¿Es necesario un nuevo parque de 127 hectáreas en la ciudad?

POPURRI, Río suena

foto1NO. Las intenciones sobre el destino de uso de las 127 hectáreas cedidas por el Ejército al Estado Provincial neuquino, no parecen estar del todo definidas, pero todo parece indicar que su fin no será el de resolver la acuciante situación habitacional de miles de familias.

Por Leonardo Datri

Desde el gobierno de Jorge Sobisch se alentó y concretó parte de la construcción de la ciudad deportiva, que ya cuenta con una buena superficie afectada a tal fin, y un parque.

La construcción de un parque de semejantes dimensiones se justifica o tiene que relacionarse necesariamente con una demanda social, o bien por la necesidad de preservar un espacio verde con fines de conservación o pulmón verde. Ninguna de las dos opciones hoy parece demandar ni la sociedad, en ese sector; ni la necesidad ecológica o ambiental.

La primera opción queda restringida a la urgente demanda de espacio para resolver la demanda  habitacional de mas de diez mil familias según registros oficiales. Esto de hecho ha promovido más protestas y reclamos de los vecinos a favor de generar loteos sociales, planes de vivienda o al menos una regulación del mercado inmobiliario que permita disminuir los precios usurarios de la tierra en la Confluencia, que planteos ambientalistas.

La segunda opción queda relegada a las posibilidades reales y concretas que tiene la ciudad de disponer de amplios espacios verdes naturales en amplísimas extensiones de las costas e islas de los dos ríos y en la barda, con recursos paisajísticos extraordinarios, vegetación adecuada para cumplir con la función depuradora del aire, valores ecológicos de interés de conservación y suficiente espacio para la recreación.

Sin embargo la política provincial con respecto al espacio público en el ex predio militar parece estar en concordancia (sino acordado) con la política de estado municipal de promover la especulación inmobiliaria, la privatización de la costa y el uso de la barda como el gran repositorio de la ciudad.

¿Quién se beneficia entonces con la creación de un parque “que en apariencia” nadie reclama? Concretamente un emprendimiento de estas características, que implicaría un rescate de un tramo del contaminado arroyo Durán, beneficia a los barrios cerrados y la privatización de tierras públicas municipales en la Colonia Valentina Sur, especialmente a los emprendimiento de Fidus y de conspicuos apellidos de la política que detentan tierras en la zona.

La ciudad crece sobre la barda, en áreas inestables, mientras el gobierno municipal mira hacia otro lado. Sobre la costa del río los barrios cerrados arrasan el espacio verde natural y cultural que es patrimonio de todos los neuquinos. ¿Crear ciudad real o crear ciudad de ficción? En el medio, el destino de 127 hectáreas urbanizables que podrían resolver mas de la mitad de la demanda habitacional actual y bajar los precios de la tierra.
La ciudad crece sobre la barda, en áreas inestables, mientras el gobierno municipal mira hacia otro lado. Sobre la costa del río los barrios cerrados arrasan el espacio verde natural y cultural que es patrimonio de todos los neuquinos. ¿Crear ciudad real o crear ciudad de ficción? En el medio, el destino de 127 hectáreas urbanizables que podrían resolver mas de la mitad de la demanda habitacional actual y bajar los precios de la tierra.

La creación del parque en las 127 hectáreas incrementaría el valor de la tierra en las antiguas chacras de la colonia devenidas en formidables emprendimientos de barrios cerrados. Además generaría cierto aislamiento de la trama densa de la ciudad, que es una condición necesaria para garantizar cierta “paz, naturaleza y armonía”, tal como se anuncia en las publicidades de los emprendedores urbanos.

La especulación es el negocio concebido por el gobierno municipal para el “progreso” de la ciudad, y la creación de un parque en estas condiciones es una forma de seguir alimentando un mercado que ha invertido en muchas maquetas pero en escasos o nulos emprendimientos urbanos serios.

Todo parece indicar que la comunión de los estados provincial y municipal, en materia habitacional y de espacios verdes tiene un denominador común en el negocio inmobiliario que involucra además a funcionarios y ex funcionarios de ambos establishment (o el único) municipal y provincial. Sin embargo lo más grave reside, además de las profundas desigualdades urbanas que alimenta y la exclusión social, en la destrucción lisa y llana de las instituciones y la democracia. El establishment de la política provincial y municipal, reúne ni más ni menos que al amplio espectro político neuquino en un proyecto urbano común. Como si fuera poco el Defensor “Oficial” del Pueblo, muy inquieto por promover demandas y acciones contra el gobierno provincial (función que no le es conferida por su investidura) en materia de salud y medio ambiente, en este caso de estricta política urbana guarda un “consensuado” silencio.

6 comments

  • La verdad que no estoy en nada de acuerdo con la nota. La ciudad necesita verde, y no solamente en los alrededores como seria el caso de la costa. Ademas si se hacen “planes sociales” como los que sugiere el autor sera un San Lorenzo o Progreso mas, y la verdad, yo no quiero otros barrios similares. La decontamionacion del arroyo Duran debe alegrarnos a todos y no relacionarlo con barrios privados en sus adyacencias, esa vision es netamente parcial ya que en su recorrido el arroyo cruza mas barrios publicos que otra cosa.
    En fin, respeto la vision del autor de la nota pero realmente no la comparto para nada. Saludos

  • Estimado lector:
    No hay dudas que las experiencias de San Lorenzo y Progreso no son las mejores para replicar, pero existen otras que incluyen espacios verdes y condiciones habitacionales dignas para los sectores de menos recursos, como en el propio barrio histórico de La Sirena. También hay que considerar que el acceso a la vivienda está vedado a la clase media, especialmente por los costos de la tierra. Sobre el Durán existe un proyecto y una ordenanza de comité ejecutivo, para la creación de un parque lineal público desde 1996, sin entubamiento, inexplicablemente abandonado desde el año 2000.
    Saludos cordiales. Leo

  • Para mi en esa zona debe contruirse TODO PARQUE.

    En la ciudad faltan espacios verdes.

    Para barrios nuevos está la meseta.

    Saludos

  • Este tema lo tiene q determinar un ambientalista, no un periodista ni un político; tratándose de espacios verdes o naturales; hay que medir la necesidad de espacios verdes en la Ciudad y las posibilidades de realizar planes sociales de vivienda y de forestacion urbana. (ambas cosas deben de estar programadas y medidas; la sociedad debe reclamar ambas cosas, no optar por una u otra) Es fundamental q este en equilibro el verde con el asfalto; eso lo determina un ambientalista o profesional en desarrollo sostenible urbano. (donde se hallan estos datos?) Entiendo la problemática de vivienda, la hay tanto en el interior como en la capital federal; se necesitan escuelas y planes de trabajo, y vivienda; pero piensen lo q pasaría si por la problematica social, se descuida el espacio verde… Estaríamos fritos todos. O sea, ya medimos las consecuencias (nuestras consecuencias destructivas) Creo q la clave la deben tener el/los arquitectos (ambientalistas) de la ciudad… si se trata de profesionales, habría q reclamar los planes o informar al respecto. Saludos.

  • Comparto la visión de Leo, si es posible pensar una ciudad donde todos tengamos viviendas dignas, el problema es (“El establishment” como Leo lo llama) es la union de negocianes inmobiliarios que atraviesa partidos a dirigentes políticos enrolados en los partidos con poder que especulan con la necesidad (acuciante) de las familias en este Neuquén. Planes de vivienda con casas dignas es posible, basta del mercado especulativo inmobiliario. Con respecto al verde y necesidad de pulmón, no es materia de primera necesidad, no contamos con una importante contaminación ambiental (gracias al viento, en eso nos ayuda en algo el agresivo viento patagónico) y si tenemos una terrible situación de villas miserias y pobreza. No somos un pueblo pobre, estamos pobre, podemos cambiar esto, con barrios y casas dignas se puede empezar a mejorar. Muy buena nota Leo.

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