Un muerto y 4 indígenas heridos de bala en Tucumán

Movimientos sociales, Pueblos Originarios
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Abuelas diaguitas (Indymedia)

Desde hace casi un mes, la comunidad Chuschagasta de la provincia de Tucumán está en la ruta exigiendo el reconocimiento de sus tierras. En la tarde del lunes, un reconocido terrateniente de la zona, Daniel Amín, llegó al lugar junto a otros dos hombres se declararon los auténticos dueños. Ante el rechazo de las más de 20 personas que se encontraban allí –entre mujeres, niños y gente mayor-, Atín y sus secuaces sacaron sus armas de fuego y dispararon. Javier Chocobar murió como consecuencia de un disparo en el abdomen; otros cuatro comuneros fueron heridos de bala. Aunque todos están fuera de peligro, dos se encuentran en el Centro de Salud y esperan para ser operados.

Por ContrapuntoMiembros de la Unión de la Nación del Pueblo Diaguita concentraron hoy en Plaza Independencia ante el gravísimo hecho. Se reunieron con el Secretario de Derechos Humanos de la provincia, Daniel Posse. En la audiencia, Posse se comprometió una vez más a dar difusión a la Ley 26.160 que prohíbe los desalojos y a hacer cumplir con los derechos de los Pueblos Originarios en la provincia.
La Comunidad Chuschagasta no logra entender aún lo sucedido. Desde hace 26 días se encuentran a la vera de la ruta, reclamando el reconocimiento de la propiedad sobre sus tierras. Exigen que se aplique la Ley  26.160, por la cual se prohíben los desalojos de las comunidades indígenas de los territorios que ocupan tradicionalmente.

Sin embargo, en la tarde del lunes, los terratenientes de la zona decidieron hacer justicia por mano propia. Tres personas, una de ellas identificada como Daniel Amín, junto a otros dos hombres –uno de ellos sería un ex policía salteño, separado de la fuerza por malos antecedentes- llegaron al lugar donde estaban los comuneros y comenzaron a sacar fotos. Mientras fotografiaban la gente y las tierras, indicaban que el lugar era de ellos, que lo habían comprado.

En ese momento, sólo había unas 20 personas de la comunidad de Chuschagasta –entre mujeres, niños y gente mayor-. Por eso, algunos de los comuneros se acercaron a los hombres para pedirles que se retiren, que no podían estar allí.

Así fue que Amín y sus dos compinches sacaron sus armas de fuego y comenzaron a disparar. Como consecuencia, cuatro personas fueron heridas y una murió. La víctima fatal fue Javier Chocobar, de 68 años e integrante de la comunidad. Dos de los heridos permanecían internados en el Centro de Salud. Según la Doctora Frías, médica de guardia de ese hospital, “se encuentran estables y fuera de peligro”.

Uno de los comuneros que se encontraba en el lugar cuando Amín y sus compinches indicó que “todo fue muy rápido. Todo se desarrolló en menos de 5 minutos. Chocobar murió en el lugar; a uno de los heridos logramos trasladarlos a Trancas, porque sino también hubiese muerto”.

El hombre no lograba todavía asimilar lo sucedido. En el Centro de Salud, acompañaba a la familia de Andrés Mamaní, uno de los heridos de bala. Todos conmocionados, atinaban solo a decir que la Comunidad está muy golpeada y que esperan que todo termine de una vez. O sea, que el Estado Provincial reconozca la propiedad de la Comunidad Chuschagasta sobre sus tierras.

Desde ANDHES (Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales) y Fogón Andino repudiaron el accionar impune de los terratenientes y solicitaron al Estado Provincial la aplicación de la ley 26160. “Es urgente que el Estado tome cartas en el asunto, para evitar que se repitan situaciones extremas de este tipo. Es necesario que se reconozcan los derechos indígenas sobre sus territorios y se frenen los desalojos, que se vienen multiplicando en las últimas semanas”, agregaron desde Andhes.

3 comments

  • Yo soy del Chorro, depto de trancas, de tucuman. Fui miembro de esta comunidad indigena pero me aparte por que no compartia su proceder. Los caciques y sus abogados se llenan de plata a costa de nuestro pueblo. Ahora tienen cortado el único acceso a mi pueblo, sin dejar pasar a mi gente, ni a las mestra de la escuela, ni a los medicoas de caps. Tampoco dejan pasar la mercaderia del comedor infantil que funciuona en ancajuli. La situación es desesperante. Por favor que alguien nos ayude.

  • Repudio el asesinato y las lesiones sufridas por los integrantes de la comunidad aborigen… Pero tambien repudio el accionar prepotente con quese manejan algunos integrantes de la comunidad indígena. Vi el video, y no me parece que haya sido pacifico el diálogo de parte de la comunidad indigena con los terratenientes. Es más se ve claramentea Mamaní increpando de mala manera a Amín… momentos antes tammbién se ve al casique hacer algo similar. No defoiendo a a Amín, no me interesa, pero creo que hay maneras y maneras de manifestarse. Yo soy descendiente Quilmes, Nieto de Casique que lamentablemente falleció por los 80… y recuerdo que él ni sus sucesores próximos jamás hicieron lo que estos actuales indigenistas hacen… Currar con el indigenismo y el sufrimiento del pueblo diaguita. Yo no tengo casa propia y sin embargo no me voy a apropiar de terrenos en Quilmes o ni en las Ruinas de la ciudad de mis ancestros… y también la paso mal, como muchos argentinos y seguramente cpoo tantos descendinetes aborígenes… pero no por eso salgoa robar nia currar como lo hacen estas neogeneraciones de Indigenistas. Soy descendiente de indio calchaquí pero me da verguenza ajena el proceder de muchos que se dicen “la comunidad indigena”. Me suena más de los Incas oprimiendo a los verdaderos originarios diaguitas. O acaso creemos que solo nos oprimieron e impusieron la religión los españoles

  • Mi familia vive en Chuscha, Dpto de trancas, de Tucuman. Ahí sufrimos los abasayamientos de la comunidad indígena de chuchagasta, que cobra mensualmente una cuota para bancar a sus abogados, dejándonos más pobres de lo que somos. Queman nuestras casas si nos oponemos a pertenecer a la comunidad, por ejemplo la de la familia Saso, de rearte, le quemaron la semana pasada, y nadie dice nada ni nos ayuda pese a las denucias reiteradas que hicimos. La comunidad es una asociacion ilícita que roba nuestro ganados y queda impune, fijense en el cacique de la comunidad indígena de Tolombon, Rufino Morales, que ya fue detenido cinco veces por robarnos vacas y queda libre al otro día, tomando represalias a los que lo denunciamos. Los indios nunca existieron ahí y ellos lo saben pero como la comunidad le da impunidad, todos los delincuentes pertenecen a ella. Por favor que alguien nos ayude, que se lleguen a Chuscha o a Rearte y para que vean la trizte realidad a la que estamos sometidos los verdaderos pobladores de los valles.

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