Otro 9 de diciembre

Política

corruptionCada 4 años, un 10 diciembre asume una nueva conducción en el gobierno nacional y provincial. Un día antes, pero todos los años, se conmemora el “Día internacional anticorrupción”. Se podría decir que no se conoce en la provincia del Neuquén que los organismos de control hayan detectado, denunciado o corregido temas ventilados como hechos de corrupción.

Por Andrea Lopetegui

Tampoco se sabe que gobernantes o funcionarios oficialistas de paso por la función pública hayan encabezado denuncias judiciales o pedidos de investigación por eventual perjuicio al erario público (excepto cuando resultó conveniente que la información traspasara el “silencio partidario”, como sucedió cuando Pedro Salvatori enfrentó una veintena de denuncias penales impulsadas por quienes tarde o temprano olvidaron “chicanas”).

Ni siquiera esos funcionarios –finalizado el ejercicio – han expresado públicamente tener una duda razonable respecto al manejo del IADEP,  PIS, BPN, u otros organismos sospechados.

Talvez sería difícil que esto suceda si se hiciera aún más evidente el modo en que las prácticas de gobierno ineficientes, descuidadas o corruptas atentan contra la sociedad en general y contra los más pobres en particular.

Puede incluso que no se trate meramente de una falta de valoración, ni del producto de décadas de sometimiento clientelar impuesto entre los más vulnerables como “salvación”. Porque también se “salvan” (con mejores bocados) funcionarios, contratistas, empresas y una larga lista con variantes de “allegados” que todo lo toleran a cambio de la “tajada” personal.

Aplicación “matemática”

Sobre el emblemático “caso Temux” (que no es el más escandaloso) la información periodística refiere un perjuicio de unos 20 millones de pesos (que podrían llegar al doble si se considera que en aquél entonces el gobierno de Sobisch concurrió en “auxilió” al BPN con la misma cifra).

Comparando datos, si el costo de una vivienda de 49m2 es de 112.000 pesos (como refiere la ley 2675 recientemente promulgada), el dinero que se “evaporó” bajo el rótulo Temux representa lo que pudieran ser unas 178 casas familiares (un techo para algo más de 700 neuquinos/as). Y se podría ejemplificar del mismo modo si se vuelca ese monto a insumos sanitarios, educativos o a cualquiera de los fines sociales a los que esos millones –y muchos otros- nunca llegarán.

Continente que excluye

El Índice de Percepción de la Corrupción 20091 (elaborado por Transparencia Internacional sobre datos relevados en 180 países y publicado recientemente) vuelve a ubicar a Argentina como uno de los países percibidos entre los más corruptos, y cuando bien se indica que Neuquén no es una isla, se la incluye en éste “continente”. Es que hay, en el fenómeno y delitos de corrupción un entramado de elementos (comunes en todas las fronteras) que entretejen el poder económico y los moradores del poder político. Del escenario en el que esas “alianzas” funcionan, TI remarca este año la existencia evidente de “algunos elementos de contexto:

• Bajo y parcial acceso a información pública

• Falta de independencia de magistrados y baja autonomía en el manejo del presupuesto judicial

Debilidades del sistema de control en la Argentina por baja capacidad técnica, dependencia política y presupuestaria

• Discrecionalidad en las contrataciones del estado, especialmente en obra y servicios públicos

• Falta de transparencia en las estadísticas del Estado

• Manejo discrecional de la publicidad oficial

• Oscuro financiamiento de las campañas políticas

• Déficits en el sistema de elecciones

• Deudas pendientes en materia de soborno transnacional

• Desprotección de los denunciantes de actos de corrupción” (sic).

Cualquier parecido con la realidad nacional o neuquina, es obra de la causalidad. Y sea que se quiera asumir o no, cada elector tiene herramientas poderosas para combatir la pandemia de la corrupción: la boleta que se deposita en una urna el día de las elecciones es sólo una.

Entre tanto, vale reflexionar (a propósito del nueve de diciembre y toda vez que se pueda) sobre el modo en que los delitos de corrupción -y especialmente de corrupción política- atentan indiscriminadamente, contra derechos humanos básicos y universales. Pero para empezar a revertir un rumbo declinante, será necesario que las mayorías que definen resultados electorales dimensionen sus devastadoras consecuencias.

1 Índice de percepción de corrupción 2009 – Transparencia Internacional / Poder Ciudadano

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