La nueva ley de medios en Neuquén

Siete días de política

siete diasLa nueva ley de medios impactará también en Neuquén. Los Shroeder deberán desprenderse de algunas radios. Quienes tienen medioscon personal en negro, deberán blanquearlos. Y los que bajan señal las 24 horas, tendrán que cerrar o contratar programas locales.

Por Marcelo Pascuccio

El tema de la concentración de medios en la provincia fue materia de varias denuncias de este grupo de periodistas, del Sindicato de Prensa de Neuquén y de la ONG Convocatoria Neuquina para la Justicia y la Libertad de expresión, entre otros.

Denunciamos que la concentración de medios en manos de la familia Shroeder –LU5, FM5, FM Pachá, FM Rock & Pop, FM Cadena Tres y el diario La Mañana de Neuquén– ponía a la familia cipoleña en un lugar de competencia desigual ante los medios únicos para la pelea de la publicidad oficial de gobierno.

De hecho ostentó durante el imperio de Jorge Sobisch la mayor porción de la torta publicitaria a cambio de disimular los problemas del gobierno de entonces y en momentos rendirle pleitesía al imprentero gobernante. El grupo se transformó con su aporte en el principal eje del cerco informativo que supo funcionar en la provincia.

Por si hace falta recordarlo el grupo Shroeder también se vio beneficiado con créditos de muy blandos, y casi sin requisitos, del IADEP para su otra actividad familiar, la vitivinicultura. Familiar desde que Sobisch llegó al gobierno, antes la familia solo tomaba el vino, un poco y en las comidas. Aunque la familia también se benefició en su oootra  actividad, la clínica privada, esta vez si de arraigo familiar, con la gran cantidad de derivaciones que el gobierno hizo al momento que desfinanciaba la salud pública.

También, en los tiempos de Sobisch, denunciamos el peligro que resultaba para el acceso a la información que existiera un solo canal de aire, como era hasta hace poco, canal 7 de Telefé. Cooptado con la gran pauta publicitaria oficial, el canal informó sin incomodar al gobernador y negó la posibilidad de que la provincia conociera los detalles de la denuncia de la cámara oculta del 2003. Allí se acusaba al hombre de bigotes de intentar comprar voluntades para que la legislatura de entonces aprobara los jueces amigos que le garantizaran “no tener que andar por los tribunales” como dijo ante el diputado que lo grabo.

Qué cambia con la nueva Ley en la región

Primero puede decirse que ningún radiodifusor ahora la tiene atada. Los que más preocupa de la nueva ley a los dueños de los grandes medios regionales es que, llegado el momento, tengan que concursar por la frecuencia que ocupan.

Hasta ahora se han sentido dueños del lugar que ocupan en el dial y no conciben la idea de que así no sea. En realidad el desarrollo de su actividad de tantos años y tener consigo a experimentados y experimentadas profesionales debería darles tranquilidad al momento de concursar.

Ciertamente los empresarios que concentren más de dos licencias de radio de frecuencia modulada en la localidad estarán fuera de la ley. No solo deberán desprenderse de efe emes los Srhoeder, también el empresario Oscar Lillo y la familia Huarte, entre otros. El veterano Hugo Díaz estría al borde con 2 licencias, una a nombre de su hijo.

Con la flamante ley 23522/09 los empresarios y empresarias deberán dar garantías de libertad de expresión y además cuidarse de censurar o levantar programas por cuestiones ideológicas o de línea editorial. La censura podrá ser denunciada al Comité de Aplicación. El levantamiento de los programas “La Palangana” y “No se si me explicó” de LU5 entre el 2002 y el 2003 hoy podría ser denunciado.

Por otra parte, ningún funcionario público o militar, magistrado judicial, legislador o personal de seguridad, podrán tener una licencia de radio o televisión. Si la tienen deberán venderla.

Uno de los principales cambios es que los dueños de medios con fines de lucro deberán blanquear su personal, al menos al momento del concurso. Las radios comerciales de la región registran un alto porcentaje de sus trabajadores y trabajadoras en negro o precarizados. Muchos ni siquiera tienen personal: solo una computadora y una antena retransmitiendo alguna radio de Buenos Aires las 24 horas.

Para ellos la nueva ley de Medios es una mala noticia, la emisora adherida a una o más redes no podrá cubrir con esas programaciones más del treinta por ciento de sus emisiones diarias. Por lo que deberán contratar o producir material local. Contrariamente a los que muchos dicen la ley propicia entonces mejor y más trabajo local.

Entre los objetivos de la ley se busca que la actuación de los medios de comunicación se desarrolle en base a principios éticos; un verdadero desafío para aquellos medios que supieron venderse al mejor postor, ser críticos con funcionarios pero no como principio básico del ejercicio del periodismo sino como una estrategia para obtener pauta publicitaria y los que desinformaron por órdenes de gobierno, violando el derecho humano a estar debidamente informado.

En los momentos en que algún funcionario de gobierno incurrió en un posible delito, ya sea en el emblemático caso Temux o en los presuntos enriquecimiento de funcionarios. O en casos como la zona liberada o el asesinato del maestro Carlos Fuentealba habrá que decir, que quien decide ocultar información desde un medio público, siendo información referente a una posible comisión de delito, más bien pasa a convertirse en potencial encubridor del hecho investigado.

Habiendo más medios les estaremos ahorrando el trabajo de encubridores presuntos a los que podían ocultar o desinformar desde ese lugar dominante que perpetraban desde la única AM, diario o grupos de FM. Bienvenida la nueva la ley y los futuros nuevos medios.

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