Lunes 30 nov, 2009
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Es tu culpa

prostitucion

Sexo por dinero. El placer despojado de todo sentimiento y humanidad, degradación del acto en sí mismo y que el hombre que paga le atribuye a millones de mujeres que, contrariamente a lo que su pensamiento le dicta en pos de justificar su comportamiento, no eligen sino que son forzadas a prostituirse.

Por Pablo Scatizza

Vos originás este drama. Lo venís originando desde hace miles de años, y lo seguís haciendo. Tu supuesta hombría no repara en las consecuencias que provoca, y lo naturalizás de tal manera que jamás te harías cargo del delito que estás apañando.

No te llamo delincuente porque técnicamente no lo sos. Pero sí sos el culpable de que este delito exista. Vos lo provocás al suponer tan naturalmente que no obligás a hacer nada malo a nadie si pagás por lo que querés. Como quién compra un caramelo en un kiosco, vos pagás por una mujer que te la chupe. Vos querés coger, y vas y le pagás a una mina. Ni siquiera a una mina; le pagás a una puta, que es mucho menos que una mujer. Qué tiene de malo, ¿no?

Eso pensás, y eso piensa gran parte de la sociedad formateada con el discurso misógino y machista que supone a la mujer como un objeto susceptible de ser comprado, vendido o alquilado. Que está convencida que a ciertas mujeres les encanta que tipos bien machos como vos, por ciento cincuenta pesos,  las maltraten, las manoseen y pasen su sucia lengua por todos lados, y luego (si se les para) les rompan el culo durante media hora. Esa gran parte de la sociedad qué se pregunta con cara de desaprobación por qué estas chicas no se buscan un trabajo normal, para luego responderse con cara de obviedad que evidentemente les es más cómodo y redituable chupar una pija apestosa antes que trabajar de empleadas domésticas.

Eso pensás y eso piensan los que piensan como vos. Sin reparar siquiera que por tu culpa, por tipos como vos,  dos millones y medio de mujeres (pobres) al año son reclutadas por redes de prostitución, generando anualmente unos 7 mil millones de dólares de ganancia. Ganancia para los explotadores de la prostitución ajena, por supuesto. No para todas esas mujeres que son obligadas a alejarse de sus familias, de sus hijos e hijas, quienes sobreviven a su pobreza con las míseras monedas que aquellas les envían y que obtienen por ser violadas-bajo-consentimiento.

Ya te imagino con tu postura de autosuficiencia diciéndome que ellas trabajan de putas porque así ganan más que con otros trabajos, que la mayoría de ellas  no se considera violada y que tienen total libertad para moverse e irse de esos cabarets y whiskerías de mala muerte cuando así lo deseen. Ya te imagino, diciéndome que vos también estas en contra de la prostitución de menores y de que se someta a las mujeres, y que vos sólo te cogés a las mujeres que elijen trabajar de putas, y que al hacerlo no las estás obligando a nada. Y te imagino así, subrayando la palabra “elijen”.

¿Pero no te das cuenta, imbécil, que es tu deseo prepotente el que genera todo esto? ¿No te das cuenta que si no existieran tipos como vos no habría red de trata que subsistiera? ¿O de dónde te crees que salen esos 7 mil millones de dólares que anualmente se generan por este flagelo?

Deberías saber, macho cabrío, que las mujeres que son cooptadas por estas redes están en una situación de total vulnerabilidad, que son pobres, que en su mayoría provienen de países pobres y que la pobreza es su condición estructural. Que hasta ellas mismas muchas veces naturalizan su explotación, porque la viven desde que nacieron, porque las vivieron su madre y sus hermanas, y sus amigas pobres que tuvieron que prostituirse para poder sobrevivir. Porque sí, porque la pobreza estructural generada por el capitalismo genera también la posibilidad de sobrevivir gracias a la existencia de machos como vos; gracias a la existencia de toda una sociedad que avala la explotación sexual como un trabajo legítimo.

La prostitución no es un delito y cada persona puede hacer con su cuerpo y con su vida lo que le plazca. Es cierto. Y si a una mujer “decide” prostituirse en su propia casa y cobrar por el alquiler de su cuerpo lo que ella desea, en última instancia es su problema. Aunque podríamos rastrear también qué tanto de “decisión” hay, y si no elegiría otro trabajo si tuviera la oportunidad.  Incluso si lo hace por poder o por lograr determinados objetivos. Lo que sí es un delito, y del cual vos machito te transformás en cómplice, es la explotación de la prostitución ajena, es la trata de mujeres, es el tráfico de personas. Es la coptación de mujeres en situación de extrema vulnerabilidad, generalmente con ofertas engañosas de empleos domésticos o comerciales publicadas en el diario, y por los cuales se les ofrece ganancias cuantiosas y alojamiento, para luego tenerlas hacinadas en cuartos de dos por dos y cuyo único capital es la valija en la que tienen su ropa y un puñado de cartas y dibujos hecho por el hijo o la hija que quedó al cuidado de sus padres en su país de origen. Explotadores que luego se quedan con la mitad del “pase” que vos pagás para cogértelas, con el convencimiento que tenés la libertad para hacer lo que quieras con tu pene erecto siempre y cuando no sea por la fuerza, aunque si tu cerebro estuviera en tu cabeza y no en tu falo comprenderías que si vos no pagaras, la explotación de la prostitución ajena y la trata de mujeres con fines de explotación sexual no existiría.

Pero, lamentablemente, ahí está el problema. Tenés hueca la cabeza y tu cerebro descansa en la punta de tu pija. Y por eso, vos tenés la culpa.

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11 Comments

  1. Andrea dice:

    Guauuuu, parece que Scatizza se calentó!! pero la verdad es que comparto cada palabra. Felicitaciones

  2. Natalia dice:

    BUENISIMA LA NOTA!

  3. Caro Luge dice:

    Que bueno, por fin alguien le pone el cascabel al gato. todo el mundo mira para el costado frente a este problema y lo unico que les preocupa es que las prostitutas hagan guardia en la esquina de sus casas, pero es cierto que si no fuera porque hay hombres que las buscan y si hubiera trabajo para todxs, ellas podrian dedicarse a otra cosa. Muy buena la nota. Sigan así 8300.

  4. adriana dice:

    Lean Teresa Batista cansada de Guerra de Jorge Amado y conocerán el mundillo inmundo de la trata y la solidaridad entre prositutas. Recuerdo al personaje del comienzo del libro, un viejo putañero que por cada adolescente desvirgada agrega un eslabón a su cadena de oro, algo parecido harán jueces, diputados, senadores y toda la manga de hipócritas de mierda que piensan que cojerse a esas secuestradas a bajo costo y exiguo placer es un eslabón de oro en sus anécdotas de pajeros retrógrados. Esos soretes nacidos de semilla (¡pobres plantas!) protejen a sus hijas como si las otras hijas no valieran nada. Tienen la cabeza partida, no alimento ninguna esperanza con esta nota ni con mi propio espiche. Seguirán existiendo, cogiendo adolescentes ingenuas, matando almas, mastúrbándose frente a niños, un asco loco, la mierda humana a la N. Chau

  5. [...] This post was mentioned on Twitter by Natalia Cabral , Pablo Scatizza. Pablo Scatizza said: Participé de una invest por trata, con allanam. y todo. Quedé muy caliente y escribí esto. http://www.8300.com.ar/2009/11/30/es-tu-culpa/ [...]

  6. mamboretá dice:

    una vez una puta me dijo que comenzó a laburar porque era plata facil. que a veces una chica hace cosas por su chico, por interes o por algo, porque no hacerlo con dinero. me dio la sensacion de que lo habia hecho para tomarse una rayas, donde el cuerpo queda anesteciado y el cuerpo no te pertenece del todo.
    creo que la historieta de las putas pasa por el papel que tiene las minas, lo que ellas creen que merecen y con esto no decubro nada.
    algunas mujeres creen que es un gusto que se da el hombre, que es dinero facil.algunas mujeres son tan machistas como los hombres, y en eso se denigran.
    también es una cuestion que a los hombres no les han enseñado nada de sexo. no saben diferenciar entre el sexo y una masturbación. algunos tipos creen que van de caceria cuando buscan una chica, creen que las pelicas porno son el modelo y por hecho actuan como actuan. para ellos hay poca diferencia entre una violacion y un polvo salvaje.
    nos enseñaron todo mal, como decia marilina ross. es hora de empezar de nuevo, de desaprender lo aprendido y militar ese cambio todos los dias con paz y esperanza.
    pase lo que pase, sea lo que sea, proxima estacion ESPERANZA

  7. craccck dice:

    señor scatizza es mucho más compleja la temática creo yo. al hombre que tiene el deseo de hacer lo que usted describe en su nota se le ha generado ese deseo. ¿cómo? los medios de comunicación, una y otra vez, imponen un mensaje tendiente a generar ese deseo. no sé si es un problema de culpabilidades. creo que es un caso pasible de ser analizado en términos más amplios en los que se logre desentramar una red (si el término no resulta ambigüo) en la que intervienen deseo-placer-dinero-poder-trabajo-voluntad y en la que se logre ver que el acto concreto, el del hombre pagándole a la mujer es una parte de algo mucho mayor. mucho mayor incluso que el fiolo detrás. creo que su visión es tan reductora del problema como lo es la culpabilización de aquel que depende de sustancias para mantenerse en pie.

  8. Pablo Scatizza dice:

    Cracck (o como se llame), no niego que la problemática es por demás compleja. No hay dudas de que los medios de comunicación construyen y generan necesidades en las personas y que las relaciones de poder juegan un papel fundamental. Es más, es precisamente una de las formas de ese poder, el poder patriarcal, machista y misógino lo que se ubica en el origen mismo de esta problemática, en relación con intereses económicos, políticos y de control y -regulación- social.

    Pero detrás de eso, es indudable que domina la concepción de que una persona (en este caso una mujer) puede ser “alquilada” y/o “vendida”. “Ellas ponen su precio, yo lo pago si quiero”.
    ¿Y quienes son quienes pagan por eso? Salvo rarísimas excepciones (dicho esto para dejar la remota posibilidad de una excepción), los hombres.

    Si no hubiese un hombre que pague por tener sexo con una mujer, más allá de qué sea lo que genere en él ese deseo o necesidad, no estaríamos hablando de esto. Dicho de otra manera, existen redes de trata de mujeres porque hay hombres dispuestos a pagar por sexo. Y sería muy simplista (ahora sí) pensar que el sexo pago es sólo eso: “voy, pago 100 pesos y me cojo a una mujer durante 15 minutos. No la estoy obligando a nada”.

    Siete mil millones de dólares al año mueve la trata de mujeres en todo el mundo: ¿De dónde sale ese dinero?

    Ponderar la supuesta simplificación que hago con la “culpabilización de aquel que depende de sustancias para mantenerse en pie”, como dice usted, es una chicana gratuita que nada aporta. Las mujeres no son una “sustancia”. Y si alguien “dependiera” de sexo para “mantenerse en pie” estaríamos frente a una patología que dudo se “solucione” con la existencia de la prostitución.

    Apesar de todo esto, es cierto: reconozco que hay un cierto grado de simplificación en el artículo. No fue mi intención, incluso, hacer un análisis demasiado profundo. Fue una nota escrita de manera catárquica, compulsiva y de un solo tirón, luego de participar durante todo un fin de semana del rescate de un grupo de mujeres que estaban siendo prostituídas en el interior de la provincia. Mujeres que vivían hacinadas en piecitas de dos por dos en los fondos de los cabarets donde “trabajaban”. Mujeres cuyo único capital era un celuar, un mp3 y una valija con ropa, ya que todo el dinero obtenido (luego de que el dueño del local les daba su parte) lo envían a sus lugares de origen, a sus familias, a sus hijos. Mujeres que “viven” de la prostitución gracias a que hay un hombre que opta, decide, quiere, necesita, lo impulsan, o lo conminan a pagar por sexo.

    Pablo Scatizza

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