes.

Es por eso que Sapag no puede –no quiere- avanzar en solucionar otros conflictos que le carcomen los cimientos a la provincia, y que podrían provocar un derrumbe generalizado. La sociedad es una compleja trama de intereses que deben ser atendidos uno por uno, pero con una visión amplia. Parafraseando a los relatores de fútbol, hay que levantar la cabeza y mirar el entorno para darles respuestas a estos conflictos. Algo que el gobierno rehuye.

La salud, educación, el Instituto de Seguridad Social, la cuestión mapuce, el impacto de la minería, la sublevación de la Sociedad Rural, la diáspora del interior hacia la capital, la pobreza, el respeto por los derechos humanos, la situación en las cárceles, la corrupción, el BPN, el clientelismo, la represión, entre otros, hacen cola en busca de una solución.

Parece que el primer número lo tiene la economía, pero lleva dos años adentro del consultorio y todavía no sale. En algún momento, los más que pacientes se van a revelar y agarrate Catalina.

Desde el punto de vista de la justicia, creo que podríamos analizarla desde dos puntos de vista: la cabeza y los pies. Oscar Hermenegildo Massei terminará en pocos días su presidencia. Creo que ha tomado mas decisiones políticas que todo el gabinete de Jorge Sapag junto.

Quienes lo conocen de cerca, saben que es un tipo que labura, que va al frente y que nadie lo para. Ni nada. Aún en una ambiente hostil, cercado a diestra y siniestra por las rémoras y las momias vivientes de un poder judicial colonizado hasta la médula, logró dar pequeños grandes pasos que nos hicieron creer a muchos y muchas que la independencia del poder judicial aun es posible.

Para abajo, claro, la cosa no fue un poco más decepcionante. Hemos visto actitudes como las del juez Elosu Larumbe que nos asombraron por su firmeza. En algún momento dijimos que era como una falla en la matrix. Pero hemos visto en contraposición, actitudes como las del flamante fiscal de ¡Quévanaserdelitos! contra la administración pública,  Ignacio Di Maggio, capaz de proteger la virginidad de los hombres (del hombre, diría yo) del partido más allá de cualquier valla ética y moral.

Hace pocos días, el periodista Guillermo Berto propuso en su blog Fuera del Expediente una elección del fiscal del año. Entre ellos, Rómulo Patti, Velasco Copello, Ignacio Di Maggio y Pablo Vignarolli. Creo que sólo la actitud de estos cuatro nos alcanzan para perder la fe hasta en los ravioles de la vieja.

Y por último analizaremos el Poder legislativo. Aquí las cosas funcionaron sin sobresaltos para el Ejecutivo. La tropa actuó en forma armoniosa y disciplinada. Creo que no hubo ni un solo sobresalto para Jorge Sapag. Para usar una imagen campestre, podríamos decir que Ana Pechén ha sabido manejar al rebaño propio y los carneros sueltos con prodigiosa vaqueanidad.

La expropiación de Zanón fue –sin dudas- uno de los hechos más resonantes de este legislatura durante el 2009. Un acto que –creo yo- se recordará eternamente. No tanto por el gesto político, sino porque la decisión tomada no tiene pero absolutamente nada que ver con el perfil de este gobierno que ha relegado a los sectores sociales a la cola de los reclamos. En esto, hay que reconocer, la capacidad de movilización y lobby de los y las muchachas de la fábrica ha sido fundamental.

Hubo una prodigiosa coordinación con todos los temas que tuvieron relación con la justicia, y con aquellos que afectaban intereses del Ejecutivo. La absurda ley de minería de Goncalvez, es tal vez uno de los ejemplos mas claros.

Más o menos así transcurrió el 2009, desde nuestro perverso punto de vista. Queda saber qué pasará el año que viene. La reactivación económica mundial tendrá un correlato en el país. Lo que podría configurar un panorama de mas calma, se verá afectado seriamente en Neuquén por la promesa del gobernador Sapag de no aumentar los sueldos en 2010. Mejor dicho, en el primer semestre, que es cuando se aumentan los sueldos.

Aun cuando no tenemos la bola de cristal, podemos asegurar que los paros docentes comenzarán mas temprano que tarde. También los de los trabajadores del Estado. La crisis del Issn podría agravarse aun mas con el corte de prestaciones. Y ni qué hablar del sistema de salud, eternamente en crisis por la decisión oficial del MPN de relegarlo a favor de la medicina privada.

Pero también será un año político: el armado de una alianza con el kirchnerismo, no sólo demuestran que Sapag está dispuesto a romper una tradición histórica del MPN de no conformar alianzas con ningún partido  y menos nacional, sino también la mala puntería del representante de la familia de gobierno, que eligió juntarse con un gobierno en declive.

El 2010 viene con caos anunciado. Mientras siga con la cantinela de que no hay plata, la gestión seguirá paralizada. Pero ya nadie tiene paciencia ni se cree el verso de la miseria espantosa. Habrá que buscar otra estrategia porque la que está, no sirve mas.

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